| Mundo - rodelu.net |
13 de octubre de 2005
|
El Periódico
de Catalunya - 11 de octubre de 2005
Condenados a pudrirse en el Sáhara
Josep Pernau
Peor que el terremoto de Pakistán y que el
huracán de Guatemala. Me refiero a la odisea de los
subsaharianos que aspiraron a participar en el reparto de
migajas del banquete europeo y han acabado vagando por el
Sáhara marroquí. No por el número de víctimas, sino por las
circunstancias de los tres sucesos. Poco se puede hacer ante
las catástrofes naturales, como quedó demostrado en Nueva
Orleans. La humillación y el trato degradante recibidos por
los africanos de las autoridades marroquís, en cambio, ha sido
gratuito. Ser humano contra ser humano. La triste historia de
los sin papeles se podía haber evitado. Unas manos
esposadas, apareciendo por el cristal de un autocar, detenido
en el paisaje del desierto, formaban el domingo en la tele una
de las imágenes más representativas del 2005. Alguna ONG
podría elegirla para ilustrar calendarios. Habrá muchas
estampas trágicas del año, pero pocas serán tan sugerentes
como la de las dos muñecas cautivas. Aquellas manos no habían
delinquido. Los frustrados emigrantes a España ya no vagaban
abandonados por el desierto para que se pudrieran, como los
había condenado Rabat. La presión internacional había
logrado que Marruecos los recogiera. Autocares sin rumbo los
cargaron, igual que se carga al ganado. Unas 2.000 personas
han sido humilladas y han visto ofendida su dignidad. Lágrimas
en ojos adultos así lo atestiguan. Dicen que algunos
murieron de sed y cansancio. Ayer se sabía que los de origen
senegalés o de Mali serán repatriados, porque sus gobiernos
corren con los gastos. Ayer, la trágica caravana partía hacia
el sur sahariano con destino desconocido, con su carga bien
custodiada por los agentes del desprecio a la dignidad
humana.
|