•Sus obras de teatro reflejan muchos de los problemas de este tiempo,
dice el autor lusitano
•El dramaturgo hace visible la terrible violencia que hay en el mundo,
opina Nélida Piñón
Rosa Elvira Vargas y Armando G. Tejeda
Enviada y corresponsal
Madrid, 14 de octubre. El escritor portugués José Saramago estuvo la mañana
del jueves pegado a la radio, en espera de que dieran a conocer la identidad del
galardonado con el Nobel de Literatura 2005.
Su sorpresa y alegría fueron mayúsculas cuando escuchó el nombre de Harold
Pinter, dramaturgo y literato inglés del que reconoce su gran calidad y con el
que comparte ''causas solidarias" y ''una actitud de perplejidad ante el ser
humano y lo que está ocurriendo en el mundo".
Desde ayer, el autor de La habitación del tiempo y El cuidador
comparte con Saramago algo más que principios ideológicos y afinidades
estéticas.
Devoción por el dramaturgo
Ahora Pinter y Saramago pertenecen a la selecta lista de escritores
reconocidos con el máximo premio literario del mundo.
Eso explica que el autor lusitano, en cuanto conoció la noticia, se dirigió
junto con su mujer, Pilar del Río, a la librería más próxima de su casa
madrileña para comprar todos los libros de Pinter existentes en la vorágine del
mercado editorial español.
Sin embargo, sólo pudo sentir estupor y cierta decepción cuando el empleado
de la librería le informó que no había ningún título de ''ese autor", ni en los
escaparates ni en el almacén.
Saramago no se rindió y continuó sus pesquisas, infructuosas durante un largo
rato, hasta que finalmente logró hacerse de un ejemplar de una pieza dramática
de Pinter, sólo que en inglés, ya que no había ninguna traducción al español.
El Nobel portugués explicó a La Jornada el porqué de su enorme alegría
tras conocer por la radio del otorgamiento del galardón a Harold Pinter: ''Es un
gran escritor, que está perfectamente en la lista de los autores con una obra
digna como para ganar el premio Nobel. Yo he visto algunas obras suyas, por lo
que no soy en ningún caso un experto, pero sí me considero un devoto de su
literatura. Creo que en sus obras de teatro refleja muchos de los problemas de
este tiempo".
El autor de Ensayo sobre la ceguera confesó que a lo largo de sus
vidas paralelas -hoy cruzadas por el mismo galardón- han coincidido en la
defensa de muchas causas solidarias: desde apoyar la lucha de los pueblos
indígenas hasta la denuncia de la destrucción de la Amazonia.
''Creo que le dieron el premio Nobel a un hermano, por eso ayer, cuando me
enteré, creo que fui de las primeras personas que buscó en las librerías algún
libro suyo, con la terrible frustración de que no había nada en castellano y
sólo había textos suyos en inglés. Pero, aun así, fue una gran alegría."
Pero la sorpresa fue aún mayor para Saramago, una vez que el fin de semana
anterior había visitado Estocolmo, donde cenó con ''algún integrante de la
Academia". A pesar de la insistencia de Saramago por descubrir por anticipado la
identidad del Nobel 2005, únicamente logró arrancar al dichoso académico que iba
a reconocerse a ''un escritor universal".
El autor portugués, quien el próximo noviembre presentará su nuevo libro,
Las intermitencias de la muerte (Alfaguara), insistió en la razones de su
alegría: ''Le han dado el premio a un escritor que para mí es un hermano en la
vida, con el que comparto la misma ideología y actitud de perplejidad ante el
ser humano y lo que está ocurriendo en el mundo".
Influencia de Shakespeare
La escritora brasileña Nélida Piñón, premio Cervantes de este año, también en
estos días de visita por Salamanca, definió a Harold Pinter como ''un grandísimo
escritor y dramaturgo. Es un hombre que se acerca al drama humano con un
lenguaje en el que hace visible la terrible violencia que hay en el mundo, lo
que también es algo muy original en su obra. El pertenece a un grupo de
escritores rebeldes, pero yo creo que además tiene una formación mucho más
dramática que sus compañeros de rebeldía".
La autora de La república de los sueños destacó que Pinter ''es un
hombre que además tiene un comportamiento moral muy interesante hacia los
problemas de la humanidad. Pero no es por eso por lo que se ganan premios.
''No, Pinter gana galardones porque tiene obra, tiene originalidad y tiene
una distinción, que se da mucho en el teatro inglés, y es que tiene como
fundamento a Shakespeare."
Piñón reconoció que no ha leído libros de Harold Pinter, ya que ''su obra no
es para ser leída, sino para ser escuchada, puesta en escena, aunque él es un
autor que se podría leer. Pero yo creo que el teatro se escucha, se ve. Es un
gran dramaturgo y un autor de los grandes".