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23 de octubre de 2005
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Radar/Página12
de Argentina - 16 de octubre de 2005
"Hemos llevado el horror"
Harold Pinter
Este premio es un verdadero honor. Wilfred Owen fue un gran poeta. Articuló
la tragedia, el horror e incluso la piedad –de la guerra– de una forma en la que
ningún otro poeta lo hizo. Pero aun así no hemos aprendido nada. Casi cien años
después de su muerte el mundo se ha convertido en un lugar más salvaje, más
brutal, más impiadoso.
Pero nos han dicho que el “mundo libre” (encarnado por Estados Unidos y Gran
Bretaña) es diferente al resto del mundo, ya que nuestras acciones son dictadas
y sancionadas por una autoridad y una pasión moral otorgada por alguien llamado
Dios. Algunas personas pueden encontrar esto difícil de comprender, pero para
Osama bin Laden es fácil.
¿Qué hubiese hecho Wilfred Owen con la invasión de Irak?
Es un acto vandálico, un flagrante terrorismo de Estado, que demuestra
absoluto desprecio por el Derecho Internacional. Una acción militar arbitraria
inspirada por una serie de mentiras sobre mentiras y una grosera manipulación de
los medios y por lo tanto del público. Un acto pensado para consolidar al
ejército norteamericano y el control económico de Medio Oriente disfrazado –como
último recurso (al ser imposible justificar todas las otras justificaciones)– de
liberación. Una formidable reafirmación de fuerza militar responsable de la
muerte y la mutilación de miles y miles de personas inocentes.
Un recuento independiente y totalmente objetivo de los civiles iraquíes
muertos publicado por la revista médica The Lancet estima que la cantidad
asciende a 100 mil. Pero ni Estados Unidos ni Gran Bretaña se preocupan en
contar a los iraquíes muertos. Como el general Tommy Franks (del comando central
norteamericano) dijo: “No nos ponemos a contar cuerpos”.
Hemos llevado a esa tierra la tortura, las bombas de dispersión, el uranio
empobrecido e innumerables actos de asesinato azaroso, la miseria y la
degradación del pueblo iraquí y lo llamamos “llevar la libertad y la democracia
a Medio Oriente”. Pero, como todos sabemos, no hemos sido recibidos con las
flores anunciadas. Lo que hemos desatado es una resistencia feroz e imparable,
desastre y caos.
Llegado a este punto alguien puede decir: ¿Qué me dicen de las elecciones
iraquíes? Bueno, el propio presidente Bush sólo respondió esta pregunta el otro
día cuando dijo: “No podemos aceptar que puede haber elecciones libres en un
país bajo una ocupación militar extranjera”.
Tuve que leer la declaración dos veces antes de darme cuenta de que estaba
hablando de Líbano y Siria. ¿Qué es lo que Bush y Blair ven realmente cuando se
miran en el espejo?
Creo que Wilfred Owen hubiera compartido nuestro desprecio, nuestra
revulsión, nuestra náusea y nuestra vergüenza tanto ante el lenguaje como ante
las acciones de los gobiernos norteamericano y británico.
Este es el discurso de agradecimiento de Pinter al recibir el premio de
poesía Wilfred Owen el 18 de marzo de este año por su libro War (Guerra).
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