¡Aleluya!
Funciona.
Los hicimos mierda.
Les metimos la mierda en sus propios culos
y les salía hasta por sus orejas de mierda.
Funciona.
Les reventamos la mierda.
¡Se ahogaron en su propia mierda!
Aleluya.
Alabado sea el Señor por todas las cosas buenas.
Los hicimos mierda del todo.
Se la están comiendo.
Alabado sea el Señor por todas las cosas buenas.
Les estallamos las pelotas en astillas de polvo,
astillas del mismo polvo.
Lo logramos.
Ahora quiero que vengas aquí y me beses
en la boca.
Harold Pinter envió este poema a The London Review of Books en
1991. En "Blowing up the media" (Index on censorship, 05/92)
cuenta: "Recibí una carta muy extraña, que, en resumidas cuentas decía que
el poema tenía una considerable fuerza, pero que justo por eso no lo
podían publicar. Pero la carta luego hacía la extraordinaria afirmación de
que el periódico compartía mis puntos de vista acerca del papel de Estados
Unidos en el mundo. Así que escribí de regreso: '¿Con que el periódico
comparte mis puntos de vista? Si fuera usted, no lo andaría divulgando,
amiguito'."
Luego envió el poema a The Guardian, y el editor literario le
dijo: "Oh dios, Harold, esto es realmente... realmente me has dado un
dolor de cabeza con este'. Dijo: 'Personalmente estoy completamente de
acuerdo contigo... Pero, tú sabes, no creo... Ooooh, creo que estaríamos
en verdaderos problemas si tratáramos de publicarlo en The
Guardian'. '¿De veras?', pregunté inocentemente, '¿por qué?'
El dijo, 'Bueno, tú sabes, Harold, somos un periódico familiar'. 'Oh,
perdón', dije, 'creía que eran un periódico serio'.
Luego intentó con The Observer. Primero le prometieron que sí se
publicaría, luego se echaron para atrás. El editor le dijo: "Quiero
publicar tu poema. Pero me estoy topando con todo tipo de resistencia. El
problema es el lenguaje, el lenguaje obsceno. La gente se ofende mucho con
esto y por eso [el periódico] cree que perderíamos muchos lectores."
En respuesta, Pinter le envió al editor un fax en el que le contaba lo
que le había ocurrido en la embajada estadunidense en Ankara, en marzo de
1985, con Arthur Miller: "Tuve una charla con el embajador acerca de la
tortura en las prisiones turcas. Me dijo que yo no apreciaba la realidad
de la situación vis-à-vis la amenaza comunista, la realidad
militar, la realidad diplomática, la realidad estratégica y demás.
"Le dije que la realidad a la que me refería era la de una descarga
eléctrica en los genitales. A lo cual el embajador dijo: 'Caballero, usted
es un invitado en esta casa', y se dio la vuelta. Me salí.
"Lo que le quería decir al editor de The Observer era que el
embajador se había ofendido por la palabra genitales. Pero la realidad de
la situación, la realidad de una descarga eléctrica en tus genitales, no
le importaba. Era el uso de la palabra lo que era ofensivo, no la acción.
Le dije que estaba haciendo una analogía entre ese pequeño intercambio y
el asunto del cual ahora hablábamos. Este poema usaba palabras obscenas
para describir acciones obscenas y actitudes obscenas".
Luego, Pinter ofreció el poema a The Independent y simplemente
respondieron 'no'.
Finalmente, una revista llamada Bomb (en Nueva York) publicó el
poema.
En Gran Bretaña fue publicado hasta enero de 1992 en el periódico
Socialist. En Holanda se publicó en uno de los principales diarios,
Handelsblad, y también en Bulgaria, Grecia y Finlandia.
Oh, Superman
"Me parece que el problema es que a Estados Unidos realmente le
excitaba la idea de la agresión soviética. Lo justificaba todo. Estaba ahí
con los cornflakes cada mañana. Era parte del American way of
life. Tenías un enemigo y lo amabas. Tenías un cuchillo en su panza
pero lo abrazabas porque era tu amante en la muerte. Lo necesitabas.
Hablabas sobre la muerte. Todas tus referencias tenían que ver con la
muerte. Pero estabas contento. Eran buenos tiempos. Podías ir por el mundo
y ayudar a tus amigos a torturar y matar a otras personas
periodistas, maestros, estudiantes y campesinos, etc. porque
esta gente, decías, era parte de ellos. Estaban inspirados por
ellos, estaban corrompidos por ellos. Y al hablar todo el
tiempo sobre ellos, conservabas e intensificabas tu propio poder.
Pero si todo eso terminó, ¿qué vas a hacer? Si ya no tienes un buen
enemigo gordo, si ya no puedes gastar miles de millones de dólares en
armamento y obtener miles de millones de dólares con el armamento; ¿qué
demonios vas a hacer? ¿Qué ocurre cuando ya no hay agresión soviética?
¿Qué ocurre cuando la Unión Soviética dice, como parece que ahora dice,
'Ya no queremos ser un Superpoder, ya no somos un Superpoder'? ¿Qué hace
el pobre de Estados Unidos entonces? Porque Estados Unidos ama ser un
Superpoder simplemente lo ama."
(Transmitido en
"Opinion", por Channel 4, el 31 de mayo de 1990.)
Ser socialista
"Hoy hay la extendida propaganda de que el socialismo ha muerto. Pero
si ser socialista es estar convencido de que las palabras 'bien común' y
'justicia social' en efecto significan algo; si ser socialista es estar
indignado por el desprecio con el cual los que están en el poder, las
'fuerzas del mercado', las instituciones financieras internacionales
tratan a las millones y millones de personas bajo su mandato; si ser
socialista es estar resuelto a hacer todo lo que esté en tu poder para
aliviar estas vidas imperdonablemente degradadas, entonces el socialismo
nunca podrá estar muerto porque estas aspiraciones nunca morirán."
("Caribbean Cold War",
Red Pepper, mayo de 1996.)
El mejor agente de ventas
"Sin duda, Estados Unidos es el mejor espectáculo en gira. Puede que
sea brutal, indiferente, desdeñoso y despiadado, pero también es muy
listo. Como agente de ventas, no tiene competencia. Y su bien más vendible
es su amor propio. Es un ganador. Estados Unidos se ha educado a sí mismo
para amarse a sí mismo. Escucha al presidente Clinton y antes de él,
Bush, y antes de él, Reagan, y antes de él, todos los demás decir por
televisión las palabras 'el Pueblo Americano', como en la frase 'le digo
al Pueblo Americano que es hora de rezar y de defender los derechos del
Pueblo Americano y le pido al Pueblo Americano que confíe en su
presidente, en la acción que está por emprender en beneficio del Pueblo
Americano'. Una nación llora.
"Es una estrategia bastante brillante. El lenguaje es empleado para
mantener a raya el pensamiento. Las palabras 'el Pueblo Americano' proveen
un reconfortante cojín, sumamente voluptuoso. No necesitas pensar. Nada
más recuéstate en el cojín. El cojín podrá estar sofocando tu inteligencia
y tus facultades críticas, pero no lo sabes. Nadie te lo dice. Así que el
status quo sigue en su lugar y Papá Noel sigue siendo estadunidense
y Estados Unidos sigue siendo la Tierra de los Valientes y el Hogar de los
Libres.
"A excepción, claro, de las 1.5 millones de personas en prisión, los 50
millones viviendo debajo de la línea de pobreza, los adolescentes y los
deficientes mentales a punto de ser gaseados o inyectados o electrocutados
en los 38, de 50 estados, que ejercen la pena de muerte. No opinan lo
mismo acerca de este reconfortante cojín, pero de todos modos nadie los
escucha. Debido a que son, en su mayoría, pobres y negros, son en esencia
subversivos. Son subversivos porque ahí donde hay resentidos y críticos y
degradados y enojados, hay una amenaza a la estabilidad del Estado. La
cosa que sí pueden tener es a Dios. Si lo quieren. Dios le pertenece a
todos los estadunidenses. Los sucesivos presidentes estadunidenses lo han
dejado claro."
("It never happened",
The Guardian, 4 de diciembre de 1996)
La montaña del lenguaje
El 20 de junio de 1996, un vecino de Haringey, Londres, vio a un grupo
de hombres armados y uniformados entrando el centro comunitario local
kurdo. La policía respondió a su llamado con un impresionante operativo.
Aquellos que salían del centro fueron esposados y les prohibieron
comunicarse entre sí en kurdo o turco. Tras una hora, la policía entró al
edificio.
Adentro encontraron guiones y escenografía teatral usado por actores
kurdos durante sus ensayos de la obra Mountain Language, de Harold
Pinter. No encontraron armas reales.
La obra trata sobre la persecución de gente que elige hablar su propia
lengua.
El coordinador del centro dijo: "'Eran como 50 o 60 oficiales. La gente
trató de explicar que sólo era un ensayo de una obra de teatro. Habíamos
avisado con anterioridad en la oficina de la policía local y dijeron que
no habría problema... pero [hoy] la policía no escuchaba a nadie que fuera
kurdo ni los dejada hablar entre sí."
El dramaturgo opinó: 'La frontera entre ficción y realidad a veces se
vuelve borrosa'.
(Información de una
nota publicada en The Guardian el 21 de junio de 1996)
El gran afrodisiaco
"Una de las imágenes más nauseabundas del año 2002 es la de nuestro
Primer Ministro arrodillado en la iglesia, en Navidad, rezando por la paz
en la tierra y la buena voluntad para todos los hombres, mientras
simultáneamente se prepara a brindar ayuda para asesinar a miles de
personas completamente inocentes en Irak.
"El embajador de Estados Unidos en Gran Bretaña me criticó por llamar a
la administración estadunidense un animal salvaje sediento de sangre. Todo
lo que puedo decir es: miren la cara de Donald Rumsfeld y todo está dicho.
"Creo que este acto que tienen en mente no sólo es criminal, malévolo y
bárbaro, también contiene en sí una palpable alegría en el acto de
destruir. El poder, como seguido se comenta, es el gran afrodisiaco, y
también, parece ser, lo es la muerte de otros.
"Los estadunidenses tienen el supuesto apoyo de la 'comunidad
internacional' a través de varios métodos efectivos; intimidación,
soborno, chantaje y engaños. La 'comunidad internacional' se convierte en
una entidad degradada, sometida a golpes a servir una brutal fuerza
militar fuera de control. La posición más despreciable es, claro, la de
este país que aparenta estar hombro con hombro con su gran aliado,
mientras, en realidad, es más un fiel disciplinado que cualquier otro.
Somos despreciados, socavados y deshonrados por el bajo servilismo de
nuestro gobierno con Estados Unidos.
"La planeada guerra sólo puede traer el colapso de lo que queda de la
infraestructura iraquí, mucha muerte, mutilaciones y enfermedades, un
estimado de un millón de refugiados y una escalada de la violencia en todo
el mundo, pero aún así se enmascara como una 'cruzada moral', una 'guerra
justa', una guerra librada por 'democracias amantes de la libertad', para
llevar la 'democracia' a Irak.
"La pestilencia de la hipocresía es sofocante.
"Este es, en realidad, un sencillo cuento de una invasión de un
territorio soberano, una ocupación militar y el control sobre el petróleo.
"Tenemos una clara obligación, la de resistir."
(Discurso pronunciado
en la Cámara de los Comunes, el 21 de enero de 2003.)
Democracia
No hay escape.
Los grandes pitos están fuera.
Se cogerán todo lo
que esté a la vista.
Cuídate la espalda.
(Febrero de 2003)