l pasado domingo murió Jaime Machado. Desde que lo conocí, a mediados
de los años 50, fui su amigo y aprendí de él. Empezó a luchar desde
muchacho, militando, junto con su compañera hasta hoy, Susana Varaldi, en
Juventudes Libertarias.
En las huelgas de los años 51 y 52 participó de una serie de "acciones
solidarias" contra los carneros en la huelga de Ancap. Huelga fundamental
en defensa del principio de sindicalización de los funcionarios
públicos.
Participó en la fundación de la FAU en 1956 y fue dirigente sindical de
AEBU, donde ayudó a conformar corrientes de opinión unitarias, clasistas y
combativas que contribuyeron al proceso de maduración del gremio. A lo
largo de esos años estuvo siempre en la primera línea de lucha, de acción
solidaria, de preocupación por los demás compañeros. En octubre de 1969
fue preso junto con Elena Quinteros. Cuando recobró la libertad, después
de un tiempo en Punta Carretas, se incorporó a la militancia sindical y en
la ROE.
Posteriormente participó en la fundación del PVP, donde cumplió un
papel fundamental en los momentos de más dura represión. Muchos compañeros
deben su vida y su libertad a la infatigable presencia de Jaime en todos
los movimientos destinados a alertar compañeros, conseguir locales,
habilitar refugios y salidas de la Argentina.
En 1977, en Europa con todo su tesón y su experiencia, tuvo un rol muy
importante en la reorganización del PVP.
Finalizada la dictadura, Jaime y la parte de su familia que regresó
(otra quedó por aquellos pagos) se instalaron en su antigua casa de
Solymar donde construyó un vivero que con los años transformó en un
hermoso parque donde se realizó más de un encuentro político, amistoso,
barrial o de viejos compañeros de trabajo.
También un lugar de encuentro y organización de los vecinos de Solymar
que emprendieron con Jaime una actividad enérgica para resolver los
problemas que la negligencia de la Intendencia Municipal de Canelones
agravaba continuamente: luz, canalización, poda, espacios verdes y un
montón de otros etcéteras en los que participaban decenas y decenas de
vecinos de todas las filiaciones políticas.
Durante el primer gobierno frenteamplista en Montevideo, Jaime ocupó un
cargo jerárquico designado por Tabaré. En esos años militó intensamente en
la Agrupación de Administración Descentralizada, donde se reunían para
examinar la marcha de sus respectivas gestiones los directores de las
empresas públicas designados por el FA.
Fue una comisión importante que indicó un camino ejemplar de relación
entre la fuerza política y los compañeros con cargos en el gobierno.
Desde joven, uno de sus libros favoritos era "El hombre rebelde", de
Albert Camus, publicado en los años 50. La rebelión, dice Camus, es contra
la opresión y la mentira.
A lo largo de su fecunda vida, Jaime fue un hombre rebelde. Solidario y
rebelde. Esposo y padre y abuelo y amigo y militante, solidario y rebelde.
Jaime es de los que no fenecen sino que se esparcen como semilla y como
ejemplo.