Latinoamérica - rodelu.net
21 de octubre de 2005

Brecha de Uruguay - 21 de octubre de 2005

Iberoamérica

Empates, matices y credibilidad

Cuando los jefes de Estado iberoamericanos se reúnan el año próximo en Uruguay podrá saberse realmente si las intenciones manifestadas hace unos días en la cumbre de Salamanca de abandonar la retórica vacía de dichos cónclaves pueden concretarse al fin en proyectos de verdadero calado tendientes al desarrollo latinoamericano.

Luis Mas desde Madrid
En una reunión que estuvo marcada por la ausencia del líder cubano Fidel Castro, la designación de Enrique Iglesias como secretario general iberoamericano y la condena del bloqueo que sufre Cuba han sido los puntos culminantes de un encuentro que, de todos modos, no ha dejado de lado las declaraciones altisonantes de fe democrática ni los matices lingüísticos para evitar herir a alguno de los participantes.
Cuba y Colombia. Fueron decisiones salomónicas que se adoptaron con el fin de no dividir a la gran familia iberoamericana y que lograron dejar contentos tanto al canciller de La Habana, Felipe Pérez Roque, como a los presidentes Álvaro Uribe, de Colombia, y al venezolano Hugo Chávez.
El primero de ellos consideró un triunfo que los jefes de Estado hicieran caso omiso de la injerencia estadounidense en la conferencia y mantuvieran en la condena de la ley Helms-Burton el término bloqueo, rechazado por Estados Unidos en todos los foros internacionales. Pero debió transar con la modificación sustancial que se hizo a último momento de la resolución referida al terrorista Luis Posada Carriles, acusado de haber colocado en 1976 una bomba en un avión de Cubana de Aviación cuya explosión provocó 73 muertos.
En la primera versión se exigía taxativamente su extradición a Venezuela, que lo reclama desde hace años. En la final sólo se apoyan “las gestiones para lograr la extradición y llevarlo ante la justicia”. De esa forma, los líderes iberoamericanos admitían que el terrorista puede ser juzgado en Estados Unidos. Venezuela aprobó la resolución.
Uribe, el más firme aliado de Estados Unidos en el continente, explicó que firmó el documento como representante de un país que debe aprobar cualquier declaración antiterrorista en cualquier parte del mundo. Pero el presidente colombiano tuvo que darse por satisfecho poco después cuando la declaración final se refirió a su país. En la misma no se menciona a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ni al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como fuerzas terroristas, como era su deseo, pero se habla de las guerrillas como “grupos armados ilegales que cometen actos terroristas”. También en este caso Cuba y Venezuela, que suelen definir a esos grupos como insurgentes, aceptaron la fórmula.
Fue España la que se vio en aprietos cuando, aún no comenzada la reunión salmantina, un portavoz de la embajada estadounidense en Madrid condenó explícitamente que se usara la palabra “bloqueo” en lugar de “embargo” para definir las acciones de su país contra Cuba. Se produjo un gran revuelo, el canciller hispano habló personalmente con el embajador, Eduardo Aguirre, y finalmente la situación se zanjó achacando su origen a una descoordinación entre el número uno de la embajada y su propio portavoz. Fue el propio presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien pronunció la última palabra sobre el asunto al recordar que las Naciones Unidas utilizan desde 1997 el término “bloqueo” en las traducciones al castellano de las resoluciones sobre la ley Helms-Burton.
Iglesias y su papel. El uruguayo Enrique Iglesias será de hoy en adelante quien cargue con la responsabilidad de concretar en hechos lo aprobado en las cumbres iberoamericanas. Su papel será el de portavoz de todas las naciones y para ello pedirá un puesto de observador en la onu. Pero sus principales actuaciones deberán referirse a lograr un reforzamiento de la cooperación judicial, aliviar el peso de la deuda externa, uno de los grandes asuntos latinoamericanos, y organizar apoyos para las naciones afectadas por el encarecimiento de los precios del petróleo y por catástrofes naturales. Respecto de la deuda, el programa comprende en un primer tramo el canje de la misma por educación, al menos en lo que se refiere a España, que en estos momentos financia la construcción de escuelas y parte de la enseñanza en cuatro países centroamericanos.
De alguna forma, Iglesias deberá recabar ayudas de organismos financieros internacionales, que tan bien domina, pero también convencer a quienes lo han designado para que no eludan su solidaridad como partícipes de un conglomerado común multinacional.
Quizás lo más concreto que se ha logrado en la cumbre de Salamanca fue el anuncio del canciller uruguayo, Reinaldo Gargano: Venezuela ingresará al MERCOSUR próximamente, lo que –dijo– “posibilita una asociación de libre comercio con la Comunidad Andina de gran proyección mundial”. Su par venezolano, Ali Rodríguez, certificó las esperanzas del uruguayo, que pueden concretarse en Montevideo el 9 de diciembre. Cuatro días después todos esos países concurrirán a la cumbre de la Organización Mundial del Comercio que se celebrará en Hong Kong, y la presencia venezolana dará más peso a sus posiciones. Venezuela es, detrás de Arabia Saudí e Irán, el mayor productor de petróleo de la OPEP.
Todos los participantes en la cumbre salmantina estuvieron contestes en señalar que el desarrollo es impostergable para América Latina y que ese desarrollo pasa en primer término por la educación y la credibilidad de los gobiernos, hoy venida a menos por incumplimiento de las promesas dadas a los pueblos con la democratización. No parece sorprendente que en los últimos 15 años 11 gobiernos latinoamericanos no hayan podido concluir su mandato ante la desesperanza y las desigualdades no solucionadas.
De alguna forma, esta vez la cumbre latinoamericana produjo tanto ruido como las anteriores pero al parecer se recogieron algunas nueces.
 
LATINOAMERICA