a Paz, 15 de diciembre. La noche del miércoles, mientras el ex presidente
Jorge Tuto Quiroga recibía un tímido aplauso de la cúpula militar
boliviana por su exposición en un foro electoral, el Departamento de Estado
emitió un "anuncio público" alertando a los ciudadanos estadunidenses sobre
posibles actos de violencia "antes, durante y después de una elección u otros
cambios de gobierno" en Bolivia. Por este motivo, el embajador de Estados Unidos
aquí, David Nicol Greenlee, fue llamado a explicar el anucio en Palacio de
Gobierno al presidente Eduardo Rodríguez Veltzé.
En el comunicado, emitido desde Washington, la embajada de Estados Unidos
también "recomienda a sus empleados guardar provisiones de agua potable y comida
enlatada para una semana en caso de haber bloqueos que afecten el acceso a las
fuentes de aprovisionamiento". Sin embargo Greenlee, quien entre 1991 y 1992
dirigió personalmente las acciones de erradicación de hoja de coca en Bolivia
como jefe de la oficina de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en este
país, se negó a hacer comentarios a la prensa respecto del anuncio o a su corta
visita a la oficina presidencial.
Siguiendo esa línea, este jueves el vocero del Departamento de Estado, Sean
McCormack, declaró que las relaciones entre el nuevo gobierno boliviano y
Estados Unidos dependerán del compromiso de Bolivia con sus políticas
antidrogas. "Esperamos que cualquier gobierno que llegue en Bolivia honre esos
compromisos que han hecho de luchar contra la producción y el transporte de
drogas ilícitas", explicó McCormack.
La ayuda estadunidense para la lucha antinarcóticos en Bolivia fue este año
de 91 millones de dólares, para interdicción y desarrollo alternativo, y
representa aproximadamente 21 por ciento del total de la cooperación
internacional que recibe este país para el combate al narcotráfico.
Militares adustos para Quiroga
La noche del miércoles, como parte del foro electoral organizado por las
Fuerzas Armadas, el candidato de la alianza Poder Democrático y Social
(Podemos), Jorge Quiroga, tuvo su oportunidad frente a la cúpula castrense de
exponer su plan de gobierno. El auditorio, el mismo que despidió a Evo Morales
con la promesa de obedecer su mandato si es elegido presidente, tuvo una tibia
reacción ante el ex presidente Quiroga, quien prometió potenciar a los militares
y los liberó de toda responsabilidad por las matanzas ocurridas en octubre de
2003, cuando fue derrocado Gonzalo Sánchez de Lozada.
En abierta referencia a Sánchez de Lozada, Quiroga dijo que "existe un solo
responsable" por aproximadamente 60 muertes. "No pretendamos ahora que los
militares salieron en octubre como si no hubiese habido democracia", puntualizó.
Al término de su intervención, Quiroga señaló que los militares no deberán
asumir papel alguno en la realización de la Asamblea Constituyente, algo para lo
que las fuerzas armadas se han venido preparando desde hace meses. "Lo hemos
señalado, las FFAA activas no deben participar. Lo he dicho con toda claridad, y
no vengo a congraciarme, no deben deliberar", enfatizó Quiroga.
Los uniformados aplaudieron moderamente a Quiroga y le dieron apenas las
gracias. La posible causa de esta reacción sería que la participación militar en
la política está prohibida por la Constitución, y el tema ha desatado fuertes
polémicas esta semana, luego de que el comandante en jefe de las fuerzas
armadas, Marco Antonio Justiniano, pidiera reconocer la diversidad cultural y
étnica, así como respetar "la opinión de la mayoría" en los próximos comicios,
algo que fue considerado como inconstitucional por Jorge Quiroga.
Y bajo una incesante lluvia de verano, el jueves también tuvo lugar el cierre
de campaña del Movimiento al Socialismo (MAS) en la ciudad de Cochabamba,
bastión del partido del dirigente indígena Evo Morales. Ante decenas de miles de
personas, fundamentalmente cocaleros y campesinos, Morales resaltó los esfuerzos
de los desposeídos de este país para llegar a gobernar Bolivia.
El candidato del MAS pidió a sus seguidores ir a votar el próximo domingo
para conseguir la mayoría absoluta de los votos y los conminó a prepararse para
las tareas que implican el gobierno de este país y la Asamblea Consituyente.
"Con ella", dijo Morales, "habremos de cambiar definitivamente este país".
Evo Morales también dedicó unos segundos a comentar la política estadunidense
y habló también de su defensa de la coca, reafirmando la voluntad de
despenalizar esta planta a nivel internacional. "Lo hemos dicho: cocaína cero
sí, coca cero no", dijo. Al finalizar su discurso, Morales gritó la consigna más
conocida de los cocaleros del Chapare, "Causachun Coca, Huanuchun
Yanquis" (Por la causa de la coca, mueran los yanquis), y fue aplaudido
durante varios minutos por la multitud.