Cochabamba
Los bolivianos y bolivianas continúan escribiendo
historia: en las elecciones generales y prefecturales, realizadas el
domingo 18 de diciembre, en forma mayoritaria y contundente apoyaron al
Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) para convertir al dirigente indígena y
diputado cocalero Evo Morales Aima como el próximo Presidente de la
República.
El triunfo fue contundente: el MAS-IPSP, de acuerdo a
las primeras tendencias oficiales de la Corte Nacional Electoral (CNE)
sobrepasó el 51 por ciento de los votos en todo el territorio
nacional.
“Evo valiente ya eres Presidente”, fue el clamor de miles
y miles de personas, en el campo y la ciudad, al conocer los resultados
inéditos en la historia del país.
“Es verdad que antes nos mataron
con bala y en esta campaña intentaron matarnos con guerra sucia en base a
la mentira, pero eso ha favorecido al MAS y al pueblo boliviano en su
conjunto”, afirmó Evo.
Al agradecer a todos los movimientos
sociales, pero también a sectores empresariales, intelectuales y
profesionales que se sumaron al MAS, el futuro Presidente de Bolivia,
señaló que el triunfo en democracia se ha convertido en una revolución a
través de las urnas y que el futuro es promisorio por el apoyo
internacional que recibe cotidianamente de varios países del
mundo.
La campaña masista, atacada con dureza en base a la guerra
sucia por los partidos tradicionales, tuvo sus pilares en la honestidad,
dignidad y sobretodo la verdad.
Los perdedores en los comicios
bolivianos, Jorge Quiroga Ramírez de PODEMOS y Samuel Doria Medina de UN,
no tuvieron más remedio que reconocer públicamente el triunfo contundente
de Evo a quien le desearon éxito en sus futuras
actividades.
“Gracias, batimos un récord. Ningún partido ganó con
más del 51% de los votos. Ahora queda luchar por la Unión de
Latinoamérica, como dijeron nuestros antepasados reconstruir el
Tahuantinsuyo o la patria grande de Bolívar para vivir bien”, aseguró
Evo.
Revolución histórica
El futuro Vicepresidente de
Bolivia, Álvaro García Linera, afirmó que la victoria del MAS en las urnas
con mayoría absoluta, es un hecho inédito en la historia reciente de la
democracia boliviana.
“Es una revolución histórica, la gran
diferencia es que es democrática y en base al voto. Más que una elección
es un plebiscito que le ha dado al MAS una victoria irrefutable e
inapelable, Bolivia entera ha votado por el cambio y ha marcado el rumbo
del cambio democrático”, dijo.
Al comprometer que el MAS-IPSP
cumplirá con las 10 propuestas para el pueblo boliviano, donde destaca la
nacionalización de los hidrocarburos, la asamblea constituyente, la
autonomía para los pueblos y otras demandas, enfático señaló: “hemos
derrotado la infamia, la mentira, hemos sabido resistir como saben
resistir los pueblos indígenas en estos 500 años”.
El Presidente
indígena
Con los resultados logrados ayer, Evo se convertirá en el
primer indígena que acceda a una Presidencia de la República por las
urnas.
Como se escribió en el libro-reportaje “Evo, una historia de
dignidad” que fue difundido en miles y miles de ejemplares en la campaña
electoral, el próximo Presidente de la República escribirá un nuevo
capítulo de la historia del país.
Evo, indígena aymara, tiene como
raíces culturales tres pilares en la formación de toda persona: ama sua
(no seas ladrón), ama quella (no seas flojo), ama llulla (no seas
mentiroso) y con el correr del tiempo se agregó el ama llunku (no seas
servil).
Desde el momento de su nacimiento, su vida fue muy
difícil. Creció en medio de un rebaño de llamas, realizaba trabajos
agrícolas, migró a la Argentina junto a su padre para los trabajos de la
zafra y para continuar estudios en la ciudad trabajó de panadero,
ladrillero, trompetista y fue deportista.
En 1980, afectado por los
desastres naturales, junto a parte de su familia y vecinos de su tierra
natal migró hacia la zona cocalera del Chapare, territorio convertido hace
25 años en su trinchera de lucha.
Testigo de un crimen cometido por
efectivos antinarcóticos, en la dictadura de Luis García Meza, cuando
quemaron vivo a un productor de coca, determinó empezar su carrera
sindical desde abajo.
Por su pasión por el deporte y por su
honestidad, su primer cargo sindical fue precisamente la Secretaría de
Deportes, desde allí tuvo un ascenso vertiginoso, actualmente es
secretario ejecutivo de la Federación del Trópico de Cochabamba y
presidente de las Seis Federaciones del Trópico.
Junto a un
conjunto de dirigentes sindicales, sobre todo campesinos, indígenas y
originarios, cansados de considerarse escalera política, determinaron
impulsar la formación del Instrumento Político por la Soberanía de los
Pueblos (IPSP).
En solo 10 años y junto a otros sectores populares,
el MAS-IPSP se ha convertido en la primera fuerza política de este
país.
La consolidación de primera fuerza política ocasionó una
reacción inusitada en la denominada clase política, el propio sistema y la
embajada norteamericana: un informe del Consejo de Inteligencia de EEUU,
denominado “Mapa del Futuro Global” identificó a Venezuela y Bolivia como
dos países que forman parte del “eje del mal”. La administración de George
W. Bush, bajo el pretexto de “terrorismo internacional” puso en la mira al
gobierno bolivariano de Hugo Chávez y al Movimiento al Socialismo (MAS) de
Evo Morales.
A Evo no sólo le acusan de “narcoterrorista”,
“guerrillero” y “narcotraficante” sino que desde las esferas del poder
mediático se ha desatado una campaña contra su persona e integridad,
tratando de criminalizar a los movimientos sociales en su
conjunto.
A pesar de esa sucia campaña en parte de los medios de
comunicación, la única respuesta fue la verdad.
El que fue un
humilde niño llamero -como cientos y miles de los que existen hoy en el
árido altiplano boliviano- se ha convertido en una pesadilla para el
imperio, para el neoliberalismo y para las transnacionales, pero en una
esperanza para el pueblo, para las mayorías nacionales… Evo ha vuelto y
somos millones…
- Alex Contreras Baspineiro es periodista y
escritor boliviano.
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