Niko Schvarz - rodelu.net
25 de diciembre de 2005

Bolivia, Venezuela
y avances en la integración

Niko Schvarz
EL CALIDO SALUDO de Chávez a Evo Morales tiene un significado simbólico. Es un mensaje del jefe del gobierno bolivariano de Venezuela al presidente electo del país que lleva el nombre del Libertador. Simón Bolívar visualizó en su tiempo la ubicación geoestratégica del país sudamericano. La victoria del líder indígena, que se produjo en un porcentaje superior al 54%, el mayor de la historia boliviana, es también expresión de las corrientes profundas que surcan las tierras latinoamericanas y han fructificado en un conjunto de gobiernos de izquierda y progresistas. Pero además puede impulsar vigorosamente al proceso de integración sudamericana.

Soberanía, petróleo y gas

Al felicitar al líder indígena por su triunfo, Chávez aseguró que la victoria de Morales forma parte de una nueva etapa en América Latina, que "estos nuevos liderazgos son producto del despertar de pueblos que permanecían engañados y manipulados" y ratificó que brindará toda la cooperación necesaria al nuevo gobierno en su campaña ya anunciada para recuperar los recursos naturales del país. Recordó al respecto los esfuerzos sostenidos que debió realizar su propio gobierno para obtener el manejo de sus reservas de petróleo y gas, que estaban en manos extranjeras.

Estas afirmaciones se asientan en una firme base material. El subsuelo boliviano posee las segundas reservas de gas de América del Sur, con alrededor de 48.000 millones de pies cúbicos, sólo superadas por las de Venezuela, que arañan los 150 mil millones, las mayores de América Latina y octavas del mundo. Chávez planteó una mayor integración energética subregional, con base en el suministro de combustible por parte de ambos países, dentro de lo que se ha llamado el eje Caracas-Potosí.

Decíamos que ello puede elevar a mayor nivel los procesos de integración en curso. De hecho están en marcha acelerada las gestiones para la integración plena de Venezuela al Mercosur, y si el nuevo gobierno boliviano opta por incorporarse al proceso en condiciones similares, de ello podría derivar una ampliación considerable e incluso un cambio de calidad en el proceso integracionista sudamericano. A ello acaba de referirse el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Alí Rodríguez Araque, en un comunicado de la cancillería según el cual el resultado de las elecciones bolivianas representa "un fortalecimiento de los procesos democráticos, de la defensa de la soberanía, un estímulo a los procesos de integración, así como a los esquemas de complementación, de cooperación y de solidaridad entre nuestros países".

Proceso integracionista y democracia

Ello está unido a la profundización de la democracia. Al respecto manifestó el canciller: "Vivimos un proceso de profundización de la democracia en toda la región sudamericana. En este caso tiene una trascendencia muy grande, ya que en Bolivia va a la presidencia un representante de las mayorías bolivianas, que están representadas por los indígenas" (aymaras, quechuas, chiquitanos y guaraníes), mientras en el pasado gobernaron oligarquías de espaldas a las realidades del pueblo". Es previsible que esto se proyecte hacia otros países y regiones de América en que existe un altísimo porcentaje de indígenas dentro de sus poblaciones.

Lo de Bolivia es también la señal de que en América Latina se están produciendo los cambios por los cuales han venido luchando sus pueblos desde hace décadas, acumulando fuerzas para llegar al gobierno e impulsar un programa de transformaciones. El canciller sacó sus conclusiones: "Lo que ha ocurrido en Argentina, en Brasil, en Uruguay, en Venezuela, lo que acaba de suceder en Bolivia y que seguramente seguirá ocurriendo en otros países, tiende a consolidar más los procesos de integración y a afirmar la soberanía de nuestros países". Prevé asimismo su actuación concertada en organismos internacionales como la ONU y la OMC.

Las clases y la unidad

Sin duda Evo Morales representa esa mayoría de población indígena, pero la magnitud de su victoria muestra la irradiación de su influencia a otros sectores sociales. En las elecciones de gobernadores de los 9 departamentos, que por primera vez se efectuaron en forma directa, el MAS conquistó tres: Potosí, Oruro y Chuquisaca (en este caso con 42,3%), mientras el Podemos de Tuto Quiroga logró dos (La Paz y el Beni) y en las demás prevalecieron agrupamientos locales, algunos de ellos con buen relacionamiento con el presidente electo. Este declaró: "Quiero dignificar a mis hermanos indígenas con esta victoria profunda. También me siento orgulloso de las clases medias e intelectuales, quiero que ellos también se sientan orgullosos de los indígenas y juntos podamos cambiar nuestra Bolivia pensando en la unidad".

Publicado en La República el 24 de diciembre de 2005

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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