a Paz, 5 de enero. Militares bolivianos que capturaron y asesinaron al
guerrillero argentino cubano Ernesto Che Guevara en 1967, fueron
declarados beneméritos de la Patria y no podrán ser retirados de los cargos
públicos que ocupen, informaron fuentes oficiales citadas por la agencia
Educación Radiofónica de Bolivia (Erbol).
"Los miembros del nuevo gobierno son guevaristas, pero tienen que ver la
importancia de los bolivianos que defendieron a la patria en 1967, gente que
ofrendó su vida para salvarnos del comunismo", señaló el diputado Carlos Nacif,
ex presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara y uno de los impulsores de
la medida.
Esto ocurre unas semanas antes de la investidura como presidente del
socialista Evo Morales, quien se ha proclamado repetidamente como admirador de
Guevara y en cuyo partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), militan parientes
de guerrilleros que combatieron junto al Che en Bolivia.
Entre estos figuran el senador electo por La Paz, Antonio Peredo, y el
concejal en la ciudad de Santa Cruz, Osvaldo Peredo, que son hermanos de los
fallecidos Guido Inti y Roberto Coco Peredo, compañeros de armas
de Guevara.
El diputado Carlos Nacif, ex presidente de la Comisión de Defensa de la
Cámara de Diputados y uno de los impulsores de la norma, declaró a agencias
internacionales que la posibilidad de declarar beneméritos a ex combatientes se
enmarca en los derechos para los miembros de la Confederación Nacional del ex
Combatiente de la Guerrilla de Ñancahuazú, en una ley sancionada por el Senado
el pasado miércoles.
Nacif agregó que los ex combatientes, cuyos nombres todavía no han sido dados
a conocer, solicitaron también se les conceda una renta vitalicia, lo cual de
momento les fue negado por falta de recursos en el Ministerio de Hacienda.
En cambio, como compensación, se decidió preservar su permanencia en los
cargos públicos que ocupan actualmente.
El Che Guevara encabezó un foco guerrillero internacional en el
sureste de Bolivia, a partir de 1966, por estar convencido de que este era el
país en que había mejores condiciones para hacer la revolución.
El 8 de octubre de 1967, el Che y varios compañeros fueron capturados
por un comando dirigido por agentes de la estadunidense Agencia Central de
Inteligencia (CIA). El 9 de octubre fue fusilado en la localidad de La Higuera.
En La Higuera se erigió un santuario donde algunos bolivianos lo veneran como
san Ernesto.
El sitio en que fue enterrado su cadáver fue un misterio hasta el 28 de junio
de 1997, cuando sus restos fueron descubiertos cerca de la población de
Vallegrande en la pista de aterrizaje de un aeropuerto. De hecho, la ubicación
de la fosa clandestina fue revelada por un ex combatiente boliviano que
participó en la captura, asesinato y sepultura del líder guerrillero.
Tras practicarse exámenes de ADN fue confirmada la identidad de Guevara y de
algunos compañeros suyos sepultados en la misma fosa común. Los restos fueron
repatriados a Cuba, donde fueron recibidos con honores y sepultados en la
localidad de Santa Clara.