Hugo Cores - rodelu.net |
11 de enero de 2006
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¿Nos conviene un tratado de libre comercio con la potencia que nos explota, divide
y se inmiscuye en nuestros asuntos internos?
Hugo
Cores, PVP - Frente Amplio - Uruguay
(...) hay que beber de esa realidad y dejar que entre en nosotros
para que después podamos transformarla. (Astori a Búsqueda, 5-1-06)
Hay que equilibrar permanentemente el rumbo al que se dirige el
gobierno con el pragmatismo. Si no se adopta un perfil pragmático, el
tránsito hacia el rumbo se puede frustrar. También se podría hablar de
modernización de la izquierda. No en el sentido metafórico, sino de una
izquierda adaptada al mundo de hoy. (Idem)
Resultan sorprendentes los anuncios realizados en estos días por el
ministro de Economía, Danilo Astori, indicando su decisión de impulsar la
firma de un tratado de libre comercio entre nuestro país y los Estados
Unidos.
1- Un primer aspecto de la cuestión es preguntarse desde qué posición
está hablando Astori. No parece ser como integrante del gobierno, ya que
otros ministros han tomado distancia de su propuesta. ¿Lo hace como
dirigente de un sector del FA? Importa saber si la propuesta tiene o no
respaldo.
Desde el punto de vista de una sociedad democrática y participativa, no
hay temas que no se puedan abordar. Sea en el marco de un debate en la
prensa, en un Ateneo o en un congreso, tendrían cabida, como intercambio
fermental, diferentes ideas acerca de cuáles son los mejores caminos para
un gobierno exitoso del FA.
Otra significación tiene en boca de un ministro.
2- El tema de fondo es qué se piensa y qué se propone como línea de
acción frente al imperialismo. Cabe preguntarse, el antiimperialismo ¿es
una 'enfermedad infantil'?
¿Es fruto de la radicalización (¡arrepentíos, arrepentíos!) de
los sesenta?
Se podría agregar, en honor a lo extendida en el tiempo que fue nuestra
definición antiimperialista, si fue una radicalización cincuentista,
setentista, ochentista, noventista, milenarista. ¿Fue una moda, hoy
caduca?
El mundo actual, construido por la fuerza "vencedora" del capitalismo
globalizado y hegemonizado por los EEUU ¿es un marco exterior propicio
para nuestro desarrollo como nación? ¿Asistimos a la confirmación
universal de las promesas del neoliberalismo sobre la capacidad reguladora
y justiciera del libre mercado?
Los EEUU, que afrontan en su interior una fragmentación y polarización
social creciente y aplican al resto del mundo todos los recursos para
beneficiarse con el comercio exterior y el manejo de la deuda ¿por qué
tendrían hacia Uruguay una política distinta que la que han tenido hacia
México, Brasil o Colombia?
O será como dice Claudio Katz, del Grupo Economistas de Izquierda y
colaborador de Página 12: "Cuando la fortuna de 3 multimillonarios
sobrepasa el PBI de 48 naciones y cada cuatro segundos un individuo de la
periferia muere de hambre, resulta difícil ocultar que el ensanchamiento
de la brecha entre los países avanzados y subdesarrollados obedece a
relaciones de opresión. Ya es indiscutible que esta asimetría no es un
acontecimiento 'pasajero', ni será corregida por el 'derrame' de los
beneficios de la globalización. Los países periféricos no son sólo
'perdedores' de la mundialización, sino que soportan una intensificación
de las transferencias de recursos que históricamente frustraron su
crecimiento.
¿Las cuestiones teóricas que hacen al imperialismo y al
antiimperialismo son acaso cuestiones 'técnicas', reservadas a algunos
dirigentes iluminados? O, como también se ha dicho en forma 'pragmática' y
por tanto equivocada, ¿las relaciones con los EEUU no tienen nada
que ver con las cuestiones que le interesan a la gente?
3- La exacción económica impuesta por el imperialismo norteamericano
(IN) no es algo exclusivamente externo. Su desarrollo está ceñidamente
entrelazado con nuestro subdesarrollo.
Existe el imperialismo, entre otras cosas, porque hay soportes locales
(la oligarquía, de los documentos del FA), que respaldan el desarrollo de
los intereses imperiales. Como dice el citado autor argentino:
"A diferencia del período 1940-70, los capitalistas latinoamericanos
no propugnan reforzar los mercados internos mediante la sustitución de
importaciones. Su prioridad es la vinculación con las corporaciones
extranjeras, porque la clase dominante regional es también parcialmente
acreedora de la deuda externa y se ha beneficiado con la desregulación
financiera, las privatizaciones y la flexibilización laboral. Existe
incluso una capa de funcionarios que es más fiel a los organismos
imperialistas que a sus estados nacionales. (...) "
4- El imperialismo y especialmente el IN, no es un fenómeno nuevo para
los pueblos del Tercer Mundo. Y no lo es para América Latina. Para las
regiones más próximas a los EEUU, como México, Centroamérica y el Caribe,
la presión económica ha sido intensa desde principios del siglo XX,
incluyendo intervenciones militares emblemáticas. Con el avance del siglo,
la presión se hizo cada vez más fuerte también contra los países
latinoamericanos del Sur.
5- La opresión del IN no se expresa solamente como exacción económica
de nuestros pueblos, incluye también el debilitamiento y la sujeción de
los pueblos latinoamericanos a partir de un proceso que empuja a la
balcanización, a la ruptura de la unidad política entre las
naciones latinoamericanas.
Por supuesto que esta fragmentación, contraria a la visión impulsada
por Bolívar y Artigas, no responde exclusivamente a la imposición externa.
También la hace posible la avaricia y la miopía de los intereses
oligárquicos locales.
6- Vale la pena recordar que, frente a la fragmentación, se han
intentado caminos de integración regional. Uno de ellos es el Mercosur.
Esta tentativa, bastante desmayada en la actualidad, no deja de ser la
búsqueda de una alternativa ante las imposiciones de la potencia del
Norte.
En todo caso, así se fundamentó en 1990 cuando el FA dio su apoyo al
Tratado de Asunción. El tratado con los EEUU que ahora se defiende ¿no
significaría una acción del gobierno uruguayo que conduce al
debilitamiento del Mercosur como propuesta de integración?
7- En el momento actual, el crecimiento de los factores de poder en el
campo internacional (empresas trasnacionales, organismos controlados por
la burocracia afín a los EEUU, como el FMI, el BM, la OMC, manejo de la
deuda externa y crecimiento de la especulación financiera) tienden a
despojar a los estados nacionales de una parte significativa de su
soberanía. Un estrechamiento de las relaciones económicas con los EEUU
¿nos devuelve o nos agrava la pérdida de soberanía nacional?
8- La acción imperialista se proyecta también en la intromisión en
los asuntos internos de nuestros Estados. Los EEUU han respaldado
históricamente todos los regímenes autoritarios que se prestaron a su
política y tanto diplomática como militarmente respaldaron, no solo de las
dictaduras de los años 40 y 50, sino también, como lo confirman
investigaciones recientes, a los regímenes de terrorismo de Estado que
florecieron en estas regiones en los años 70 y 80.
9- Durante mucho tiempo, los EEUU aparecieron ante el mundo como los
defensores incansables de la libertad y la democracia. Con el crecimiento
monopólico del capitalismo y del carácter agresivo de su proyección
imperialista, tanto en el plano económico como político-militar, los EEUU
ya no son, en el campo internacional, los defensores de esos valores de
libertad y democracia.
Por el contrario, con la administración Bush, en un clima de belicismo
e intolerancia exacerbada, se hace más intenso el crecimiento de los
mecanismos de contralor sobre la prensa, de práctica sistemática de la
tortura a los presos políticos y el ocultamiento al Congreso y la opinión
pública de las acciones del P. Ejecutivo. ¿Nos ayudarán ellos a lograr
nuestro bienestar?
Hugo
Cores
cores567@adinet.com.uy
www.pvp.org.uy
Publicado en
La República el 9 de enero de 2006 |