Chile somos todos. Lo forjamos entre todos y lo construimos para
todos. La sociedad se constituye a través de innumerables formas de
relaciones entre las personas, en el intercambio de ideas y sueños
y, sobre todo, en la vivencia común de emociones y afectos. Cuando
somos capaces de vivir juntos forjamos una identidad, un proyecto
compartido. Cuando nos reconocemos hijos de una historia común,
encontramos la fuerza para proyectarnos como padres de nuestro
futuro.
Decir que Chile somos todos significa algo simple: queremos un
país sin exclusiones. La discriminación sigue asolando a nuestro
país. No seremos un país desarrollado mientras persistan las
barreras basadas en el prejuicio y la intolerancia que impiden a
algunos chilenos ejercer sus derechos y desplegar sus
potencialidades. Éste es el mayor imperativo ético que tenemos por
delante.
Queremos vivir en una sociedad que dé acogida y seguridad a todos
los chilenos. Aspiramos a una sociedad que tenga cohesión, que
acepte la diversidad sin caer en la indiferencia y que abrace la
libertad sin caer en el abandono de las personas.
Podemos aspirar a notables éxitos económicos.
Podemos obtener grandes logros en aspectos materiales. Sin
embargo, mientras no eliminemos las discriminaciones que persisten
en nuestra sociedad, mientras no acabemos con las desigualdades de
género, mientras no curemos la herida de los derechos humanos,
mientras no logremos la plena integración y desarrollo de los
pueblos indígenas en armonía con su identidad, mientras no
fomentemos nuestra cultura, no habremos alcanzado el sueño
compartido de un país pequeño que brinda progreso y justicia para
todos y con todos.
DISCRIMINACIÓN
Será prioridad principal de nuestro Gobierno procurar la
erradicación de toda forma de discriminación por motivos de raza,
color, género u orientación sexual, idioma, religión, opiniones
políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social,
condición o estatus de inmigrante, posición económica, nacimiento o
cualquier otra condición social.
Podemos eliminar la discriminación. Hemos avanzado mucho, pero
otras naciones han hecho mucho más. Necesitamos reformas legales y
políticas educacionales que promuevan la tolerancia y la igualdad.
Hace falta un esfuerzo de prevención de la discriminación. Sabemos
por diversos estudios que los chilenos brindamos un trato
discriminatorio a mucha gente: los más pobres, ciertas etnias,
algunos credos religiosos, la mujer, los discapacitados, las
minorías sexuales, los inmigrantes. Por eso, necesitamos políticas
de acción afirmativa a favor de quienes son probables víctimas de la
discriminación.
Los valores de la igualdad
Implementaremos programas de educación y difusión para fomentar
la apreciación de la pluralidad y la tolerancia.
Propiciaremos una modificación al artículo 2 de la Ley Orgánica
Constitucional de Enseñanza para explicitar el fomento de la paz y
la no discriminación.
Apoyaremos el proyecto de ley antidiscriminación. También toda
medida legislativa y administrativa tendiente a establecer recursos
judiciales y/o administrativos eficaces para resolver reclamos por
discriminación arbitraria.
Estableceremos un Código de Ética Pública para las reparticiones
del Estado. Este código prohibirá todo tipo de discriminación
arbitraria en los procesos de contratación, trato y promoción de
funcionarios públicos. Entre otras medidas, prohibiremos que se
solicite información irrelevante en los currículos de los
postulantes, estableciendo procedimientos de postulación que
explícitamente excluyan esos antecedentes.
Propiciaremos las buenas prácticas en la empresa privada.
Instaremos a las empresas a que adopten voluntariamente el Código de
Ética Pública y a que publiciten sus políticas de contratación.
Alentaremos las iniciativas de entidades de la sociedad civil, como
ONGs o asociaciones gremiales, a preocuparse de fomentar las buenas
prácticas en materia de discriminación.
Implementaremos una política indígena, basada en su desarrollo e
identidad, que combata activamente la discriminación que sufren
nuestras etnias.
Promoveremos la libertad de culto, el desarrollo de todos los
credos y velaremos por la libre expresión de los diversos cultos en
la sociedad. Promoveremos, a su vez, que los establecimientos de
enseñanza municipalizados puedan ofrecer educación religiosa de los
diversos credos a sus alumnos, a elección de éstos o sus padres, o
actividades alternativas de formación cívica y ética para quienes no
profesan ningún credo religioso.
Igualdad de género
Las mujeres son aún discriminadas en Chile. Hemos avanzado mucho:
lo que hasta hace 15 años habría sido impensable, hoy es posible.
Pero todavía queda un largo camino por recorrer.
Las mujeres siguen siendo discriminadas en su entrada al mundo
laboral; ganan menos que los hombres por similar trabajo, se
desempeñan en actividades de menor remuneración, siguen siendo
maltratadas en sus hogares, son discriminadas en los seguros de
salud y en lo previsional.
Las mujeres siguen sobrellevando la mayor carga de trabajo
doméstico. Están aún subrepresentadas en los cargos gerenciales
privados y en la dirigencia política. En definitiva, la mujer hace
un tremendo esfuerzo por incorporarse al mundo moderno, pero muchas
veces se le cierran los espacios. Debemos darles mayor oportunidad.
En lo político, conformaremos un Gobierno paritario entre hombres
y mujeres en los cargos de designación presidencial. Impulsaremos
una Ley de Cuotas para corregir el déficit de representación
política femenina (lo que se une con la reforma del actual sistema
electoral binominal).
En materia de justicia, incorporaremos a la formación de jueces,
fiscales y defensores nacionales nociones sobre derechos humanos de
las mujeres.
Impulsaremos campañas públicas de prevención, denuncia y
erradicación de la violencia contra las mujeres. Ampliaremos el
programa de casas de acogida para las víctimas de violencia
familiar, a la vez que impulsaremos reformas e iniciativas legales y
administrativas para asegurar el cumplimiento de las medidas de
protección decretadas por los tribunales.
Propondremos modificaciones a la Ley de Acoso Sexual, que
contemple esta situación en el ámbito escolar, laboral y público,
penalizándolo de manera eficaz. Revisaremos y propondremos
modificaciones a la normativa probatoria en casos de delito de
violencia sexual.
Reforzaremos las sanciones y medidas que hacen más eficaces los
juicios por pensiones de alimentos y propondremos que el
ocultamiento malicioso de información para estos efectos sea
considerado delito.
En salud, garantizaremos el derecho a la continuidad de la
educación de la adolescente embarazada o madre, a través de
modificaciones legales que introduzcan mecanismos efectivos de
fiscalización y sanción. Desarrollaremos programas nacionales de
atención en salud sexual y reproductiva especiales para
adolescentes. Repondremos en la agenda legislativa el proyecto de
ley marco sobre Derechos Sexuales y Reproductivos.
Reformularemos las políticas de reforma de salud, incluidos los
Objetivos Sanitarios, aplicando el criterio de género. Erradicaremos
la discriminación contra las mujeres en edad fértil en los planes
ofrecidos por las isapres.
En el ámbito del trabajo, fomentaremos el ingreso de la mujer a
la fuerza laboral. Aplicaremos un vasto plan de cuidado infantil y
educación preescolar para los hijos de las madres trabajadoras.
Revisaremos la normativa laboral existente, de manera de corregir
y eliminar la discriminación de la mujer en edad reproductiva y la
brecha salarial. Modificaremos el sistema previsional desde una
perspectiva de género, e incentivaremos la jornada parcial y
flexible para hombres y mujeres.
Discapacidad y derechos
Según los últimos estudios, existen en Chile más de dos millones
de personas que sufren algún tipo de discapacidad. Muchas de ellas
son abiertamente discriminadas y no pueden ejercer en plenitud sus
derechos como ciudadanos. Tenemos que hacer más por nuestros
discapacitados. Su integración social no es sólo un imperativo
ético: es también una oportunidad.
Garantizaremos gradualmente la libertad de desplazamiento y
acceso al espacio físico, transporte público y tráfico aéreo.
Fiscalizaremos y sancionaremos a quienes no cumplan con las
adecuaciones previstas por la ley para el acceso de las personas con
discapacidad al espacio físico y construcciones de recurrencia
pública; implementaremos un fondo especial de habilitación de
accesos; procuraremos medidas de adecuación del transporte público;
y materializaremos la promulgación inmediata de la Normativa de
Seguridad para el Uso del Transporte Aéreo de Pasajeros con
Necesidades Especiales.
Estableceremos subsidios a la capacitación, la remuneración y la
infraestructura física de las empresas que contraten personas con
discapacidad.
Eliminaremos las discriminaciones que afectan la capacidad
jurídica de los discapacitados para celebrar actos o contratos.
Promoveremos el uso del lenguaje de señas y los subtítulos en la
televisión, especialmente en los noticiarios y en las franjas de
propaganda política.
Fortaleceremos el derecho al sufragio, mediante un sistema que
permita la comprensión de la plantilla de votación por parte del
elector ciego; impulsaremos la aprobación del proyecto de ley que
instituye el “voto asistido”, eliminando el requisito de inscripción
previa en el Registro Nacional de Discapacidad; y revisaremos y
codificaremos las facilidades en términos de mecanismos y servicios
de apoyo para el efectivo ejercicio del sufragio de los ciudadanos
con discapacidad.
Continuaremos con el proceso de aplicación de la nueva política
en educación especial. Además, incluiremos en los currículos de
todos los profesores la temática de la discapacidad y cómo tratarla,
de manera de sumar progresivamente a las personas con discapacidad a
la educación regular.
Implementaremos Centros de Rehabilitación con Base Comunitaria.
La meta es que para el año 2010 al menos el 50 por ciento de las
comunas de Chile tengan este tipo de centros.
Incorporaremos en el estatuto administrativo que la condición de
discapacidad no obsta a la exigencia de salud compatible para cargos
públicos.
Eliminaremos, asimismo, las prohibiciones para que las personas
con discapacidades sensoriales, que han sorteado todas las
exigencias que implica un título profesional, puedan ejercer cargos
públicos (como los de juez o notario).
Capítulo del “Programa del Gobierno. Michelle Bachelet,
2006-2010”.
(En la segunda parte, que se publicará mañana martes, se incluyen
las políticas específicas sobre las minorías sexuales y respeto,
chilenos en el exterior, inmigrantes e integración, y las propuestas
sobre derechos humanos y pueblos originarios. El miércoles los
planes sobre cultura).
Chile somos todos (II parte)