El Ministerio de Defensa Nacional debió desmentir ayer que se haya
producido un "movimiento de tropas" con fines belicistas en la frontera
con Argentina y aclaró que "el único despliegue" en la zona responde a la
coordinación con el Ministerio de Ganadería para prevenir el ingreso de
aftosa.
El portal argentino
Infobae, en base a un cable de una agencia de
noticias, aseguró ayer que el gobierno uruguayo había decidido reforzar la
presencia de militares en Fray Bentos a efectos de prevenir una "invasión
de ambientalistas". La "noticia"-luego desmentida por el propio portal-
corrió como reguero de pólvora en los medios del vecino país y generó
sorpresa a lo largo y ancho en el gobierno uruguayo, así como en las
Fuerzas Armadas.
Radios y portales argentinos se sumaban y anunciaban que 100 efectivos
habían reforzado al Batallón de Infantería Mecanizado Nº 9 de Fray Bentos.
Periodistas de todas partes del mundo "invadieron" con sus llamadas las
oficinas de Relaciones Públicas del Comando General del Ejército para
conocer detalles de los aprestos, informó anoche una fuente militar.
Con una sonrisa, desde Colonia el presidente Tabaré Vázquez cortó la
pregunta del periodista y justificó el desplazamiento de efectivos para
controlar la frontera en virtud de foco de aftosa en la provincia de
Argentina (Corrientes). "Tenemos que tomar las medidas pertinentes para
proteger al ganado nacional", señaló.
Desde el gobierno uruguayo, se señaló que la colaboración de las
Fuerzas Armadas es habitual cuando ocurren casos de aftosa, como en el año
2001 o ante la reciente aparición de un foco en Brasil, en octubre del año
pasado.
Se instalan controles militares, fijos o móviles, y el personal militar
colabora en las tareas de desinfección de vehículos. La única actividad
que se realiza en el Batallón es la habitual para esta época del año y es
el curso de buzos tácticos, además del contingente que se está preparando
para viajar a Haití.
Por el momento se trabaja con rodiluvios y mochilas con motor para la
desinfección con el personal destacado en los pasos de frontera.
Ayer, a última hora de la tarde, el Comandante en Jefe del Ejército
teniente general Carlos Díaz se comunicó con su par argentino teniente
general Roberto Bendini, para desmentir la versión.
Ambos, mantienen desde hace años una muy correcta relación de confianza
mutua. Bendini había asistido el pasado 1º de febrero a la ceremonia de
asunción de Díaz. Las explicaciones de Díaz fueron rápidamente aceptadas
por Bendini, dijeron fuentes del Ejército.
El Ministerio de Defensa, a su vez, desmintió "radicalmente" las
versiones "difundidas por medios de comunicación argentinos".
"El único despliegue que se produce en la zona responde a la
coordinación entablada con el Ministerio de Ganadería de este país para
prevenir el ingreso al territorio uruguayo de agentes de contagio de la
fiebre aftosa que provengan de la República Argentina, tal cual acaba de
detectarse en la orilla occidental del río Uruguay, provincia de
Corrientes", afirmó el comunicado firmado por el capitán de fragata Carlos
Sequeira.
Un vocero del Ejército uruguayo, el coronel Luis Sleseris, subjefe del
Departamento de Relaciones Públicas del Ejército, dijo que la versión
sobre el traslado de tropas en prevención de acciones de ambientalistas es
"errónea y carece totalmente de fundamento".
El coronel Sleseris confirmó a LA REPUBLICA que el Ejército está
en permanente contacto con los Servicios Ganaderos del Ministerio de
Ganadería a los efectos de coordinar el dispositivo de prevención.
El oficial relató que la fuerza ha reaccionado con celeridad ante el
anuncio del foco en Argentina y ya ha dispuesto que unos 200 efectivos
estén afectados a esta tarea. Una fuente cercana al comandante en jefe del
Ejército uruguayo teniente general Carlos Díaz afirmó además que la tarea
de seguridad frente a eventuales "piquetes" de ambientalistas corresponde
al Ministerio del Interior. LA REPUBLICA dialogó con el comandante
del Batallón local teniente coronel Mario Sanabria, quien aseguró que "en
nuestro batallón no se ha reforzado ni variado los efectivos que es la
misma cantidad desde el año 1999; tampoco se ha realizado ningún tipo de
movilización ni de hombres ni de vehículos".
Uruguay enfrentó en 2001 una dura epidemia de fiebre aftosa,
procedente, asimismo, de Argentina, que le originó perjuicios económicos
por casi 900 millones de dólares y el cierre de los mercados
internacionales.
La situación, tras las medidas adoptadas, logró ir superando la
situación y desde 2003 a la fecha se abrieron los principales mercados,
incluyendo los Estados Unidos y más recientemente México.