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17 de febrero de 2006

Brecha de Uruguay - 17 de febrero de 2006

Haití

Preval presidente en ancas de Brasil

Luego de masivas protestas de los seguidores de René Preval, agravadas por el hallazgo en un vertedero de basura de decenas de cajas con hojas de votación, el candidato ganador de las elecciones del martes 7 fue proclamado presidente de Haití sin necesidad de una segunda vuelta. La solución, nacida en Brasilia, pretende destrabar una situación surgida de un sistema electoral que se mostró inadecuado. El candidato que obtuvo el segundo lugar estaría rechazando la medida.
Roberto López Belloso

“Marco Aurelio García, asesor en Asuntos Internacionales del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, precisó que, dado el clima de violencia e incertidumbre en el país caribeño, evitar una segunda vuelta sería la mejor solución, siempre y cuando se respete la legalidad.” La propuesta, difundida por el diario El País de Madrid en la madrugada del jueves, fue tomada finalmente por la Comisión Electoral haitiana como la solución para destrabar la crisis originada en el conteo de votos. El político brasileño puso en movimiento sus contactos con la Internacional Demócrata Cristiana y logró que esa organización intentara convencer al democristiano Leslie Manigat, con quien Preval debería disputar una hipotética segunda vuelta. En la mañana del jueves todas las informaciones sugerían que Manigat rechazaría la fórmula. Técnicamente se trata de modificar el sistema electoral en uno de los momentos más delicados del proceso de una elección, ése que transcurre entre que se cierran las mesas de votación y se oficializan los resultados. En cierta medida la idea de Marco Aurelio García implica aceptar que las reglas del juego que estaban vigentes eran inadecuadas para el sistema de partidos haitiano: un candidato ganador que está a menos de dos puntos del sillón presidencial mientras la segunda fuerza mira desde un lejano 11 por ciento. Un cuadro que hace que las hojas de votación “botadas” al vertedero adquieran un potencial explosivo. Nada indicaba que fueran suficientes para superar el 50 por ciento más uno, pero desde su hallazgo se volvieron la pieza clave para la mayoría de los argumentos tejidos alrededor del desprolijo escrutinio.
Las declaraciones recogidas por los periodistas que están en la isla son claras. Los partidarios de Preval sienten que se les estaba robando la elección y por eso llevan adelante masivas manifestaciones, principalmente en la capital. Su candidato, que desde un comienzo fue visto como cercano al depuesto Jean-Bertrand Aristide, estaba siendo víctima de un complot, aseguran. En voz más baja, hay quienes dicen ver la mano de Estados Unidos, país que actuaría movido por un interés hipotético en desestabilizar el proceso de redemocratización y hacer fracasar una misión de paz liderada por Brasil. Esta hipótesis tiene al menos un punto débil: la orden de llevar los votos al vertedero habría provenido de la propia misión de paz. Según El País, la empresa Boucar Pest Control, que es la que recolecta la basura en la capital, se atribuyó el haber transportado las cajas con votos al basurero municipal “en cumplimiento de un contrato de servicios de limpieza con la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH)”.

¿VÁLIDAS O EN BLANCO?
En declaraciones a la prensa, Michel Brunache, secretario del presidente interino, Boniface Alexandre, había dicho que las cuestionadas autoridades electorales examinarán “detenidamente los ejemplares de los votos encontrados en el basural, para determinar si son votos verdaderos”. Ahora ese órgano electoral dio a Preval un exacto y capicúa 51,15 por ciento de los sufragios. Un cable de la agencia EFE informa que la proclamación de Preval fue aprobada por siete de los nueve miembros del Consejo Electoral y cuenta con el respaldo del primer ministro interino, Gerard Latortue. El corresponsal de la agencia Reuters en Puerto Príncipe citó una fuente diplomática que aseguró que las hojas de votación encontradas en el vertedero fueron 85 mil. Y estaban en blanco, por lo que no puede decirse que sean votos a Preval. Los oficiales de campaña de Preval habían asegurado que aunque las hojas de votación encontradas en la basura fueran votos en blanco, igual se estaría en presencia de un fraude. El diario El Mundo, también de Madrid, explicó que la solución que permitió el triunfo de Preval fue distribuir el peso de los votos en blanco entre todos los candidatos por igual.
Este tipo de tecnicismos son los que le permitieron a Brasil convencer a todas las partes de que aceptar la victoria de Preval no es torcer “demasiado” las reglas del juego. De acuerdo con la BBC, otra de las opciones que había llegado a manejar Marco Aurelio García era que el Consejo Electoral de Haití no tomara en cuenta los votos anulados, lo cual le daría la mayoría absoluta a Preval. “El gobierno brasileño no pretende modificar las reglas de juego”, aclaró García, sino que está “haciendo un análisis político” sobre una crisis “que solamente los haitianos pueden resolver”.
FORMAS DE CONTAR
En el mundo hay muchas formas de laudar cuál de los candidatos se calzará la banda presidencial. Desde las que consagran la mayoría simple (el que tiene más votos gana, sin importar el porcentaje ni la diferencia con el segundo) hasta las que requieren una mayoría especial en la primera ronda para evitar una segunda vuelta electoral. Esto último da lugar a sistemas relativamente claros en los que se necesita el 50 por ciento de las voluntades más una (en algunos países se toman en consideración sólo los votos válidos, en otros cuentan todos los votos emitidos) o a fórmulas barrocas como la boliviana, que pueden llevar a que el Parlamento decida que un candidato que resultó tercero en número de votos sea el nuevo mandatario del país. A mitad de camino están las fórmulas que prevén que si hay una diferencia muy grande entre el primero y el segundo, no se necesite llegar a la mayoría absoluta para ganar la presidencia. Por ejemplo, se establece que si hay diez puntos de distancia entre los dos primeros, y el ganador superó el 40 o el 45 por ciento de los votos, entonces se lo proclama presidente. De haber tenido un sistema electoral de este tipo, Haití no estaría viviendo la crisis que siguió a las elecciones del martes 7. En ese caso, las urnas en los basureros no serían más que una anécdota.
Quién es René Preval
1943. Nace en Puerto Príncipe bajo el signo de Capricornio.
1963. Se exilia en Europa escapando de la dictadura de Duvalier padre.
1970. Cambia Bélgica por Estados Unidos, para estar más cerca de su país.
1975. Regresa a Haití de manera provisoria.
1978. Vuelve a Europa, esta vez a Italia, para estudiar en la Universidad de Pisa.
1979. Se instala definitivamente en Haití, donde abre una empresa panificadora.
1986. Se nuclea con otros políticos e intelectuales de izquierda en un grupo a favor del respeto a la Constitución.
1987. Preside una comisión que investiga el paradero de detenidos desaparecidos.
1991. Se integra al gobierno de Aristide. Fue primer ministro, ministro de Defensa y ministro del Interior.
1995. Candidato presidencial por el movimiento Lavalas. Comienza a marcar un perfil propio con respecto de Aristide.
1996. Asume como presidente de Haití luego de haber sido elegido con casi el 90 por ciento de los votos.
1997. Siendo presidente, no logra que el parlamento acepte los nombres que propone para el puesto de primer ministro, por lo que el país queda con ese puesto vacante por 17 meses.
1999. Se agudiza la crisis institucional que enfrenta a Preval con el parlamento.
2001. Transfiere el poder a Jean Bertrand Aristide y se retira a un segundo plano de la vida política del país.
2005. Vuelve a la arena, como candidato presidencial del movimiento La Esperanza.
(Fuentes: CIDOB, BBC, Le Monde.)
 
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