EN SU GIRA por el sudeste de Asia el presidente Bush intentó seguir
apretando el cerco en torno a Irán. Allí ha recogido un repudio
generalizado, su índice de popularidad ha caído por debajo del de Nixon en
vísperas de Watergate y la mayor desaprobación (63%) es por la guerra de
Irak. Mientras tanto a través de Condoleezza Rice, Rumsfeld, John Bolton y
el zar del espionaje Negroponte sigue moviendo sus fichas en la agresión a
Venezuela.
Ataque concentrado contra el gobierno de Chávez
En la instancia mencionada, la secretaria de Estado presentó a Chávez
como un desafío para la democracia y un peligro para la región, y llamó a
los gobiernos de diversos países a formar un "frente unido" en su contra.
Las respuestas de los gobiernos aludidos fueron un digno y contundente
rechazo, caso de Brasil y Chile, o el silencio; y el alcalde de Londres,
Ken Livingstone, declaró que "Venezuela es uno de los países más
democráticos del mundo". La señora Rice tiene continuidad en las ideas: ya
en su audiencia de confirmación ante el Senado en enero de 2005 había
definido a Chávez como "una fuerza negativa en la región". Ahora subió los
decibeles.
No se trata sólo de declaraciones. Hay evidencias de la intervención de
EEUU y de militares yankis en el golpe de Estado contra Chávez de abril
2002. Participantes directos en la intentona golpista se han reciclado
ahora en la organización opositora "Súmate", tal el caso de su presidenta
María Corina Machado, que ha tenido el alto honor de ser recibida por Bush
en la Casa Blanca, y ahora se entrevistó con Condoleezza Rice. Pero hay
más: en el presupuesto para el Departamento de Estado hay cuantiosos
fondos destinados a dos agencias denominadas USAID y NED, presuntamente
para el apoyo a la democracia en el mundo. Estas agencias, principalmente
la NED (National Endowment for Democracy) proveyeron a "Súmate" de más de
un millón de dólares para sus actividades golpistas previas al 11 de
abril, y lo sigue haciendo ahora. También entrega fondos a la "contra"
cubana. Se dijo que "detrás del ataque de Rice hay un mar de dólares para
la oposición golpista".
En respuesta, el presidente Chávez expresó: "Las declaraciones de la
señora Rice ameritan ser evaluadas seriamente, porque constituyen una
amenaza. Este año será de muchos avances, pero también de muchos riesgos.
Van a tratar de generar huelgas, violencia, pero uno de los problemas que
tiene el imperio con Venezuela es que no estamos solos mientras ellos se
aíslan más con sus acciones invasoras contra pueblos inocentes".
Del espionaje militar al Consejo de Seguridad
Previamente, a principios de febrero, el gobierno venezolano capturó
con las manos en la masa en actividades de espionaje al agregado naval de
la embajada norteamericana en Caracas, John Correa, y en actitud soberana
lo expulsó del país. El hombre huyó antes de la notificación. Donald
Rumsfeld, el jefe del Pentágono (de donde emanan órdenes para torturar los
prisioneros en Irak, en Guantánamo y en Afganistán, como ha quedado
probado) tuvo la sutileza de comparar a Chávez con Hitler, porque ambos
fueron electos por los votos. Es mentar la soga en casa del ahorcado por
parte de un adláter de Bush, que invade países, masacra y tortura como el
füehrer nazi, y por añadidura debió su primer mandato a un fraude
escandaloso con los votos en la Florida.
Al mismo tiempo, EEUU lleva adelante una campaña para impedir que
Venezuela acceda a uno de los escaños del Consejo de Seguridad de la ONU
como miembro no permanente. La campaña, de inusitada agresividad, está
dirigida por su representante en la ONU, John Bolton, un halcón de marca
mayor.
Fabricando un paro del transporte, como contra Allende
En otra parte, Rice declaró: "Ha sido útil que haya apoyo internacional
al paro del sindicato de transportistas que está sucediendo en Venezuela".
Es una demostración flagrante del plan desestabilizador puesto en marcha
desde EEUU. No hubo tal cosa, sino apenas una protesta focalizada de un
grupo dentro de ese sector. Además, unos días después se produjo una
manifestación de las asociaciones Fuerza Nacional Bolivariana de Taxistas
y Fuerza Motorizada de Integración Comunitaria frente a la embajada
norteamericana en Caracas, en protesta contra la injerencia de la Casa
Blanca en el sector transportista de Venezuela, y reafirmando que no había
ningún paro nacional de conductores venezolanos.
Pero la señora Rice mostró la hilacha. Porque resultó evidente el
propósito de fomentar un paro como el de los camioneros contra el
presidente Allende en Chile, que fue financiado por la CIA (los camioneros
ganaban más parados que trabajando). El paro desabasteció al país y abrió
el camino al golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973.
Bombardear Telesur
La agresividad del imperio contra Venezuela no se detiene ante nada.
Bastó que la televisora sudamericana Telesur, que lidera Venezuela,
suscribiera un acuerdo de intercambio de informaciones con la cadena árabe
Al Jazeera, para que el representante Connie Mack, republicano por la
Florida, planteara en el Congreso que se estaba constituyendo "una red
para los terroristas", reclamara que se introdujeran en Venezuela
programas de radio y TV fabricados en EEUU (como se hace contra Cuba con
Radio y TV Martí) y dejara latente la amenaza como destacaron los
periodistas de la emisora- de bombardear la sede de Telesur en Caracas, al
estilo de lo que ya había propuesto Bush en abril pasado contra la sede de
Al Jazeera en Doha, capital de Qatar. Los trabajadores recordaron que las
sedes de la emisora árabe en Bagdad y Kabul fueron blanco de misiles
teledirigidos y "bombas inteligentes", y sus reporteros muertos, heridos,
torturados o encarcelados por los militares estadounidenses.
Esto debe incluirse en el capítulo del plan del Pentágono para el
control de la información en el mundo ("Hoja de ruta sobre las operaciones
de información") firmada por Rumsfeld en 2003 y que acaba de desclasificar
la National Security Archive.
En la campaña mediática mundial contra Chávez hay que incluir a El
Mercurio de Chile, el diario que hizo la campaña por el golpe de Estado
contra Allende. Chávez llegará el sábado 11 a Santiago a la asunción de
Michelle Bachelet. También se le acusó de intervenir en las campañas
electorales a favor de Evo Morales y de René Preval, y ahora de Ollanta
Humala.
Acciones militares
El plan contra Venezuela incluye maniobras militares, referidas a la
extensión del plan Colombia. Dice un gobernante venezolano: "El Plan
Colombia no se ciñe sólo a las fronteras de ese país, es un plan militar
sub-regional, que en una fase futura puede incluir acciones violentas
contra el territorio venezolano y ocupación de zonas vitales. Un anticipo
de esa probable intervención de EEUU quedó desbaratada cuando una centena
de paramilitares colombianos fueron detenidos en una finca venezolana
preparándose para acciones de sabotaje. Es altamente probable que detrás
de esa incursión paramilitar estuviera la CIA".
Publicado en La República
el 5 de marzo de 2006