EL LLAMADO, formulado con gran amplitud a los inmigrantes de todas las
procedencias, es a no ir a trabajar, no enviar los niños a la escuela, no
comprar ni vender ese día, para hacer sentir la gravitación social y económica
de esas colectividades en la vida diaria del país.
Presiones, adhesiones, una uruguaya en New Jersey
El movimiento por la dignidad y los derechos de los inmigrantes, que hasta
ahora se expresó en manifestaciones multitudinarias en grandes ciudades, ha sido
objeto estos días de ataques y presiones reconcentradas por parte del gobierno y
el establishment, empezando por Bush. El presidente se declaró enfáticamente
contra el paro y dijo que los inmigrantes debían aprender el idioma y cantar el
himno en inglés. Esto se refiere al hecho de que en las manifestaciones los
inmigrantes cantan una versión en español del himno, grabada por artistas de
gran popularidad como Gloria Trevi y Wyclef Jean y que el viernes de tarde fue
irradiada simultáneamente por muchas emisoras, sobre todo en California.
Muchos patronos, uniéndose a las amenazas del gobierno, han advertido a los
trabajadores que despedirán a quienes adhieran al paro. Otros anunciaron que
cerrarán las puertas de sus establecimientos el 1º. El gobierno dispuso estos
días una serie de redadas contra los indocumentados, siguiendo la política
anunciada por el secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, en una
comparecencia conjunta con Bush, la cual persigue y sanciona con máxima dureza a
los indocumentados y a las empresas que les dan trabajo. Esa semana 1187
inmigrantes que trabajan sin permiso para una empresa con filiales en todo el
país y siete de sus gerentes fueron arrestados, y Chertoff anunció que se
seguirá por ese camino. Se registran asimismo varios casos de jóvenes latinos
que han sido atacados y torturados por skinheads (cabezas rapadas, racistas) en
Houston, Texas; uno de ellos estaba al borde de la muerte.
Por el otro lado, la causa de los inmigrantes ha suscitado múltiples
expresiones de solidaridad. Entre ellas, de artistas sumamente destacados como
(además de los arriba citados) las estrellas latinas de Hollywood Salma Hayek y
Edwards James Olmos, mexicanos, Eva Longoria, el compositor argentino Gustavo
Santaolalla, el actor colombiano John Leguizamo. Y nos toca muy de cerca el
hecho de que una uruguaya esté dirigiendo la protesta en New Jersey, próxima a
Nueva York, según entrevista realizada por Canal 5 de TV Nacional en la noche
del viernes.
El Senado de California, las deportaciones y el muro
Cobra trascendencia la decisión adoptada el mismo viernes por el Senado de
California, por 24 votos de demócratas a favor y 13 de republicanos en contra,
de apoyo los trabajadores migrantes de California y de todo EEUU. La resolución
hace referencia al "gran boicot estadounidense de 2006" y destaca la
contribución de ese sector, con su trabajo y sus aportes, a la vida del país, ya
que representan alrededor de un tercio de la fuerza laboral. La senadora Gloria
Romero y el legislador Gil Cedillo, de origen mexicano, recordaron el paro de
autobuses en Montgomery, Alabama, en 1955, impulsado por la comunidad
afroestadounidense (aquí se destacó Rosa Parks en un papel pionero), que fue un
hito memorable en la batalla contra la discriminación racial.
Los inmigrantes se levantan contra lo que los cables definen como "el
draconiano proyecto de ley migratoria aprobado por la Cámara de Representantes,
que criminaliza a los indocumentados", amenaza con la deportación a 12 millones
de ellos (tal cual fue planteado con todas las letras por Chertoff) y contempla
además erigir un muro a lo largo de más de mil kilómetros de la frontera con
México, el cual ya ha sido levantado en varios tramos. Este proyecto está a
debate del Senado, que analiza diversas modificaciones, dentro de la misma
tónica represiva, con la vista puesta en las elecciones legislativas de fin de
año.
El ejemplo de "Un día sin mexicanos"
En estas movilizaciones está vivamente presente el recuerdo de la notable
película titulada "Un día sin mexicanos", dirigida por Sergio Arau y coproducida
por México y EEUU, filmada en California y presentada en mayo 2004. Este filme,
que tuvo un notable éxito en México, se proyectará al fin de la jornada del 1º
de Mayo en la pared del City Hall en Los Angeles. En estos días la demanda de la
película aumentó un 352% en EEUU, según la distribuidora. En Uruguay tuvimos
oportunidad de verla. Allí se muestra que los restaurantes no abren, la basura
se acumula en las calles, se pierden las cosechas, y como dice su director, "los
norteamericanos empiezan a comprender que lo que se ha perdido es precisamente
aquello que mantiene el sueño americano funcionando: cocineros, jardineros,
policías, niñeras, doctores, granjeros, trabajadores de la construcción,
artistas, atletas, además del sector de consumidores en mayor crecimiento".
Agrega que el lema de la cinta era "hacer visible lo invisible, quitándolo".
Ahora habla con entusiasmo de las manifestaciones precedentes, iniciadas el
25 de marzo en la capital californiana (Sacramento). "La historia es otra desde
las marchas. Fue un cambio cualitativo", señala, y hace un ferviente llamado a
la unidad para la jornada del lunes: "La gente tiene la conciencia de que cuanto
más unidos más fuerza va a tener. Hay que comprometerse. Si hay divisiones, no
va a ser tan fuerte el impacto".
El gobierno de Bush jaqueado
La jornada sobreviene cuando la popularidad de Bush está por el suelo, su
entorno se halla fuertemente cuestionado, ha debido proceder a varios relevos o
cambios de fachada (por ejemplo con respecto a Karl Rove y a los líderes
republicanos en el Congreso), desde todas partes piden la cabeza de Rumsfeld, en
Irak no hay solución a la vista, siguen las muertes de sus soldados y se acentúa
el aislamiento de EEUU, a pesar de lo cual apronta las baterías para la agresión
a Irán, forzando la lectura del informe de la AIEA que en ningún momento
menciona que este país se encuentre en condiciones de fabricar armas atómicas.
Publicado en La República
el 30 de abril de 2006