Niko Schvarz Niko Schvarz - rodelu.net
6 de mayo de 2006

Una experiencia precursora
de la unidad de las fuerzas de izquierda

A setenta años de la victoria
del Frente Popular en Francia

Recordar el 70º aniversario del triunfo del Frente Popular francés en el segundo turno de las elecciones legislativas del 3 de mayo de 1936 no es sólo un fecundo ejercicio de memoria sobre un proceso pionero de unidad de las fuerzas de izquierda. La candente actualidad también aparece en esta evocación: porque las grandes jornadas que vivió Francia en las últimas semanas que culminaron en el rechazo del regresivo Contrato de Primer Empleo (CPE) se proponía mantener vigentes grandes conquistas laborales y sociales alcanzadas precisamente bajo el gobierno del Frente Popular.
Niko Schvarz
Vimos en canales franceses una retrospectiva de imágenes de aquellos días, en que la gente festejaba con bailes en las calles el triunfo del Frente popular y luego la conquista de las dos semanas de vacaciones pagas, las 40 horas de trabajo semanal, la libertad sindical, las convenciones colectivas y los aumentos de salario.

El proceso de unidad comunista-socialista-radical

El Frente Popular francés fue antecedido por el Frente Popular de España, formado en 1935, tras la proclamación de la República en 1931. Ganó las elecciones del 16 de febrero de 1936, con Manuel Azaña como presidente, y fue derribado por la sublevación facciosa del general Franco. En América Latina, el Frente popular se creó en 1937 en Chile como alianza entre los partidos comunista, socialista y radical y la Confederación de Trabajadores, que llevó a la presidencia, al ganar las elecciones de 1938, a Pedro Aguirre Cerda, y luego a Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla, hasta la traición infame de este último en 1947.

Una gran influencia en la formación de los frentes populares tuvo el VII Congreso de la Internacional Comunista de agosto de 1935, presidido por el revolucionario búlgaro Jorge Dimitrov, que definió la táctica del frente único contra el fascismo y la guerra. En enero de 1933 Hitler había tomado el poder en Alemania.

La formación del Frente Popular francés fue fruto de un intenso proceso iniciado en 1934. En junio el Partido Comunista (PCF) propuso al Partido Socialista (llamado SFIO, sección francesa de la Internacional obrera) un pacto de unidad de acción, que fue firmado un mes después. Fue el primero suscrito entre un partido comunista y uno socialdemócrata. En octubre el PCF planteó la necesidad de ensanchar el "frente común de la libertad y la paz" abarcando a campesinos, profesionales, pequeña burguesía, trabajadores independientes, comerciantes. Dice un estudio que "la oposición más importante a esa proposición venía de sectores de la propia SFIO". Maurice Thorèz, secretario general del PCF, diría en un balance de ese período que llegó un momento en que León Bum, líder del Partido Socialista, ya no pudo seguirse negando a las propuestas de unidad.

Siguió la gran manifestación conjunta del 14 de julio de 1935 y en setiembre se firma el programa común, que comprende la amnistía general, la disolución de las organizaciones paramilitares, la colaboración para la paz en el seno de la Sociedad de Naciones, la ejecución de un plan de obras públicas, el apoyo a las cooperativas agrícolas y el crédito agrícola, y un conjunto de reivindicaciones de orden laboral.

Unidad sindical y triunfo electoral del 3 de mayo 1936

Paralelamente se desarrolla un proceso de unificación de las dos centrales sindicales (CGT y CGTU), que se concretó en marzo de 1936. Las huelgas y manifestaciones adquieren un carácter cada vez más masivo y combativo (de tipo "semiinsurreccional", se dijo) en los puertos de Brest y Toulon y en Limoges. En ese clima se llega al primer turno electoral, el 26 de abril. Thorèz formula un llamado que se hizo célebre a los católicos: "Te tendemos la mano, católico, nosotros que somos laicos, porque eres nuestro hermano, porque estás, como nosotros, oprimido por los mismos problemas". El PS aumenta ligeramente sus votos, que sobrepasan los dos millones y cuarto, el PC duplica sus votos y araña el millón y medio, los radicales bajan. Para la segunda vuelta ­dato fundamental- los partidos del Frente desisten en cada circunscripción en apoyo al candidato mejor situado. El 27 de abril se firma el pacto de desistimientos recíprocos. El 3 de mayo el Frente Popular conquista 378 diputados sobre un total de 598 (el 63,2%), con el PS como primera minoría con 146.

En las semanas siguientes estallaron huelgas y manifestaciones por todas partes, promoviendo los temas reivindicativos, y aparece la modalidad de ocupación de las fábricas, que luego pasa a ser la norma. Las municipalidades socialistas y comunistas proporcionan alimentos a los huelguistas, pero también lo hacen los trabajadores y vecinos, así como los comerciantes.

Homenaje a la Comuna y conquistas obreras

El 24 de mayo se realiza la manifestación de homenaje a los muertos de la Comuna de París, que reúne 600 mil personas sobre un total de 4 millones de habitantes en la capital y alrededores. Los dirigentes del Frente marchan a la cabeza. En los días siguientes la huelga se extiende a las fábricas metalúrgicas parisinas y pronto a todo el país, incluyendo sectores donde reina el paternalismo patronal, como las grandes tiendas de París.

El 6 de junio León Blum presenta su gobierno y su programa al Parlamento, al día siguiente se reúne con los representantes de la central obrera y de las patronales (CNPF). Los empresarios se comprometen a aumentos salariales del 7 al 15%, reconocer la libertad sindical, no sancionar a los huelguistas, negociar de inmediato las convenciones colectivas. Los obreros acuerdan cesar las ocupaciones. El gobierno presenta ante el Parlamento los proyectos de ley sobre las dos semanas de vacaciones pagas, la semana laboral de 40 horas, las convenciones colectivas. El 11 de junio se aprueban.

Durante ese mes hubo 12.142 movimientos huelguísticos con intervención de 1.830.938 trabajadores, participando los empleados y los técnicos junto a los obreros. A la vez, la CGT pasó de 800 mil a 4 millones de miembros. El PCF decuplicó con creces sus filas. Siempre se cita el caso de la fábrica Renault donde los obreros sindicalizados pasaron de 700 a 24 mil, y las células comunistas de un centenar a 6 mil afiliados. Un resumen de este período señala que "durante sus primeros meses en el gobierno el Frente Popular pudo cumplir con buena parte de su programa electoral, contando para ello con dos semanas de huelgas de masas y movilizaciones permanentes". Esto es lo que Francia recordó estos días, y lo proyectó a sus luchas actuales.

Publicado en La República el 5 de mayo de 2006

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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