Gennaro Carotenuto - rodelu.net |
26 de Mayo de 2006
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La penúltima frontera de Europa
Montenegro vota por la independencia
Con un referéndum muy ajustado, pero bendecido por la
Unión Europea, Montenegro, la última antigua república
yugoslava, abandonó Serbia a su aislamiento. Nace un Estado
chico, débil, con un presidente mafioso y una economía
criminal. Es el ensayo general para la próxima secesión de
Kosovo.
Gennaro Carotenuto desde Roma
La comisión electoral de Podgorica, la capital de
Montenegro, presidida por el diplomático eslovaco Frantisek
Lipka, oficializó el martes el resultado del referéndum para
la secesión de esta república federada desde la unión con
Serbia. Serbia y Montenegro eran las últimas de las seis
repúblicas ex yugoslavas (con Eslovenia, Croacia, Bosnia y
Macedonia) que mantenían una forma de unión. Con un porcentaje
imprescindible del 55 por ciento, los favorables a la secesión
han sido apenas el 55,5 por ciento, derrotando al 44 por
ciento de “unionistas” entre los cuales se colocaba el Partido
Socialista. Milo Djukanovic ahora tiene su Estado.
Sospechoso de contrabandos de varia naturaleza y con juicios
abiertos en Italia por asociación mafiosa, el reciclado líder
independentista montenegrino logró un triunfo anunciado y
Montenegro se separará de Serbia, país al cual lo une todo: la
historia, el idioma, la religión. Es un nuevo Estado
independiente en Europa, o si se prefiere, una nueva frontera
que se traza en una región donde hasta hace 15 años existía
una unidad territorial y una potencia regional, Yugoslavia,
ahora despedazada en seis naciones. Montenegro deja a Serbia y
hasta le quita la salida al mar en un referéndum muy ajustado
a favor de la secesión. La Unión Europea hizo lo posible para
que el Sí a la división triunfara. Ha cerrado los ojos al
hecho de que el impresentable Djukanovic costeara 150 aviones
para que llevaran gratuitamente miles de ciudadanos a votar
desde toda Europa, que se ha apresurado a certificar que el
voto había sido regular y se ha felicitado por el resultado
mucho antes de que éste estuviera claro. Javier Solana, el
socialista español que condujo la guerra contra Yugoslavia
para la otan, y que ahora es responsable de la política
exterior de Europa, ha sido el director oculto de un voto que
abre un precedente importante en el continente europeo y que
podría ser recorrido –a pesar de que Solana lo niegue con toda
su fuerza– no simplemente por Kosovo. Esta es la próxima etapa
y la secesión de esta provincia está cantada, sólo hay que
encontrar la manera. La novedad preocupante es que el “método
Podgorica” podría ser usado por otras regiones de Europa y por
un sinfín de movimientos autonómicos y nacionalistas, entre
los cuales destacan catalanes, vascos, escoceses, tiroleses
del sur. La respuesta escandalizada del aprendiz de brujo
Solana ha sido: “Son delirantes. No hay ningún precedente ni
modelo montenegrino”. Evidentemente para Solana el “principio
de autodeterminación de los pueblos” está bien sólo cuando es
útil para punir una vez más a Serbia, a la que evidentemente
considera el único verdadero Estado canalla en el mundo, pero
no es practicable en España, Gran Bretaña o Italia.CAMINO
PRIVILEGIADOMontenegro es un Estado montañoso en la orilla
suroriental del mar Adriático. Tiene una extensión y un número
de habitantes que se pueden parangonar con el departamento de
Canelones y limita al sur con Albania, al norte con Croacia y
al este con Bosnia y Serbia. Fue independiente desde la
Conferencia de Berlín en 1878 hasta la Primera Guerra Mundial,
cuando entró a ser parte del reino de Yugoslavia. En 1992 el
96 por ciento de la población votó para seguir perteneciendo a
este país. Ahora los caminos con Serbia se separan. Ésta sigue
lidiando con su pasado, y con la necesidad e imposición de
entregar a sus criminales de guerra al Tribunal Penal
Internacional que juzgó a Slobodan Milosevic, sin llegar a
condenarlo a causa de su muerte. En tanto no se realice la
entrega toda negociación con Europa está
suspendida. Montenegro, en cambio, como la Teresa Batista
de Jorge Amado, con la independencia se vuelve virgen de su
pasado yugoslavo. En Podgorica ya circula casi oficialmente el
euro –mucho más que el dinar– y Bruselas garantiza un camino
privilegiado para el ingreso de Montenegro a la
Unión.
Publicado en Brecha el 25 de Mayo de 2006
Gennaro
Carotenuto
Columnista del semanario Brecha
de Uruguay
gc@gennarocarotenuto.it
http://www.gennarocarotenuto.it
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