Niko Schvarz Niko Schvarz - rodelu.net
11 de agosto de 2006

El Ché en Uruguay

Niko Schvarz
POR ESTAS FECHAS del mes de agosto, pero en 1961, el Ché Guevara estaba en Uruguay. Habló el 8 de agosto en el CIES (Consejo Interamericano Económico y Social, dependiente de la OEA) reunido en Punta del Este, denunciando ante el representante de EEUU, el secretario del Tesoro Douglas Dillon, los planes agresivos del imperio contra la revolución cubana, de los cuales formaba parte la Alianza para el Progreso. Esta fue lanzada por el presidente Kennedy cuatro meses después de la invasión de Playa Girón. Volvió a hablar en la sesión de clausura el 16 de agosto, explicando por qué Cuba no votaba el proyecto.

Una revolución socialista

Nunca se había alzado en una reunión panamericana una voz tan clara de acusación al gobierno norteamericano, quizá con la excepción del alegato del guatemalteco Guillermo Toriello contra John Foster Dulles en la X Conferencia de la OEA en 1954 en Caracas, previa a la invasión de Castillo Armas.

Leído a 45 años de distancia, cuando la revolución despuntaba, este discurso conserva su frescura y su vigor. En sus rasgos generales, allí se avizora la nueva realidad promisoria que está alumbrando hoy en el continente. Guevara contestó al discurso de Kennedy del 5 de agosto (plataforma el lanzamiento de la Alianza para el Progreso), afirmó que se estaba registrando un cambio cualitativo en América y que "una nueva etapa comienza bajo el signo de Cuba, territorio libre de América". En octubre 1959 había quedado plasmada la Reforma Agraria. El Ché denunció las agresiones de aviones piratas, el incendio de cañaverales, el bombardeo de centrales, así como el atentado contra el vapor Le Coubre, que estalló en los muelles de La Habana con un cargamento de armas y municiones. Se hizo eco de la I Declaración de La Habana, aprobada por más de un millón de manos levantadas al cielo. Mencionó la invasión del 19 de abril en Playa Girón, hecha trizas en 72 horas. Reveló que para el 26 de julio se había pergeñado un atentado desde la base de Guantánamo para matar a Raúl Castro, que fue desbaratado. Y entró a definir los rasgos de la revolución cubana: "una reforma agraria, antifeudal y antiimperialista, en un proceso que fue transformándose por imperio de su evolución interna y de sus agresiones externas, en una revolución socialista, y que la proclama así ante la faz de América".

Esa revolución llegó al poder con su propio ejército y destruyó totalmente el ejército de la dictadura batistiana. Reafirma la soberanía nacional y proclama una política exterior independiente, es humanista y solidaria con los pueblos oprimidos. Nacionalizó el comercio exterior y el sistema bancario, realizó la reforma urbana, eliminó toda forma de discriminación racial.

Los senderos bifurcados de la memoria

El extenso capítulo dedicado a "la auténtica revolución en la educación, la cultura y la salud", empezando por la eliminación del analfabetismo, prefigura los logros excepcionales que distinguen hoy a Cuba en esos campos, con los beneficios derivados hacia una serie de países por su orientación solidaria. Todos estos logros, unidos al plan de desarrollo para el cuatrienio siguiente, se contraponen en el discurso de Guevara a los objetivos de la Alianza para el Progreso (que él define como "la planificación de las letrinas") y a la mezquindad de los recursos asignados, más allá de su finalidad de soborno de las clases dominantes de América Latina.

En una página que dedicó estos días LA REPUBLICA a la presencia del Ché en Punta del Este se la vincula con la marcha juvenil a Maldonado y el episodio de los chorizos envenenados. Pero en realidad eso ocurrió en torno a la Conferencia de Cancilleres efectuada en San Rafael en enero de 1962, en que concurrió por Cuba el presidente Osvaldo Dorticós. La memoria mezcló dos hechos próximos en el tiempo y el espacio. Aprovecho la ocasión para pedirle al estimado fotógrafo Aurelio González, entrevistado en esa nota, que en su trabajo de rescate de la época recupere si es posible la foto que sacó de mi entrevista con el Ché en el Hotel Playa, en la víspera de su intervención en el CIES. La que yo tenía fue a parar a un álbum con la cobertura en El Popular de toda la estadía del Ché en Uruguay, que le regalé a los cubanos.

De ayer a hoy

En la nota citada se recuerda el discurso del Ché en el Paraninfo el 17 de agosto y el balazo que al término del acto segó la vida de Arbelio Ramírez, profesor de historia de la Facultad de Humanidades. Allí Guevara -el guerrillero heroico- le dijo a los uruguayos que había que defender con ahinco las libertades democráticas El cierre de su discurso en el CIES cobra actualidad renovada: "Puedo predecir que la revolución cubana es invencible, porque tiene un pueblo y tiene un gobernante como el que gobierna a Cuba".

Publicado en La República el 9 de agosto de 2006

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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