El candidato a la presidencia de Ecuador
admira a Chávez y
rechaza un TLC
El izquierdista Correa
acelera cerca de la meta
La única certeza por ahora en Ecuador es que Rafael Correa va
camino a obtener la mayoría de los votos en las elecciones del próximo domingo.
Pero las encuestas dudan a la hora de pronosticar si hará falta otra vuelta
presidencial, y en ese caso, más aún sobre el nombre del segundo competidor
Kintto Lucas
Las firmas consultoras más importantes del país, que sin embargo en las tres
últimas elecciones erraron sus proyecciones, ubican a Correa, de Alianza País
(AP), con una amplia ventaja, mientras que registran un "empate técnico" entre
León Roldós, de la Red Etica-Izquierda Democrática, y Alvaro Noboa, del Partido
Renovación Institucional Alianza Nacional.
Las últimas mediciones de las empresas Informe Confidencial y Market señalan
que Correa recibe el apoyo de 30 por ciento de los consultados, Roldós 19 por
ciento y Noboa 18 por ciento, mientras que Cedatos aumenta la adhesión para el
primero hasta 37 por ciento y coincide con sus colegas en los dos candidatos
restantes.
Correa, de 42 años y admirador confeso del presidente venezolano Hugo Chávez,
se ha manifestado contrario a la firma de un tratado de libre comercio con
Estados Unidos y a la renovación del contrato que cedió a ese país la base aérea
y el puerto de la oriental ciudad de Manta, a la vez que promueve la
convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.
Su crecimiento electoral se dio en los últimos 35 días, cuando sólo recogía
nueve por ciento de intención de voto. En este salto espectacular, según
analistas, tuvo mucho que ver su anuncio de que no presentaba candidatos a
diputados como protesta al funcionamiento del Congreso legislativo, al que llama
"la cloaca".
El duro discurso crítico hacia el parlamento está en consonancia con la
opinión popular, que lo ha ubicado entre las instituciones más desprestigiadas
del país con sólo tres por ciento de credibilidad.
Una fuerte polémica con León Febres Cordero, líder del derechista Partido
Social Cristiano (PSC) y vinculado históricamente al poder político y económico
del país, también contribuyó a un nuevo aumento de adhesiones.
Con anuncios publicitarios creativos y enfocados a las clases media y media
alta, con énfasis en los jóvenes, Correa ha logrado posicionarse en esa franja
poblacional a una gran distancia electoral de los demás candidatos a la
presidencia. Estudios indican que sólo 10 por ciento de sus votos
corresponderían a los sectores pobres.
Para algunos analistas políticos, ese apoyo representa una paradoja, ya que
se supone que como postulante "antisistema" y contrario a un acercamiento con
Estados Unidos debería tener mejor inserción en sectores populares con una
postura semejante.
Hugo Barber, de la empresa encuestadora Perfiles de Opinión, comentó a IPS
que, a diferencia de elecciones anteriores "en las que existía indefinición
sobre los dos que llegarían a la segunda vuelta, ahora en el primer puesto
parecería que no van a darse sorpresas".
Según la ley electoral ecuatoriana, para acceder directamente al gobierno se
necesita obtener en la primera vuelta al menos 40 por ciento de los votos
válidos más uno y tener una diferencia de 10 por ciento sobre el segundo mejor
ubicado.
Polibio Córdova, de Cedatos, y Jaime Durán, de Informe Confidencial, creen
que es difícil que Correa pueda ganar en la primera vuelta, porque parece
haberse estancado, aunque los dos dejan abierta la posibilidad de que finalmente
sea elegido un presidente este domingo. Es que las elecciones en Ecuador siempre
pueden deparar "una sorpresa" de último momento.
Para Barber, lo inédito de esta campaña electoral es que se ha logrado
posicionar en la discusión un tema diferente como es la posible convocatoria de
una Asamblea Constituyente.
"En otras instancias los temas fundamentales siempre eran el empleo, la
seguridad pública, el acceso a la vivienda, por eso llama la atención de que se
discuta sobre una Constituyente", sostuvo.
Los candidatos que han colocado la convocatoria a una Asamblea Constituyente
como punto principal en sus postulados son Luis Macas, del indígena Movimiento
Pachakutik, y el propio Correa, quien le ha sacado mejor partido electoral.
Según Barber, "la simpatía de la gente por Correa viene porque no tiene un
origen ligado a lo que en Ecuador se denomina partidocracia, que es representada
por las agrupaciones tradicionales y particularmente por la Izquierda
Democrática y el Partido Social Cristiano".
"Correa ha llevado adelante una campaña inteligente, focalizada en el ataque
a la partidocracia y al Congreso.
Esto le ha hecho adueñarse del tema del debate sobre la Asamblea
Constituyente, y con ello hizo perder posición a los otros candidatos",
argumentó.
Pero sin duda que la disputa más reñida es por el segundo puesto entre Noboa
y Roldós, que podrá disputar con Correa una eventual segunda ronda presidencial
el 26 de noviembre.