Niko Schvarz Niko Schvarz - rodelu.net
13 de marzo de 2007

Rechazo conjunto
a la política de Bush y de Uribe

Niko Schvarz*
POR UNA VEZ voy a felicitar a los periodistas que formularon las preguntas en la conferencia de prensa de Bush y Uribe el domingo de tarde en el Palacio Nariño. Les pegaron en la matadura. Al visitar Bush a su aliado estratégico, quedó al desnudo ante el mundo su política de guerra total en Irak y Afganistán, a contrapelo del sentir del pueblo norteamericano y del propio Congreso. Por otro lado fue sentada en el banquillo la política represiva del gobierno de Uribe, su ya inocultable conmixtión con las bandas paramilitares y su negativa obtusa al canje humanitario. Por allí anduvo sobrevolando el espíritu de Simón Bolívar, como veremos.
Más tropas y dinero para la guerra
En el viaje de San Pablo a Montevideo, el viernes 9, a bordo del Air Force One Bush firmó una resolución por la que se enviarán 8200 soldados adicionales (4700 a Irak y 3500 a Afganistán), que se suman a los 21500 que ordenó movilizar en enero. Lo hace cuando en la sociedad norteamericana arrecia la voluntad de que se ponga fin a la guerra, lo que motivó otras grandes movilizaciones el domingo. A la vez, el presidente le solicitó en mensaje a la titular demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que le voten 3000 millones de dólares más para esos efectivos, o sea una suma superior a los 2000 millones de presunta “ayuda” a América Latina que anunció al inicio de su gira, en un remedo de la fracasada Alianza para el Progreso. Esos fondos surgirían, en su propuesta, de recortes en gastos de seguridad social, tal cual ha sido la tónica del presupuesto elevado al Congreso.

Interrogado sobre este aspecto, Bush dijo que respondía a un pedido del nuevo comandante de las fuerzas armadas en Irak, general David Petraues, y de los mandos en Afganistán. Se mencionó la enorme oposición de la opinión pública y del Congreso, a estas medidas, cuando se están por cumplir 4 años de la invasión a Irak y de que el mismo presidente declarara desde un portaaviones el 1º de mayo 2003 que “en Irak, misión cumplida”.

El gobierno paramilitar y el Plan Colombia
Otra pregunta impactó de lleno en las relaciones del gobierno de Uribe con las bandas criminales de los paramilitares, y quedó expuesto ante la prensa internacional que sigue la gira de Bush. Uribe defendió su política de Seguridad Democrática, que es una versión edulcorada de la doctrina de la Seguridad Nacional, y alegó que en los casos notorios, que estallaron como una bomba en el seno del gobierno y forzaron la renuncia de la canciller Araújo, está actuando la justicia en forma independiente. Lo que no dijo es que un grupo de senadores, todos ellos pertenecientes a partidos que lo respaldaron y a los cuales les debe la presidencia, estaban intrínsecamente ligados a los paramilitares y a sus atentados criminales, participaron directamente en secuestros extorsivos practicados todos ellos, sin excepción, contra adversarios políticos del presidente. Con el agregado de que Uribe, para desviar la atención, calificó de “terroristas con traje de civil” a los dirigentes del Polo Democrático, lo que equivalía a una sentencia de muerte, ya que las bandas criminales han asesinado impunemente a cientos de dirigentes y militantes de los sectores de izquierda que conforman el Polo, incluidos sucesivos candidatos presidenciales de la Unión Patriótica. Se mencionó también el caso de Jorge Noguera, jefe de los servicios de inteligencia (DAS) que pasaba a los paramilitares toda la información secreta referida a los militantes de izquierda, muchos de los cuales fueron secuestrados y ultimados. Hasta ahí llegaba la infiltración paramilitar, como lo está probando la investigación judicial. Uribe sólo atinó a decir que ahora ya no está ese funcionario al frente del DAS.

Estos hechos se vinculan al Plan Colombia, también mencionado ante la prensa. Se paga con recursos del presupuesto de EEUU, que en el mensaje enviado por Bush al Congreso se amplían con nuevas millonadas. El 80% del Plan se destina a fines militares. Esto se expresa en la injerencia militar estadounidense en el conflicto interno colombiano, sus bases militares (Tres Esquinas, Larandia, Tolemaida, Arauca, además de la utilización de la de Manta en Ecuador), sus efectivos militares seleccionados y sus aviones de inteligencia técnica satelital.

El canje humanitario
Otra pregunta versó sobre la negativa de Uribe al intercambio humanitario, sostenido por el 80% de la población, motivando manifestaciones de familiares de los detenidos y con un papel destacado de la madre y la hija de Ingrid Betancourt. En las demostraciones se destaca que la política de rescate por vía militar equivale a la muerte. Sin embargo, en ella insiste el presidente y se niega a cal y canto al intercambio humanitario, reiterado por las Farc ante la llegada de Bush, lo que implicaría retirar la fuerza pública de los municipios de Pradera y Florida en el Valle del Cauca.
Bolívar presente
Un cuadro de Bolívar de cuerpo entero estaba ubicado a espaldas de los presidentes en la rueda de prensa. Antes de su partida Bush citó frases de Bolívar, y lo mismo hizo Uribe el domingo. Pero algunos de los conceptos más famosos del Libertador no figuraron. Entre ellos el siguiente: “Jamás conducta ha sido más infame que la de los norteamericanos con nosotros”. O esta respuesta al general Santander que le proponía hacer acuerdos con EEUU: “Aborrezco esa canalla, de tal modo que no quisiera que se dijera que un colombiano hiciera nada con ella”. O la más conocida: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad”. Y este llamado a la unidad latinoamericana, de plena actualidad: “Unidos seremos fuertes y mereceremos respeto, divididos y aislados pereceremos”.

Publicado en La República, el 13 de marzo de 2007

Niko Schvarz

Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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