Ecuador
Correa en guerra a diario
El
enfrentamiento entre el presidente de Ecuador,
Rafael Correa, y representantes de algunos medios
de comunicación va en aumento y no aparecen
señales de paz o, al menos, de una
tregua.
Kintto Lucas*
El
enfrentamiento entre el presidente de Ecuador,
Rafael Correa, y representantes de algunos medios
de comunicación va en aumento y no aparecen
señales de paz o, al menos, de una
tregua.
Si bien la postura crítica de
columnistas y periodistas comenzó a manifestarse
con nitidez un mes después de que este gobierno
iniciara su camino el 15 de enero, el
distanciamiento se profundizó hace tres semanas
cuando Correa presentó una demanda penal por
injurias contra el diario La Hora, de Quito.
El enojo del mandatario se desató ante la
publicación del artículo titulado "Vandalismo
oficial", en el cual se lo señala de gobernar "con
tumultos, palos y piedras". La acción judicial es
contra el director y propietario del periódico, el
empresario Francisco Vivanco, y el delito de que
es acusado tiene una pena que va de seis meses a
dos años de prisión.
El presidente del Colegio de Periodistas, Francisco Ordóñez, cree
que Correa está en su derecho si se siente
agraviado y que la cuestión debe ser dilucidada
por la justicia.
"En el debido proceso hay opción a la defensa y se permite un libre
ejercicio de la democracia", señaló Ordóñez a IPS.
Por eso entiende que la libertad de expresión no
está en peligro en este país y sostiene, además,
que no se evidencia ningún tipo de persecución a
los medios de comunicación por parte de las
autoridades.
También aseguró que la libertad de opinión "es un derecho humano
inviolable", pero al expresarla a través de un
medio de comunicación "no se puede confundir con
(el hecho de) calumniar o insultar".
Por su parte, la Unión Nacional de Periodistas (UNP)
convocó a la concordia. "Ante la crítica situación
que enfrenta cierto sector de la prensa
ecuatoriana con el gobierno nacional, se hace un
llamado a los protagonistas de estas divergencias
para que en un diálogo abierto limen asperezas y
coadyuven al restablecimiento de la tranquilidad
ciudadana", indica un comunicado al respecto.
"Formulamos este cordial llamado al señor
Presidente Constitucional de la República y a los
directivos de la Asociación Ecuatoriana de
Editores de Periódicos, y les instamos a deponer
posiciones antagónicas que generan una opinión
pública nada favorable a las partes en conflicto",
agrega en otro tramo la UNP.
Mientras, las últimas encuestas divulgadas reflejan un perjuicio
para Correa en el marco de esta disputa, aunque se
dividen las posiciones sobre la actitud de cada
parte. La empresa Perfiles de Opinión indicó que
la popularidad del mandatario cayó de 87,1 por
ciento a 80,4 por ciento de los entrevistados
entre el 19 y el 29 de mayo en Quito y Guayaquil.
La firma Cedatos registra igual tendencia,
en una encuesta en todo el país, al marcar que la
popularidad del gobernante pasó de 76 a 67 por
ciento en el mismo lapso. También señaló que 48
por ciento de los consultados desaprobó la actitud
de los medios de comunicación ante Correa, en
tanto que 42 la aprobó. A su vez, 54 por ciento no
acompañó la actitud del presidente y 41 por ciento
sí.
Ante la pregunta de Cedatos sobre si "cree que la actitud del presidente
va en contra de la liberad de expresión", la mitad de
entrevistados manifestaron que si y 47 por ciento
los que no.
Estos trabajos de investigación comenzaron el mismo día que Emilio Palacio,
columnista del diario El Universo, de Guayaquil,
se enfrentó duramente con Correa, en el marco del
habitual programa de los sábados que realiza el
mandatario desde que asumió, el cual se transmite
por cadena de radio con la participación de
periodistas de distintos medios de comunicación.
Palacio, quien tomó la palabra desde un
comienzo y no dejó intervenir a sus colegas que
también pretendían interrogar a Correa sobre
diversos temas, se trenzó una discusión con el
mandatario.
"No sea malcriado" respondió
el periodista cuando el moderador intentó poner
orden en la conferencia. Posteriormente le dijo a
la secretaria de Comunicación, Mónica Chuji,
cuando pretendió interceder, que no hablara, pues
"el presidente sabe defenderse solo".
En el marco de su intervención, Palacio insinuó que
el presidente de Ecuador quería enriquecerse
presentando demandas penales.
La referencia fueron a las sendas demandas
interpuestas por Correa contra el diario La Hora y
el Banco del Pichincha, en este último caso por
"por daños a la moral" ya que esa entidad incluyó
su nombre en la llamada Central de Riesgo como
deudor en categoría de incobrable por un adeudo de
una tarjeta de crédito que el había cancelado años
atrás.
Correa, quien pidió a la justicia
el 11 de enero una indemnización de cinco millones
de dólares, pidió públicamente a los ecuatorianos
que indicaran en que política social destinar ese
dinero en caso de ganar el juicio.
"A mí no me interesa el dinero, pero sí me molesta la
impunidad y el abuso de la banca. La tenemos
mordiendo el polvo y en este momento no voy a
claudicar para dejar esto en la impunidad, pero
haré (con el dinero) lo que ustedes me indiquen,
compatriotas", dijo Corea en una de las audiciones
radiales de los sábados.
Palacio, en su discusión con Correa, dio a entender que con el
dinero que pueda obtener mediante las demandas la
familia del presidente ya no tendría problemas
económicos. Cuando éste se disponía a contestar lo
interrumpió varias veces hasta que fue retirado de
la sala.
Los canales de televisión no emitieron todo
lo ocurrido de inmediato y sólo se
remitieron a difundir el momento en que Corre pide
que se retire Palacio del lugar.
Sólo una semana después y luego de que el portal de
noticias Ecuadorinmediato.com publicó la versión
completa del incidente, la red Teleamazonas y
Ecuavisa hicieron lo propio.
Orlando Pérez, columnista del diario Hoy, y Carolina
Ehlers, del programa La Televisión, de Ecuavisa,
quienes estuvieron presentes en la conferencia,
coincidieron en afirmar que existió una
provocación inicial de parte de Palacio.
El presidente de Ecuador también ha
señalado en varias oportunidades la relación de
algunos medios de comunicación con grupos
financieros, lo cual está prohibido por ley.
El canal TC Televisión y otros medios
pertenecen a la familia Isaías, históricamente
vinculada al Filanbanco, uno de las entidades
crediticias que dieron quiebra y fueron asistidas
por el gobierno de Jamil Mahuad (1998-2000).
En tanto que el canal Teleamazonas es
propiedad de Fidel Egas, accionista mayoritario
del Banco del Pichincha, la mayor entidad
financiera del país, y de la casa emisora en
Ecuador de la tarjeta de crédito transnacional
Diners, además de revistas de variedades.
El sábado 26 de mayo, durante una nueva
cadena radial en la que participaron otros
periodistas, Correa volvió a arremeter contra
algunos señalándolos por no haber informado todo
lo que ocurrió, en la cadena anterior.
En ese contexto, el gobernante indicó que es
necesario analizar la forma de entrega de las
concesiones de las frecuencias de radio y
televisión en Ecuador, porque a su entender han
existido irregularidades en el pasado. Los
permisos tienen plazos definidos y pagan un canon
anual al Estado de sólo 300 dólares.
Explicó además que una de las paradojas es
que, mientras el Estado es dueño del espectro
radioeléctrico, no hay lugar para poder instalar
un canal de televisión público. Pidió a la
población, además, que deje de creer en los medios
de comunicación que mienten.
La respuesta no se hizo esperar. Carlos Vera, conductor del
noticiero de Ecuavisa, acusó a Correa de ser
"aprendiz de un ‘dictócrata’ como (el presidente
venezolano) Hugo Chávez".