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Presencia
Norton
Contreras Robledo
De
esos días de mi presencia en
Los Archivos De La Ciudad De Malmö,
sólo quedan mis pasos
por los pasillos y escaleras.
Grabados en mi ir y venir en busca
de libros y documentos.
Que despertaba de sus
sueños en los Magazines.
Los que filmados , registrados .V
olvía a depositar en sus sitios milenarios.
De sus paginas quedan en una
película la Memoria que leerán
los hijos del futuro.
También quedan versos escritos en mis
ratos de ocios.
Los dejé durmiendo entre las paginas
amarillentas de los libros.
De de mi presencia en los Archivos.
Queda acechando en los pasillos
mi tristeza. Por ser despidido
Ahí dejé los momentos.
Amores escondidos entre las
sombras de los Magazines.
De mis dias en los Archivos de la Ciudad.
Quedan mis trabajos. Mis recuerdos.
archivados en todos los lugares y rincones.
En el tiempo
Las horas pasan abrazadas al tiempo,
murmurándole al oído los minutos pasados.
Susurrándole las promesas eternas.
A través de las sutiles cortinas del tiempo.
Mas allá de las tenues neblinas milenarias.
Más allá de la inmortalidad de las
horas muertas, te entreveo.
adivino tu presencia eterna
y transparente.
Es entonces cuando tengo la inevitable certeza
de que en el bulevar de los tiempos idos,
aún suspiran tus pasos vagabundos.
Desde un ángulo del tiempo. Abrazado a mi sombra
veo tu silueta caminar por los minutos.
Te veo correr en pos de los tiempos idos.
Te detienes al borde del olvido,
Vuelas a...
infinito...
Abrazada...
a tu alma.
Desapareces en el tiempo
de la melancolía.
En los Archivos de la ciudad de Malmö
Hace un tiempo tan cercano que
todavía se le puede ver
doblando la esquina de la calle
en la que vivo.
Trabajábamos con mi Colega Tomás.
En los Archivos de la Ciudad de Malmö.
Un día en que estábamos en
la sala de descanso.
El director se acercó.
Se detuvo frente a Nosotros .
Llevó la mano a la altura del corazón.
Con un gesto teatral.
Que lo hubiese echo merecedor
al Oscar por actuación.Nos dijo.
Muchachos, no saben cuanto lo siento!.
Cuanto me duele!
pero tendré que despedirlos.
Y créanme que lo siento.
Mi colega y yo lo miramos a los ojos.
Como un coro de la tragedia Griega.
Con el rencor y la frustración
acumulada en días, meses y años.
Al unísono le dijimos.
Guárdese sus condolencias.
Sus penas .
Con ella no vamos a pagar
el alquiler. Ni alimentar a nuestras familias!.
Hoy en día.
Con mi Colega .
Somos dos más en las lista
de los desocupados
Somos sólo eso...
dos más en las...
estadísticas de la cesantía.
Frente al espejo
A veces frente al espejo,
veo a un hombre.
Indagándome, mirándome.
Yo le devuelvo la mirada.
Él trata de eludirla pero
lo oblgo fijarla en mi cara.
Entonces me pregunto si es que
el hombre que
esta frente a mí,
mirándome,
examinándome ,
analizándome.
Es un impostor??
Son las huellas que el tiempo
ha ido dejando
en mi piel
en mi ser
en mi alma y en mi existencia??
Soy...
Yo.
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Horóscopo
Ella le tomó las manos y mirándolo
a los ojos le dijo.
Hoy he leído tu Horóscopo
en el diario el metro,
dice que te va ir bien en
tus empresas,
en tus negocios.
Luego agregó..
Siempre te sale lo mismo.
Él le devolvió la mirada
al mismo tiempo que le decía,
mi único negocio
mi unico trato es con la vida.
En los Campos Eliseos
Sentado, pensativo. En los campos Eliseos.
Paris me parece triste y melancólico.
Los momentos son los recuerdos de ti.
Que pasan por mi lado
dejándome la evidencia de tu ausencia ,
la ilusión y la esperanza de que a la distancia
estas ahí en tu presencia.
Lejana.
Permanente.
Eterna.
Mediterráneo
Playa de Calella, en la Costa Brava,
El 25 de Mayo.
Asoleaba mi existencia.
Las olas iban y venían hacía la orilla
dejando al replegarse
la melodía de una sinfonía inconclusa.
Las voces de las gentes
se extendían sobre la arena
como la de un Coro por el
salón de concierto.
Lejos y como en un trasfondo
mis pensamientos volaban
sobre las aguas del Mediterráneo.
Romance Infantil
(1974)
A mis hijos Marcela, Daniel
Rayitos de sol.Carita de luna.
Estaba el niñito dormiendo en la cuna.
La niña jugaba solita en el patio.
Y su lechecita se tomaba el gato.
La niña jugaba con mucho alboroto.
Yo contemplaba sus zapatos rotos.
Silencio! ...silencio...
mi niña carita de luna
Que rayos de sol
aun duerme en su cuna.
A mi amada
(1969)
A María Angélica
Cuando tu andar...
tu caminar...
No sea tan ligero.
Cuando tu senblante
no sea el de
una diosa en primavera.
Cuando tu mirada no sea tan altiva.
Cuando los pasos del tiempo
dejen huellas en tu rostro.
Cuando el invierno
Pinte de blancos tus cabellos
Tú seguirás siendo
la dulce amada mía
Seguirás siendo
mi amante,
y compañera.
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