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2 de abril de 2008

Mapa de Paraguay

Paraguay

Tembladeral colorado

Paraguay tiene cuatro diarios, de siempre oficialistas todos, pero uno de ellos, que se destaca por cretino y fascista, recibió días atrás el collar del más racista del mundo, discernido por Survival International, presea conquistada por un asqueroso editorial del año pasado contra familias indígenas (víctimas de grandes temporales y del eterno abandono estatal), que habían ocupado la Plaza Uruguaya, en el centro de Asunción, en reclamo de una mínima atención por el gobierno. Señal de que los tiempos cambian, una de esas nativas que “huelen horrible”, tiene posibilidades firmes de ser electa senadora de la república, en pocas semanas.
José Antonio Vera

A poco más de un mes de las elecciones nacionales, el 20 de abril, el poderoso Partido Colorado paraguayo atraviesa una situación inédita en sus 60 años de poder omnímodo: tiembla por todos lados, siente miedo y el pánico gana terreno entre sus filas, divididas como nunca, al punto que su máximo exponente, el Jefe de Estado Nicanor Duarte Frutos, exclama que caer derrotados significará “ser degollados por los enemigos, cuya venganza será feroz, no sólo contra nosotros, sino también contra la patria”.

El mandatario, inconstitucional portavoz de la campaña electoral de su candidata, la exMinistro de Educación Blanca Ovelar, está recurriendo a toda clase de estratagemas para denostar a su principal oponente, el exObispo Fernando Lugo, presentado como guerrillero, vinculado al secuestro, con nexos con las FARC de Colombia, en una campaña que, en diversos círculos, incluso al interior del mismo coloradismo, juzgan sumamente desprolija y hasta contraproducente.

La aparición de sectores políticos y sociales que, en todas las campañas anteriores han estado ausentes, dejando que colorados y liberales se pelearan, es una novedad interesante en esta puja electoral, en la que se enfrentan cuatro familias políticas bien diferenciadas, hecho desconocido en la historia del país.

La partidocracia, predominante durante las últimas seis décadas, acusa tal desconcierto que el mismo Presidente del Partido, Alberto Alderete, en calidad de interino porque el titular también es Nicanor, ha desaparecido de todos los actos públicos, en una actitud que la prensa interpreta como un inocultable intento por salvar la ropa, esperando que el temporal aclare, para replantear su aspiración presidencialista.

Alimenta esa pusilánime postura la opinión de buena parte de la masa colorada, coincidente en que la candidatura de Blanca Ovelar “no logra pegar”, en un hecho insólito y trascendente en la vida nacional, caracterizada por el verticalismo y la obediencia debida, incluso entre la propia familia liberal, la otra gran fuerza partidaria y ahora principal aliada de Lugo.

En su empeño por recuperar a sus oponentes en las internas coloradas, Duarte Frutos parece estar fracasando, en particular con las dos cabezas de la lista derrotada, que se declaran estafados, su exVicepresidente Luis Castiglioni y Zacarías Irún, quien fuera Intendente de Ciudad del Este, principal centro del contrabando y de toda clase de irregularidades administrativas, en la triple frontera con Brasil y Argentina, con las Cataratas de Iguazú como fondo, cuya belleza contrasta con el fango de la demagogia y la politiquería.

Castiglioni, de retorno de Estados Unidos, al término de otra de sus asiduas visitas, y su compañero de fórmula, reiteran por todos los medios que la única manera de conciliarse con Nicanor es el reconocimiento de su triunfo en las internas y, por lo tanto, un cambio automático de la candidatura a la Presidencia y Vice de la República.

Ambos están conscientes de que esa pretensión está revestida de ilegalidad, pero persisten en ella porque ninguna hipótesis se descarta en el teatro de lo inconstitucional, como está convertido este país sudamericano, de innúmeras riquezas naturales, sobre las cuales se ha montado una inmensa e inmisericorde fábrica de mendicidad y ausencia de servicios sociales elementales.

La situación regional influye

En su afanosa búsqueda para sumar fuerzas frente a Lugo, el mandatario observa en todos los mitines que su figura se desacredita, con lo cual arriesga a su candidata pero también su consolidación como lider del partido que desde 1947 domina el país tiránica y despóticamente, pero que ahora está acéfalo, producto del pantano económico y de la evolución sociológica y cultural del pueblo e, incluso, de la influencia de los nuevos vientos políticos que soplan en la región, cambios que interpreta correctamente en sus discursos, pero ignora en su práctica gobernante.

La irresponsabilidad del lenguaje de varios dirigentes oficialistas, tiene como único aliado al exGeneral Lino Oviedo, confeso representante de altos empresarios de la derecha, incluso la brasileña, y sindicado por varios medios como narcotraficante e inspirador, aunque sobreseído hace pocos días, del asesinato de ocho jóvenes en la plaza del Congreso, en marzo de 1999, horas después de que fuera abatido, en pleno centro de Asunción, su enemigo político y Vicepresidente Luis María Argaña.

En sus mitines, Oviedo utiliza las mismas artimañas de las muy mediáticas asambleas religiosas “pare de sufrir”, y hace levantar los brazos a todas las personas que tengan familiares emigrantes, consigue que comparezca algún veterano de la Guerra del Chaco (1932/35), que el Estado tiene abandonado y convoca a algún niño paralítico, a quien le regala un quepis o un reloj, al tiempo de tomar un talero (guacha) y prometer echar del templo a todos los corruptos. Poseería la segunda fortuna del país.

Al tiempo de invocar en permanencia a Dios y a los humildes, “a las amas de casa más pobres que tienen apenas una vaquita y vienen los delincuentes y se la roban”, Oviedo defiende a los grandes propietarios agroexportadores de soja transgénica “amenazados por la inseguridad creciente”, y propone la creación urgente de un cuerpo especial de represión, “con profesionales expertos” para combatir los delitos que encuentran alimento “en algún presidenciable”, en clara alusión a Lugo.

El Partido Patria Querida es la cuarta fuerza en la pelea presidencial, en la que han destacado algunos pocos parlamentarios en posturas dignas con su función que, sin embargo, no están recibiendo el reconocimiento popular que merecerían, debido a la personalidad de su propio líder y candidato, Pedro Fadul, empresario formado en cursos norteamericanos de liderazgo, que expone con claridad sus propuestas pero que ha fracasado en ganar credibilidad entre el electorado nuevo, sin partido, indeciso.

Inédita incursión indígena

En cambio Lugo, primero en todas las encuestas, recoleta las adhesiones de la gente que tiene conciencia de la necesidad de un cambio político y económico, y de buena parte de la juventud que se inicia este año en el voto, unos 300 mil en todo el país, y ha sido muy hábil en interesarse en las siempre ignoradas comunidades indígenas, 17 etnias con unos cien mil habitantes, entre los cuales una mujer es su candidata número dos al Senado.

El exObispo encabeza una heteróclita alianza de partidos y movimientos sociales, entre los cuales las dobles intenciones, el sectarismo, el egoísmo y el divisionismo de sectores autocalificados de progresistas, conforman una ensalada agridulce que, por ahora, el religioso neutraliza. Sin duda que otras serán las dificultades si sale electo y otra la actitud que deberán asumir sus aliados para contribuir a una gobernanza alternativa..

De larga trayectoria de compromiso social con los campesinos más marginados de Paraguay, Lugo también cosecha la bronca de gente asqueada ante la corrupción y el acelerado empobrecimiento de la mayoría de los paraguayos, que acusan un proceso de desgarramiento familiar jamás conocido, consecuencia de una masiva emigración por causas económicas. En algunos de sus mitines, flamean banderas coloradas, confirmando que el deseo de cambio va ganando nuevos sectores de la sociedad.

Es tal la voluntad popular de acabar con el marasmo social y económico del país, que Lugo se mantiene al frente de los sondeos, pese a su falta de oficio en campaña electoral, que lo mantuvo esquivo, vacilante e impreciso ante la creciente demanda para que exponga con claridad las lineas principales de su programa de Gobierno, omisión inexplicable que ha procurado corregir en los últimos días, cuando ha mejorado su dicción y tonalidad y contenido de sus discursos.

En menos de cuatro años del ejercicio de Duarte Frutos, la partida de connacionales hacia Argentina y a España ha adquirido un ritmo inusitado y, sociólogos y otros expertos, estiman que el número, superior a dos millones, un 35 por ciento de la población, aumentaría rápidamente si se levantaran el fuerte y humillante rechazo, la rigidez y la discriminación que aplican las potencias industrializadas de norteamérica y Europa, al ingreso de trabajadores extranjeros.

Pese a ello, las remesas de dinero que envían los paraguayos que se han ido, ocupan la primera línea del ingreso de divisas al pueblo, unos 700 millones de dólares el año pasado, distribuídos entre hogares humildes.

En los informes del Banco Central, como primer rubro aparece la soja, 90 por ciento transgénica, pero esa actividad no genera empleo de la mano de obra desocupada y, además, sus ganancias en nada benefician a la población, porque quedan en el extranjero, en cuentas bancarias de los grandes agroexportadores, mayoría foráneos, en particular brasileros.

27 de marzo de 2008


José Antonio Vera
Periodista uruguayo radicado en Paraguay
jvsolmar@yahoo.es
 
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