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Latinoamérica - rodelu.net
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9 de mayo de 2008
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Los Judas y Brutus de la historia
El mundo sigue yendo... parece ser una frase cargada de conformismo. Sobre todo si no le agregamos las preguntas de... hacia dónde y cómo? Si nos manifestamos indiferentes a que tres cuartas partes de la humanidad son excluidas de acceder a los bienes materiales y culturales, que el trabajo del hombre asociado y sus nuevas tecnologías son capaces de producir actualmente, en cantidades y calidad no registradas anteriormente en ningún período histórico.
Carlos Amir González
Pero parece que hemos arribado al actual período histórico habiendo por lo menos perdido aquellos principios que rezaban en los postulados de la revolución francesa, libertad, igualdad y fraternidad entre los seres humanos. Nos podemos ir más lejos y reivindicar a los primeros "Homo Sapiens" que desde sus "hordas solidarias" defendían la vida y la continuidad de la especie humana, procuraban un mejor hábitat para la misma, y convivían con la hermana naturaleza de manera proactiva y no depredatoria como hoy día. Hasta podemos hacer referencia a que los Contratos Sociales que hoy rigen la vida de los pueblos, sus actuales Constituciones, Cartas Magnas, autorizando que un ser humano puede ser sometido a torturas -como las de Israel y EE.UU.- no han logrado superar en nada a las elementales "Tablas de Moisés".
Bertrand Russell decía algo así... " hay veces en que los más encumbrados academicismos, ocultan las peores de las barbaries". No por acumular más conocimiento nos hemos convertido en más sabios. Y el mundo actual suele mostrarnos varias contracaras. Vivimos el mejor momento del desarrollo de las ciencias, la tecnología, en fin del conocimiento humano acumulado dirigido a mejorar la calidad de vida de las sociedades. Sin embargo esto no es así. Vivimos el peor momento de la "condición humana". Sociedades humanas como las esclavistas griegas o romana, como las del oscurantismo del medioevo en Europa, o las de las terribles monarquías y de los albores del capitalismo en Asia y Europa, contuvieron a hombres y mujeres que se dieron tiempo para crear Doctrinas Filosóficas de Liberación, Justicia social, económica, política, y para dejarnos el mensaje de que la construcción de Sociedades Humanas donde el "hombre no fuese lobo del hombre" tenían que transformarse en la realidad de nuestros sueños, y no ser inconsecuentes utopías.
Mujeres y hombres más sabios,
conviven con sociedades más injustas
En la segunda guerra mundial, las políticas del capitalismo imperialista y fascista del eje Alemania, Italia y Japón, son derrotadas por los ejércitos de la Unión Soviética y los Países Democráticos.
En la post-guerra en Europa, EE.UU y Canadá , se construyen los "Estados del Bienestar Social". En Europa fundamentalmente gestionados y gerenciados, por Partidos y Movimientos Sociales de inspiración socialista y comunista, que eran las fuerzas que por sus luchas contra el fascismo habían salido más prestigiadas frente a las poblaciones. Y comienza la experiencia de instalar en Europa "procesos de construcción socialista" que colapsan junto con la Unión Soviética a fines de los ochenta.
Hoy día el mundo ha regresado al redil del "sistema capitalista" sin pena , ni gloria. Y no a cualquier sistema capitalista, al del peor rostro, el más guerrerista, el más inhumano, egoísta, consumista mientras que los más carecen de lo más elemental, genocida, racista, xenofóbico, al que ha creado una maquinaria de muerte que en Irak en 3 años mató a más de 1.200.000 seres humanos, fundamentalmente civiles. Desplazamientos y éxodos masivos de poblaciones por diversas causas, 1.000 millones de seres humanos no viven ya en sus naciones de origen, con los consabidos problemas sicológicos y culturales que esto conlleva.
A este pandemonium debemos agregarle el desempleo, el hambre, los miserables ingresos que producen y reproducen la pobreza, la indigencia que reproduce la miseria y la muerte, las epidemias, la falta de acceso a la educación y a la salud, a una vivienda digna, a un hábitat saludable...a una vida plena que permita acceder a bienes recreativos y culturales que hagan posible la salud física y mental de ciudadanos que en última instancia puedan acceder a "la pública felicidad" (Artigas).
Pero un sistema tan perverso como el capitalista, ha logrado pervertirnos hasta el lenguaje. Lo que ayer considerábamos derechos, hoy nos parecen lujos. Las cifras que convierten en miserables a los pueblos y en cada vez más ahítos a los que más tienen y concentran, son cada vez más siderales. En nuestra América Latina, el 100 % de los bienes materiales y culturales producidos por los pueblos o que se mueven dentro de la nación, son beneficiados o se apropian de los mismos en un 80% menos del 20% de la población, y viceversa el 80 % de la población debe vivir o sobrevivir con el 20 % de lo producido. Por supuesto que esta inequidad generalizada, tiene inequidades más específicas dentro de cada grupo están los ricos cada vez más ricos, y en la otra franja los pobres cada vez más pobres y más lindantes con la indigencia.
El necesario retorno del mundo
a una condición filosófica más humanista
Tengo un amigo que separa al mundo en dos grandes familias. La familia de la izquierda humanista y la familia de la derecha rapiñera. El Quijote en conversación con Sancho, recuerda un mundo..." donde no existían las palabras TUYO Y MIO"...un mundo comunitario, colectivista. Hemos confundido los caminos por dónde llegar a esta Arcadia del futuro venturoso de la humanidad. No hemos buceado bien en el mar de nuestras búsquedas para encontrar esa Atlántida perdida que nos haga más justos, solidarios y altruístas. Allá por los setenta, Fidel nos decía que el mundo transpondría el siglo veinte camino del Socialismo. El eje imperialista Reagan - Thatcher nos impuso un liberalismo a ultranza, devenido en "neoliberalismo". Hoy casi todos los países del capitalismo central y periférico, son BELINDIA - una mezcla de Bélgica y de India. Polos de riqueza, rodeados de pobreza. La lucha por la evolución, revolución, liberación de la condición humana para que todos tengamos los mismos derechos y posibilidades de desarrollo y progreso, en un marco de solidaridad, respeto mutuo y justicia, pasa hoy por salvar al planeta tierra de la depredación del sistema productivo capitalista. Son dos inmensas tareas que están indisolublemente unidas.
Desde el fondo de la historia, a mujeres y hombres que hemos transitado del siglo veinte al veintiuno, los grandes teóricos del socialismo como Marx, Lenin , Rosa Luxemburgo, Gramsci, nos miran, nos reclaman. Es posible que "sin ellos" no podamos dar pasos de gigantes, pero intuyo y analizo que es "una hora muy peculiar" de esta gran especie llamada Humanidad. Parece que con formas menos encorsetadas y con direcciones no tan vanguardistas, los pueblos van encontrando caminos más "ciertos y sostenibles" por donde transitar a la construcción de "sociedades de nuevo tipo". La fermental movilidad popular hace emerger figuras de transición y coyuntura, aún en lugares donde no se ha sabido construir procesos unitarios, acumulativos y organizativos. Mujeres y Hombres disímiles hasta ayer en materia de pensamiento y posturas políticas, confluyen para exorcizar el "mal mayor" y posponen el litigio por lo que consideran los males menores.
En 2001:Odisea del Espacio, la Piedra Filosofal, viaja a través del espacio y del tiempo, del tiempo de la prehistoria de la humanidad al presente de la modernidad y de esta al futuro de la historia...
Ojalá que los Judas y Brutos, traidores de todo tiempo, no puedan con sus dagas asesinas torcer el camino de la mujeres y hombres libres , que en cualquier parte de la tierra, quieren construir "un mundo nuevo."
Escrito el 20/IV/2008, en Asunción, Paraguay, a horas de que se devele la posibilidad del triunfo de FErnando Lugo, en las elecciones nacionales.
4 de abril de 2008
Carlos Amir González
Periodista uruguayo radicado en Paraguay
carami213@hotmail.com
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