Carlos Angulo Rivas - rodelu.net |
17 de octubre de 2006
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In memorian
A Cecilia Bustamante
Carlos
Angulo Rivas
Conocí
tu mortal enfermedad alargándose en el tiempo
fue una confidencia tuya en la voraz lucha de los días
en la actividad extendida de las fibras de tu ser,
la prensa alternativa elevó tu página virtual
en frenética carrera de un año inverosímil
seiscientos mil ávidos lectores la observaron
con la sinceridad de tus palabras hoy ausentes,
siguieron el ritmo acelerado de los buenos y malos
acontecimientos, en vuelos circulares de imágenes;
de continuar continuaste marcando los pasos
sobre inhóspitos territorios no tocados
por mujer alguna de autoría y sus frutos.
La vida comienza en alegrías de aliento prematuro
termina en despedidas fúnebres, tristes y sombrías
dejando a la memoria la aureola de la coexistencia,
el solaz amanecer de un día fue el anuncio
la muda palabra el destino, homenaje tardío, recuerdos
valor atesorado de la nación que olvida y castiga
sufriste al Perú sin que él te sufriera.
La debilidad de tu cuerpo febril no impidió
la batalla seguida en los años condenados
de la sentencia perentoria, de la visita en visita.
Conversando admiré tu fortaleza humana
de mujer abogando por el género
iluminando a generaciones venideras
en el espíritu de combatir por los derechos
emancipadores femeniles, concluyentes.
El valor de la creación homérica
marcó tu destino bajo médica sentencia
la de un calvario poco llevadero aunque productivo
por la pasión de tus pensamientos y las letras
buscando justicia social, paz en los confines,
Cecilia te digo Adiós sin despedirme
Porque aún estás presente.
Toronto 16 de octubre 2006
Carlos Angulo Rivas
Carlos
Angulo Rivas
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