Irak:
la resistencia rebuzna
Roberto
Bardini
La llamada
“guerra de la pulga” tiene una larga tradición árabe. Es
un combate de guerrillas que golpea por sorpresa aquí y allá.
Se utilizó en Medio Oriente, a principios del siglo veinte, durante
la lucha contra el imperio turco. Es el recurso ofensivo del pequeño
contra el gigante. Utiliza el factor sorpresa para compensar la inferioridad
de recursos bélicos. En Irak, la “pulga” es cuadrúpeda, tiene
cola y rebuzna.
La
idea no se le ocurrió a ningún teórico de la guerra.
Ni a los antiguos, ni a los contemporáneos. No figura en los tratados
militares de Sun Tsú y del mariscal Karl von Clausewitz. Mucho menos
en los ensayos del capitán británico Basil Liddel Hart, considerado
el “padre de la guerra moderna”. Tampoco se encuentra en la obra del general
francés André Beaufré, autor del libro Disuasión
y Estrategia, que en la década del 60 -en plena Guerra Fría-
proponía “evitar la acción militar y lograr la victoria paralizando
al adversario mediante la acción indirecta”.
Tradicionales
unos, actualizados otros, ninguno de estos expertos en la ciencia de la
guerra habló de formas ofensivas no convencionales... con cuatro
patas.¿En qué consiste la técnica de agresión?
Se trata de un salvajismo llamado burro-bomba. Es una modalidad
que se aplica en Irak contra las fuerzas de ocupación extranjeras.
Y, además, con una variante: el asno como animal de tiro de una
pequeña carreta que, llegado el momento, se transforma en plataforma
lanzamisil.
El método
del burro-explosivo se utilizó en la Guerra Civil de España
(1936-1939). Uno y
otro bando enviaban “mensajes” a las trincheras enemigas. A veces, los
resultados eran tragicómicos: sucedía que el pobre animal,
desconfiado por señales de un mal recibimiento en la trinchera opuesta,
retornaba con su mortífera carga al lugar desde donde lo habían
mandado.
Hay ejemplos más
recientes. El 30 de agosto de 2000, el presidente William Clinton llegó
a la ciudad colombiana de Cartagena para entrevistarse con su colega Andrés
Pastrana. Ambos iban a presentar el llamado Plan Colombia, una estrategia
conjunta para combatir al narcotráfico. Según la policía
local, dos días antes se había desbaratado un operativo guerrillero
para asesinar al mandatario norteamericano con un burro-bomba.
El 11 de septiembre
pasado, el general Reinaldo Castellanos, jefe de la Quinta División
del ejército colombiano, dijo a la prensa que un caballo-bomba detonó
en la plaza principal del municipio de Chita, ubicado en una zona montañosa
a 250 kilómetros al noreste de Bogotá. El oficial atribuyó
el ataque a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. “Terroristas
de las FARC, en un acto de salvajismo y violatorio del derecho internacional
humanitario, activaron un caballo bomba en un ataque que dejó ocho
personas muertas y 15 más heridas”, dijo Castellanos. Hay que señalar,
sin embargo, que los militares de ese país no se caracterizan por
su respeto al derecho internacional humanitario.
El domingo 26 de
enero de este año, en Israel, un asno cargado con explosivos activados
por control remoto murió al paso de un autobús de pasajeros
en la carretera que va de Jerusalén a los asentamientos israelíes
de Gush Etzion, en el distrito de Hebron. El atentado no causó víctimas.
Volvamos a Irak.
El 25 de enero, el diario uruguayo
El País publicó
un despacho titulado “Una sonrisa puede ocultar la muerte”, enviado por
Elisabetta Piqué desde la frontera Kuwait-Irak. El artículo
comenzaba así: “La bandera blanca que lleva una carreta tirada por
un burro puede ser un engaño. El vendedor de tomates podridos vestido
con dishdasha -la típica túnica iraquí- puede
ser un activista del partido Baath a punto de cometer un atentado contra
los occidentales asaltándolos o, directamente, pegándoles
un tiro. El hombre de la estación de servicio que te carga nafta
diciéndote: Welcome, americans good, haciendo con los dedos
la V de la victoria, puede ser el ideólogo de una emboscada mortal.
Así es el clima que se respira hoy en el sur de Irak, una zona aún
no controlada por las fuerzas anglo-norteamericanas, donde, ahora está
claro, va tomando forma el peor de los escenarios que podían haberse
imaginado: la guerrilla urbana”.
En cierto modo
y a pesar de lo que pueda representar Saddam Hussein, Irak recuerda
el comienzo de la lucha de liberación nacional de Argelia (1954-1962)
contra la ocupación colonial francesa. La guerra de independencia
dejó 250 mil víctimas en ocho años. Ya se sabe que
los militares franceses -especialmente los paracaidistas- y la Organización
del Ejército Secreto (OAS, por su sigla en francés) fueron
pioneros de la “guerra sucia” y maestros de sus colegas sudamericanos.
Y llegados a este
punto no está de más enumerar parte del armamento con que
está equipada la coalición militar invasora, contra la que
se dirige el lamentable recurso los burros-bomba.
Fuerza aérea
B-52: bombardero
pesado equipado con más de 26 mil kilos de bombas y misiles.
Caza Táctico
F-15 Eagle: velocidad supersónica de 3.015 kilómetros por
hora. Armamento: misiles aire-aire y aire tierra
F-16 Fingting
Falcon: caza de acción múltiple, combate aire-aire. Velocidad
supersónica de 2413 km/hr.
B1-B Lancer:
bombardero pesado que utiliza misiles de corto alcance y cruceros. Velocidad
supersónica: 1.450 km/hr.
FA-18 Hornets:
caza utilizado para ataque múltiples. Cuenta con un cañón
Vulcan de 20 mm.
F-117A Stealth
Fighter: utiliza bombas teledirigidas. Velocidad: 1.045 km/hr.
B-2 Spirit:
bombardero casi invisible a los radares por avanzar a una velocidad subsónica
alta. Puede cargar armas nucleares.
AH-1 Supercobra:
helicóptero que puede realizar sus ataques en cualquier condición
climática. Está equipado con un cañón de 20
mm y misiles guiados antitanques.
AH-64 Apache:
helicóptero utilizado para destruir puntos estratégicos.
Está equipado con misiles Hellfire, M230, Hydra 70 y anti-aéreos.
(El ejército israelí lo utiliza contra los palestinos).
OH-58D Kiowa
Warrior: helicóptero que cuenta con sistema infrarrojo para
localizar objetivos específicos.
CH-47 Chinnok:
helicóptero utilizado para transportar tropas, artillería,
municiones y equipo.
CH-46E Sea Knight:
helicóptero de asalto más utilizado para mover cargamento
y tropas a la zona de combate.
Fuerza terrestre
Tanque de ataque
M1-A1 Abrams (Estados Unidos): cañón de 120 mm, ametralladora
M2, ametralladora M240. Velocidad: 67 km/hr Misión: destruir concentraciones
de grandes fuerzas de vehículos pesados.
Vehículo
de combate M2A3 Bradley (Estados Unidos): cañón de 25
mm, ametralladora de 7.62 mm, lanzador de misiles TOW. Velocidad: 72 km/hr.
Misión: combatir tanques, helicópteros, vehículos
de reconocimiento e infantería del enemigo.
Tanque M6 Bradley
linebacker (Estados Unidos): lanzador de misiles Stinger, autocañón
de 25 mm. Velocidad: 67 km/hr Misión: utiliza los misiles para atacar
aviones enemigos.
Humvee (Estados
Unidos): ametralladoras y misiles TOW o Stinger. Velocidad: 90 km/hr
Misión: persecución de soldados enemigos.
M109A6 Paladin
Obús (Estados Unidos): cañón de 155 mm. Velocidad:
61 km/hr. Misión: Proporcionar soporte a la artillería y
a las divisiones de infantería.
M270-MLRS (Estados
Unidos): 12 cohetes. Velocidad: 64 km/hr. Misión: se monta en
un vehículo móvil con 12 cohetes y cuenta con misiles semi-dirigidos.
Sistema de misiles
Patriot (Estados Unidos): dispara de seis a ocho proyectiles a la vez.
Vengador (Estados
Unidos): Misiles Stinger y ametralladora de 12.7 mm. Velocidad: 96
km/hr. Misión: Apoyar en combate a las fuerzas de infantería.
Challenger 2
(Gran Bretaña):
tanque de combate cuyo compartimiento puede resistir un ataque nuclear
o químico. Armamento: cañón de 120 mm Velocidad: 40
km/hr.
Scimitar (Gran
Bretaña): vehículo
blindado de para transportar tropas. Armamento: cañón de
30 mm y ametralladora. Velocidad: 80 km/hr.
Striker (Gran
Bretaña): vehículo
de combate con 10 misiles antitanques. Velocidad: 80 km/hr.
Warrior (Gran
Bretaña): cañón
de 30 mm. Velocidad: 75 km/hr. Misión: puede atacar en la oscuridad
o a la luz del día.
Fuerza naval
Portaaviones
Harry S. Truman: cuenta con 6 mil personas a bordo incluyendo a su
escuadrón aéreo. Transporta a las fragatas misilísticas,
submarinos de ataque, un crucero equipado con misiles, tres destructores
misilísticos y un buque cisterna.
Portaaviones
Kitty Hawk: cuenta con 8 mil personas. Transporta dos fragatas, un
submarino, dos cruceros y dos destructores, todos equipados con misiles.
Portaaviones
Theodore Roosevelt: 8 mil personas. Transporta una fragata, dos y tres
destructores, todos equipados con misiles.
Portaaviones
Abraham Lincoln: 8 mil personas. Transporta dos fragatas y tres cruceros
misilísticos, además de un barco de abastecimiento.
Portaaviones
Constellation: 5.600 personas, incluido el escuadrón aéreo.
Transporta una fragata, dos cruceros y dos destructores, todas naves equipadas
con misiles, además de un submarino de ataque rápido y un
buque de combate de apoyo.
Pobres burros,
animales totalmente inofensivos. Pero también pobres víctimas
humanas, en Irak como antes en Afganistán y como casi siempre en
Palestina-Israel. Las sociedades protectoras de animales de todo el
mundo pueden clamar con toda razón que los resistentes iraquíes
llegaron a un extremo de bestialidad. Sus voces, por cierto, se escucharán
con más fuerza que las protestas por la pérdida de vidas
civiles.
24 de Noviembre de 2003
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Roberto Bardini
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