 |
. |
El
“dictador”
Hugo
Chávez
Roberto
Bardini
Se atribuye a Platón la siguiente
frase: “Cuando alguien señala al sol, los imbéciles miran
el dedo”. Por estos días muchos dedos apuntan hacia Venezuela. Los
imbéciles miran los dedos sin ver que la realidad es tan evidente
como la existencia del sol. |
1. En 1953, los dedos apuntan
a Brasil. Dos años antes, el presidente constitucional Getulio Vargas
bautiza a su movimiento como trabalhismo (laborismo), establece
el monopolio estatal del petróleo, impulsa el nacionalismo y la
defensa de los intereses obreros. Víctima de presiones internas
y externas, se suicida en agosto de 1954. Deja una carta testamento en
la que acusa a “fuerzas oscuras” (en alusión a Estados Unidos y
sus aliados locales) de no permitirle gobernar de acuerdo con las aspiraciones
populares.
Diez años después,
asume la presidencia João Goulart, líder del Partido Trabalhista
y heredero político de Vargas. Intenta realizar una reforma agraria,
pero es derrocado el 1 de abril de 1964 por un golpe de Estado apoyado
por EE UU. Desde entonces y hasta 1983, se sucede un gobierno militar tras
otro.
2. En 1954, los dedos señalan
a Guatemala. La Organización de Estados Americanos y la Sociedad
Interamericana de Prensa confirman que el presidente constitucional Jacobo
Arbenz es “comunista”. La idea se las da John Foster Dulles, abogado de
la United Fruit y secretario del Departamento de Estado norteamericano.
Su hermano, Allen Dulles, ex presidente de la compañía
bananera y director de la Agencia Central de Inteligencia, organiza una
invasión desde Honduras. El 27 de junio de 1954 un golpe derroca
a Arbenz. Entre ese año y 1982, hay 80 mil víctimas de la
violencia política. Recién en junio de 1990 se firma un acuerdo
para buscar la paz entre una Comisión Nacional de Reconciliación,
los partidos políticos y la guerrilla.
3. En 1955, los dedos se dirigen
a Argentina. El 16 de septiembre de ese año, un golpe respaldado
por EE UU derriba al presidente constitucional Juan Domingo Perón.
Al año siguiente se desata una cacería de peronistas que
será un preámbulo, una experiencia piloto, de lo que sucederá
20 años después. Transcurren casi dos décadas de alternancia
entre dictadores militares y títeres civiles, caracterizadas por
“el encierro, el destierro y el entierro”. Argentina recién retorna
a la normalidad constitucional en octubre de 1983.
4. En 1963, los dedos apuntan
a República Dominicana. Tras una rebelión popular, el escritor
Juan Bosch gana las primeras elecciones democráticas del país.
Siete meses después un golpe de Estado lo tumba y restituye en el
poder a los militares. En abril de 1965 estalla una rebelión constitucionalista.
EE UU descubre simpatías “comunistas” en los nacionalistas y en
mayo envía 35 mil marines. Los invasores inyectan democracia
en cápsulas de plomo calibre 45. Antes de abandonar el país,
dejan en el poder a Joaquín Balaguer, un civil incondicional de
los militares, quien abre las puertas a compañías estadounidenses,
principalmente la Gulf and Western. La empresa pasa a controlar la industria
azucarera, bancos, hoteles, agroindustrias y ganadería. Es la que
gobierna la isla.
5. En septiembre de 1973,
le toca el turno a Chile. Muchas compañías estadounidenses,
encabezadas por la ITT, descubren que el médico socialista Salvador
Allende es “comunista”. El 11 de septiembre es depuesto por un golpe encabezado
por el general Augusto Pinochet. El país, que vive la etapa más
negra de toda su historia, retorna a la normalidad política recién
en 1989.
6. En 1979, los dedos señalan
a la pequeña isla caribeña de Granada. Gobierna el primer
ministro Eric Gairy, un aventurero que ha pasado la mayor parte de su vida
fuera del país. El 13 de marzo de ese año, aprovechando
Gairy se encuentra fuera del país, la oposición da un golpe
de Estado en el que no se derrama una sola gota de sangre y toma el poder.
Gracias al respaldo popular, se establece un gobierno revolucionario provisional,
encabezado por el abogado Maurice Bishop, del Movimiento Nueva Joya.
Durante cuatro años el gobierno
popular adopta una política internacional de no alineamiento. Impulsa
la creación de organizaciones de base, promueve un sistema de economía
mixta, alienta agroindustrias y haciendas estatales, reconoce al sector
privado. Estados Unidos maniobra para desestabilizar a Bishop. Con el argumento
de que el moderno aeropuerto podía ser utilizado por Cuba para trasladar
sus contingentes militares hacia África, EE UU comienza a estrangular
económicamente a la isla.
Bishop sufre presiones de la extrema
izquierda. El 10 de octubre de 1983, lo someten a un arresto domiciliario
y el general Hudson Austin, jefe del ejército, toma el poder. Una
multitud de manifestantes libera a Bishop, pero poco después es
fusilado a traición junto con su esposa. En la madrugada del 25
de octubre, 5 mil marines y boinas verdes invaden la isla (el plan,
se supo después, estaba previsto desde un año antes). Poco
después llega un contingente decorativo de 300 policías de
seis países caribeños (Antigua, Barbados, Dominica, Jamaica,
Santa Lucía y San Vicente), que se prestan a esta “intervención
internacional por motivos humanitarios”. Un representante Gran Bretaña
en Granada, asume el gobierno provisional con la tarea de organizar elecciones.
El 3 de diciembre de 1984, se vota una Cámara de Diputados que elige
a un primer ministro respaldado por Estados Unidos. El nuevo gobierno pacta
acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, que aplica de inmediato
sus conocidas recetas: ajustes presupuestarios, reducción de empleos
estatales, congelación de salarios y estímulo de la empresa
privada.
La idea de este artículo era
hablar del venezolano Hugo Chávez -un “dictador” al estilo Vargas,
Arbenz, Perón, Bosch, Allende y Bishop- pero se acabó el
espacio. Quizá retomemos el tema en el próximo.
©
Roberto Bardini
Copyright © 2003 Movimiento
Bambú
bambupress@iespana.es
Bambú Press está
contra lo «políticamente correcto», el «pensamiento
único» y la «globalización» impuesta desde
arriba. Está a favor de la ética, las relaciones fraternales
entre personas y la universalidad construida desde abajo. |