| Palestina
Recordando
al ghetto de Varsovia
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Roberto
Bardini
Hoy nadie recuerda al general
alemán Jürgen Stroop, quien ganó cierta notoriedad a
mediados de la Segunda Guerra Mundial durante la ocupación de Polonia
como comandante de las Waffen-SS. Sin embargo, recientemente su nombre
volvió a cobrar notoriedad en Medio Oriente. Según informa
el diario Haaretz, de Jerusalén, parece que el militar tiene
algunos discípulos en el ejército israelí. |
Entre
1941 y 1943, el ejército del Tercer Reich confina a 60 mil judíos
polacos en el ghetto de Varsovia, ubicado en el distrito de Podgorze. La
desproporción entre la cantidad de reclusos y la superficie del
lugar, provoca hacinamiento, miseria, hambre y epidemias. En algunos casos,
conviven hasta 13 personas en cada habitación. Sólo un hombre
cada 138 tiene trabajo. La mayoría de trabaja en establecimientos
alemanes, confeccionando uniformes militares y fabricando armas.
El 19 de abril de 1943 estalla una
rebelión en el ghetto. Mordejai Anielevicz, de 24 años, lidera
a 700 jóvenes de la Organización Judía Combatiente,
provistos de granadas, bombas molotov y unas pocas armas suministradas
por la resistencia polaca. El levantamiento termina el 16 de mayo, cuando
los alemanes hacen estallar la gran sinagoga judía, incendian el
ghetto y lo reducen a un montón de escombros. Anielevicz y 80 jóvenes
sobrevivientes al ataque se suicidan para no caer en manos del enemigo.
El ghetto ya no existe
El general Jürgen Stroop, hombre
de confianza de Heinrich Himmler, estuvo al mando de la operación
y redactó un minucioso parte de guerra día por día
e, incluso, hora por hora, de los 28 días de combate. Su descripción,
de 75 páginas, se conoce como Informe Stroop: el Ghetto de Varsovia
ya no existe (Es gibt keinen jüdische Wohnbezirk in Warschau mehr).
El relato se hace público en el Tribunal de Nuremberg en 1946 y
es editado en forma de libro en 1998.
El 25 de enero del año pasado,
el diario Haaretz publicó un artículo del periodista
Amir Oren, quien afirma que los militares judíos estudiaron las
tácticas utilizadas por los nazis para aplastar la rebelión
en el ghetto de Varsovia con el fin de aplicarlas contra las ciudades palestinas
de Gaza y Cisjordania. El Informe Stroop figura entre los textos.
Oren utiliza como fuente a un alto
oficial israelí, a quien no identifica para evitarle represalias.
No es la primera vez que miembros del ejército brindan este tipo
de testimonio, disgustados por sus tareas como de tropa de ocupación
y la técnica de tierra arrasada ordenada por el alto mando. Lo cierto
es que existen similitudes, corregidas y aumentadas, entre aquel episodio
de la Segunda Guerra Mundial y lo que sucede hoy en los territorios dominados
por Israel.
Peor que en Varsovia
Lo cierto es que existen similitudes
entre aquel episodio de la Segunda Guerra Mundial y lo que sucede hoy en
los territorios ocupados por Israel. Más de un millón de
árabes subsiste gracias a los víveres distribuidos por la
Agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA,
por sus siglas en inglés), la cual ha denunciado que uno de cada
cinco niños palestinos sufre de grave desnutrición. Desde
septiembre de 2000, más de 25 mil palestinos han perdido sus hogares
por demoliciones llevadas a cabo por soldados israelíes, según
UNRWA, que apenas ha logrado construir casas para poco más de mil
100.
Por otro lado, un informe del Banco
Mundial de noviembre de 2004 asegura que un 50 por ciento de los palestinos
vive en la pobreza, con menos de dos dólares diarios. En promedio,
cada palestino que trabaja debe mantener a siete personas.
Hay más semejanzas con el
ghetto de Varsovia: existen en Cisjordania 61 puestos de control militar,
102 bloques de hormigón en las carreteras para dificultar el acceso
de vehículos desde y hacia los pueblos palestinos, 61 zanjas, 28
vallas de tierra y 374 de pilas de escombros. Viajar por la región
es muy difícil, si no imposible, para miles de personas.
En junio de 2002, Israel comenzó
a construir un muro, que tendrá una longitud de 622 kilómetros
a un costo de 3 mil 400 millones de dólares. La enorme valla impide
el acceso de palestinos a lugares esenciales como el trabajo, los hospitales
y las escuelas.
Tragedia moderna
La Franja de Gaza es una de las regiones
más densamente pobladas del planeta. Con una superficie de sólo
360 kilómetros cuadrados, el hogar de más de un millón
400 mil palestinos y alrededor de 7 mil 300 israelíes radicados
en 21 asentamientos vigilados por tropas israelíes. La mayoría
árabe vive refugiada en ocho campos de las Naciones Unidas.
La Franja está completamente
cercada, excepto en la costa con el mar Mediterráneo. Hay ocho puestos
de control de las autoridades israelíes. Los palestinos sólo
pueden cruzar la frontera por dos puntos: Erez, en el norte, y Rafah, en
el sur. En 2004, 950 palestinos resultaron muertos por las
fuerzas de ocupación israelí, incluyendo 172 niños
y 36 mujeres. Ese mismo año, fueron heridos casi 6 mil palestinos.
Eric J. Hobsbawn, el más importante
historiador vivo, definió la situación en Medio Oriente como
“el conflicto más grave que enfrenta actualmente la humanidad”,
cuyos efectos repercuten –a la corta o a la larga- en el todo el mundo.
Mucho antes, en 1968, el historiador inglés Arnold Toynbee afirmó
que la tragedia moderna de los judíos consiste en que, lejos de
aprender de sus sufrimientos, tratan a los árabes igual que los
nazis los trataron a ellos.
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Roberto Bardini
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