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En
Indonesia,
las
campanas están
doblando
por Suharto
Roberto
Bardini
El general que asumió el
poder en 1966 y gobernó el país durante más de tres
décadas padece graves problemas de salud. A los 83 años,
es uno de los últimos ex dictadores vivos y posee una de las mayores
fortunas del mundo |
La película
El año que vimos en peligro (1982), del director australiano Peter
Weir, narra las aventuras de Guy Hamilton (Mel Gibson), un reportero
que llega a Indonesia en 1965, poco antes de una fallida insurrección
comunista contra el presidente Ahmed Sukarno. El periodista se hace amigo
de Billy Kwan (Linda Hunt), un fotógrafo nativo que actúa
como su guía. Hamilton también conoce y se enamora de Jill
Bryant (Sigourney Weaver), funcionaria de la embajada británica
en Yakarta, de la que obtiene valiosa información sobre un cargamento
de armas.
Fue realmente
un año peligroso en Indonesia, la ex colonia holandesa gobernada
por Sukarno. El político, hijo de un maestro de escuela, estudió
ingeniería e idiomas y llegó a dominar diez lenguas. En 1927
creó el Partido Nacionalista y fue encarcelado por las autoridades
holandesas en dos ocasiones (1929-1931 y 1933-1942) a causa de su lucha
anticolonial. Durante la Segunda Guerra Mundial, el dirigente se alió
con los japoneses y en agosto de 1949 proclamó la independencia
del país.
Ese
año, Sukarno se convierte en el primer presidente de Indonesia e
impulsa una política democrática. La emancipación,
junto con la de la India y Pakistán (1947), la derrota francesa
en Dien Bien Phu (1954), la nacionalización del Canal de Suez (1956)
y la revolución cubana (1959), marcan la irrupción del Tercer
Mundo en la escena política mundial.
Sukarno
participa activamente de esta etapa. En 1955, en la ciudad indonesia de
Bandung se reúnen por primera vez los principales líderes
tercermundistas, lo que da inicio al Movimiento de Países No Alineados.
Apoyado
por el Partido Comunista –que, con tres millones de afiliados, era el más
poderoso de Asia, después del chino– Sukarno inicia planes de desarrollo,
orientados a elevar el nivel de vida de una población que tenía
uno de los más bajos ingresos per cápita del mundo.
Sin
embargo, luego varios años de estabilidad, en 1963 el mandatario
se declara presidente vitalicio e implanta una dictadura. En 1965, tras
un intento insurgente comunista, es destituido por un golpe militar.
UNA
GOTA EN EL OCÉANO
En una escena de
El año que vimos en peligro, el periodista Guy Hamilton y
el fotógrafo Billy Kwan recorren uno de los barrios pobres de Yakarta
y sostienen el siguiente diálogo:
Kwan:¿Qué
debemos hacer entonces? Tolstoi se hizo la misma pregunta. Escribió
un libro con ese título. Estaba tan preocupado por la pobreza de
Moscú, que una noche entró en el lugar más pobre y
les dio todo su dinero. Usted podría hacer lo mismo. Cinco dólares
serían una fortuna para cualquiera de ellos.
Hamilton:
No solucionaría nada. Sería una gota en el océano.
Kwan: A
esa misma conclusión llegó Tolstoi. Yo no estoy de acuerdo.
Hamilton:
¿Cuál es la solución?
Kwan: Soy
de la opinión de que no se debe pensar en el problema en general.
Debe hacerse lo que se pueda por la miseria que se tiene delante. Sumar
la luz propia a toda la luz... Piensa que es ingenuo ¿no?
Hamilton:
Sí.
Kwan: Muchos
periodistas piensan lo mismo.
Hamilton:
No nos podemos entrometer.
Kwan: Típica
respuesta de un periodista.
El film concluye
con la huida de Yakarta del reportero australiano y la funcionaria inglesa,
mientras comienza la sangrienta represalia del ejército al movimiento
comunista. Mueren 500 mil personas y 200 mil se transforman en presos políticos.
En 1966, toma el
poder el general Mohamed Suharto, estratega de la represión. El
militar se mantiene con mano de hierro hasta 1998.
AUTORITARIO, CONSERVADOR Y CORRUPTO
El 11 de mayo pasado,
tras permanecer una semana en un hospital, Suharto fue dado de alta. El
ex dictador, de 83 años, padece anemia. Después de gobernar
Indonesia durante más de tres décadas y desde que fue obligado
a renunciar, ha enfrentado una serie de problemas de salud, entre ellos
dos embolias y sangrado interno.
Nacido
en 1921 e hijo de un militar, Suharto ingresó en el ejército
colonial holandés. Al igual que Sukarno, durante la Segunda Guerra
Mundial se une a los japoneses. En 1950, luego de la independencia, alcanza
el rango de teniente coronel y, en 1962, el de general. Es promovido a
jefe de Estado Mayor y, más tarde, designado ministro de Defensa.
Tras la represión
anticomunista y el golpe de Estado que derroca a Sukarno, instaura un régimen
autoritario, conservador y corrupto. Favorece las inversiones extranjeras,
se alía con las potencias occidentales y estabiliza la situación
económica. En 1967 impulsa el ingreso de Indonesia en la Asociación
de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
En
1969, Suharto anexiona por la fuerza Nueva Guinea Occidental y en 1976
ordena la invasión de la colonia portuguesa de Timor Oriental, donde
han muerto 200 mil personas.
En las elecciones
parlamentarias de 1997, doce parientes de Suharto –seis hijos, dos esposas,
dos cuñados, un hermano y un primo– se convierten en diputados,
junto con numerosos socios comerciales del mandatario.
MILLONARIO, VIEJO Y ENFERMO
Varios
años de bonanza económica le permiten a Suharto mantenerse
en el poder, pero el inicio de la crisis asiática de 1997 conduce
al país a la ruina. El estallido de grandes protestas sociales y
la pérdida del respaldo militar, le obligan a dejar la presidencia
en mayo de 1998.
El
semanario Time reveló en mayo de 1999 que la fortuna de Suharto
representaba unos 15 mil millones de dólares “entre dinero en efectivo,
propiedades, acciones, joyas, obras de arte y jet privados”. Según
la revista, el ex tirano posee tres millones y medio de hectáreas
en Indonesia –una superficie mayor que la de Bélgica– y es propietario
del 40 por ciento del territorio de Timor Oriental.
La
organización británica Transparencia Internacional calcula
que Suharto y su familia disponen de una fortuna de cercana a los 35 mil
millones de dólares.
El
anciano ex dictador fue acusado de malversar casi 600 millones de dólares
a través de fundaciones de caridad bajo su control, pero en 2000
los jueces le absolvieron de sus cargos debido a su estado de salud y los
daños cerebrales provocados por las apoplejias.
| Datos
básicos
Población: 217 millones
534 mil 272 personas (es la cuarta nación más populosa del
mundo, después de China, India y Estados Unidos).
Superficie terrestre: 13 mil
700 islas que ocupan un millón 811 mil 570 kilómetros cuadrados.
Las más importantes son Borneo, Sumatra, Java, Célebes, Bali,
las Molucas y la parte occidental de Nueva Guinea.
Capital: Yakarta, con casi
11 millones de habitantes.
División administrativa:
26 provincias.
Moneda: Rupia indonesia.
Economía: Exporta café,
té, caucho y palmeras oleaginosas. Es el primer productor mundial
de petróleo, y el tercero de estaño.
Religión: 86 por ciento
de sus habitantes es musulmán (es la mayor población del
mundo que profesa ese credo). Hay casi 10 por ciento de cristianos, dos
por ciento de hindúes y uno por ciento de budistas.
Gobierno: desde octubre de
2004, Susilo Bambang Yudhoyono, presidente, y Jusuf Kalla, vicepresidente. |
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©
Roberto Bardini
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