Colombia
y Bolivia: reveses presidenciales
Isaac
Bigio *
Colombia
y Bolivia han sufrido en Octubre significativos remesones políticos.
Los presidentes de las dos naciones que bordean al Perú juraron
en sus cargos el 6 y 7 de Agosto del 2002. Catorce meses después
el mandatario boliviano ha debido renunciar y el colombiano ha sufrido
dos fuertes derrotas electorales.
Tanto Álvaro
Uribe como Gonzalo Sánchez de Losada propugnaban fortalecer el modelo
de economías abiertas e incentivo a las privatizaciones. Ambos se
identifican con la política externa de EEUU y mantenían una
estrategia dura contra los productores de coca. Sánchez fue el arquitecto
del modelo monetarista que ha regido Bolivia desde 1985 y estaba apoyado
por una amplia coalición parlamentaria. Uribe llegó a palacio
con una masiva votación y quería basarse en ello para gobernar
con dureza.
Sánchez
tuvo que dejar palacio debido a una huelga general y multitudinarias protestas.
Carlos Mesa está ahora bajo presiones laborales y debe hacer concesiones
a sectores que plantean una mayor intervención del estado en la
economía.
Uribe pretendió
legitimar una forma de autoritarismo con su referendo. Sin embargo, ninguna
de las 18 preguntas de éste consiguió el apoyo del 25% del
electorado para transformarse en ley. A los pocos días el oficialismo
perdió las elecciones municipales. En Bogotá por primera
vez la izquierda ganó la municipalidad.
Uribe ha sufrido
un revés tratando de emular a Fujimori. Ha fracasado al querer polarizar
a la sociedad entre él y la subversión, y con ello la posibilidad
de regir con su ansiada ‘mano firme’ su país por una década.
La guerrilla colombiana tiene más bases sociales y menos sectarismo
que el senderismo. La oposición colombiano ha sabido capitalizar
el desgaste del autoritarismo a escala continental.
Los sindicalistas
Evo Morales y Luis Garzón de Bogotá se vienen convirtiendo
en las principales figuras opositoras. Ellos se presentan como los representantes
de los de abajo frente a mandatarios que provienen de familias tradicionales
millonarias. Morales casi empató las presidenciales bolivianas del
2002 y Garzón sobrepasó el 46% de los votos convirtiéndose
en alcalde bogotano.
El izquierdismo
de ambos es moderado pues planean fortalecer la democracia parlamentaria
desechando la vía guerrillera y aceptan la economía de mercado.
El Polo Democrático colombiano cuestiona a las FARC a quien vincula
con formas de terrorismo, y reconoce que se debe entrar al ALCA.
La ola contestataria
que afecta a ambos países incentivará el crecimiento de los
sindicatos y socialistas. Para los oponentes del liberalismo el revés
de Uribe y Sánchez es el de su modelo que debe ser sustituido por
uno estatista y social que disminuya la pobreza. Para los liberales el
fracaso de ambos se debe a que implementaron ese programa a medias y sin
democratizar o moralizar más al estado.
29
de Octubre de 2003
Isaac
Bigio
isaacbigio@yahoo.com
* Analista Internacional. Ha obtenido
grados y postgrados en historia y polìtica econòmica en la
London School of Economics, donde tambièn ha enseñado. Premio
Dillons (Waterstone) a la excelencia. Escribe para unos 200 medios. |