Isaac Bigio - rodelu.net
15 de Diciembre de 2003
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La captura de Saddam Hussein
Isaac Bigio *
Los EEUU acaban de informar que en la noche de ayer capturaron sin disparara ningún tiro a Saddam Hussein cerca de Tikrit, su ciudad natal.

Para Bush y Blair se trata del mejor regalo de navidad que pueden haber recibido. Les cae en momentos en el cual el primer ministro está sometido a un creciente pedido para que deje el gobierno a otro laborista, y cuando la popularidad de Bush caía y crece la de Howard Dean, el candidato demócrata más anti-guerra. 

Dicho arresto servirá para fortalecer la moral de los ocupantes y sus aliados internos, y potenciar a los gobiernos que lideraron la invasión a Irak. Su argumento es que ha caído el peor tirano del mundo y se confirma lo correcto de haber lanzado tropas para liberar y democratizar la principal república petrolera árabe. 

Lo que habrá que verse es que impacto tendrá ello a la larga sobre la resistencia iraquí. El corresponsal de guerra de la BBC en Bagdad advierte que el eje de las acciones armadas no se han dado para restablecer a Saddam en el poder, sino para liberar a su país de tropas extranjeras. 

Las propias fuerzas aliadas reconocen que hay al menos 15 grupos distintos en la resistencia iraquí. Muchos de ellos son contrarios a Hussein y sentirán que ahora el camino les podría mejorar al mostrar que sus acciones militares nada tienen que ver con querer deponer al impopular dictador sino para emancipar a su nación. Durante el conflicto el propio Bin Laden llamó a sus seguidores a utilizar la guerra no solo para combatir a EEUU sino para desbordar a los infieles seculares del Baath. 

Las milicias pueden redoblar sus acciones para tratar de desviar ese golpe y demostrar que tienen una dirección diferenciada. 

En Reino Unido tanto el gobierno como la oposición se ha pronunciado a favor de juzgar a Saddam en Irak. Michael Howard, líder conservador, demanda un tribunal objetivo e imparcial que de garantías de defensa para Hussein en Irak a fin de desenmascararlo mejor. Los EEUU deben tomar la decisión final y ver si por razones política o de seguridad podrían juzgarlo en otra parte. 

Los ocupantes van a querer erosionar la imagen del arrestado. La TV le ha mostrado con barba y despeinado siendo obligado a abrir su boca a examinadores. Hussein, al igual que Milosevic o previamente Castro, podrá querer aprovechar el juicio para juzgar a sus captores.


¿Se consolidarán Bush y Blair
tras el arresto de Saddam?

Blair ha aprovechado la oportunidad para pedir una reconciliación llamando a sunitas y antiguos militantes del partido saddamista para que se apoye el ‘proceso de democratización’ que comandan las fuerzas anglo-americanas. 

En las semanas previas a la caída de Hussein se había venido incrementando en audacia y número los atentados contra fuerzas ocupantes. En noviembre el promedio fue el de unos 4 soldados y asistentes extranjeros muertos por día. Pocos días antes de dicho arresto la mitad de los soldados iraquíes del nuevo ejército habían renunciado aduciendo descontento ante condiciones salariales. 

Blair se cuidó de mencionar que la caída de Hussein se debía a la cooperación de musulmanes y llamó a los partidarios de esa fe a ver como positivo este hecho que a la larga les beneficiará. 

Pese a la extrema cobertura de la prensa occidental sobre las celebraciones populares en la plaza Saddam en Bagdad y en otras partes de Irak, hasta el momento no se ve mucha gente árabe celebrando. Esto, en cierta manera es algo contrapuesto a previas tomas en las cuales se veían pobladores iraquíes pateando helicópteros norteamericanos abatidos o cuerpos de soldados foráneos caídos.

Para Bush y Blair es esencial que este arresto conduzca a una disminución de las acciones armadas contra sus tropas en Irak. Si eso acontece las posibilidades se mejorarían para que ellos puedan ser reelectos en 2004 o 2005. 

En la política interna norteamericana esto podría afectar fuertemente a las elecciones internas en el partido demócrata. La estrella ascendiente ha venido siendo Howard Dean quien, apoyado por Al Gore, pone el eje de su crítica a Bush por haber entrado a la guerra. Hillary Clinton, quien secundó la invasión, podría incluso aprovechar la hora para lanzarse como candidata alternativa. 

En el Reino Unido faltan pocas semanas para una crucial votación en el parlamento y para presentarse el informe judicial final sobre la muerte del doctor Kelly. Blair ha amenazado que podría retirarse del cargo de perder su moción en pro de aumentar las matrículas universitarias. La sentencia del tribunal que investiga el suicidio del principal experto británico en armas de destrucción masivas puede mermar a un gobierno que aún no encuentra los mentados gases. 

Dentro de su partido Blair viene contando con una creciente oposición protagonizada por el ala izquierda, los sindicatos y ex ministros como Robin Cook. A menos de 18 meses de las siguientes elecciones generales se ha venido especulando que los laboristas podrían cambiar de premier asó como los conservadores previamente removieron a Margaret Thatcher por John Major.

14 de Diciembre de 2003

Isaac Bigio
isaacbigio@yahoo.com

* Analista Internacional. Ha obtenido grados y postgrados en historia y polìtica econòmica en la London School of Economics, donde tambièn ha enseñado. Premio Dillons (Waterstone) a la excelencia. Escribe para unos 200 medios.

 
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