Bush
y Bin Laden
Isaac
Bigio *
Han pasado
3 años desde el 11 de septiembre y Bin Laden, al igual que el Mula
Omar, siguen sin haber sido capturados. Antes de esa fecha Bin Laden era
casi un desconocido y hoy es el hombre que aparece en cada portada de cada
diario del mundo. Dentro de los más de mil millones de musulmanes
hay mucho descontento. El fin del mundo bipolar ha hecho que muchos movimientos
islámicos ya no puedan maniobrar entre uno y otro bando, que los
EEUU quieran imponer todas sus condiciones y que se produzcan matanzas
de musulmanes en los ex-países socialistas.
Desde los musulmanes europeos de
Albania y Bosnia hasta Chechenia y Cachemira cientos de miles de civiles
mahometanos han sido asesinados o echados de sus casas. Bin Laden lanza
discursos demagógicos apareciendo como el hombre que sale en defensa
de la justicia para los palestinos, para que se acabe el bloqueo a Irak
que ya ha producido más de un millón de muertos y para que
el petróleo sea propiedad de todos los árabes y no de unos
cuantos emires. Una tragedia es que fuerzas oscurantistas se conviertan
en los portavoces del resentimiento del segundo conjunto religioso de la
humanidad.
Una forma de hacer frente al terrorismo
integrista es con soluciones políticas que resuelvan los problemas
sociales que lo engendran. Los planes para lanzar ataques contra Irak,
Libia, o los insurgentes musulmanes en Filipinas, Indonesia o Asia Central,
podrán ser más gasolina para la hoguera. Si Bush padre procreó
a Bin Laden para luchar contra el comunismo, Bush hijo está transformándolo
en un héroe que alentará más macro-atentados.
Isaac
Bigio
Bigio2004@Yahoo.com
www.bigio.org
* El autor es analista internacional.
Escribe para más de un centenar de medios. Ha recibido grados y
postgrados en historia y política económica en la London
School of Economics donde también ha estado investigando y enseñando. |