Isaac Bigio - rodelu.net
18 de Octubre de 2004
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Bush vs Kerry

Nuevo Liberalismo
vs Nuevo Conservadurismo

Isaac Bigio *
Tras haber escuchados los 3 debates entre los candidatos a la presidencia de EEUU se puede concluir que lo que está en juego es cuál es el mejor modelo para la mayor potencia global. 

El actual mandatario expresa la visión que el mundo debe ser moldeado por ‘América’ y que ésta debe centrarse en promover las mayores garantías para que las grandes corporaciones pudiesen desarrollarse y con ello mejorar la economía. El rival demócrata representa aquellas voces que creen que es mejor poner un alto a esas tendencias buscando disminuir (aunque no anular) el unilateralismo a fin de reconstruir alianzas y que en política interna se requiere levantar el mercado, los sueldos y la seguridad social.

Política exterior

En la última polémica televisiva Kerry y Bush llegaron vestidos con el mismo uniforme. Ambos tenían trajes oscuros con corbatas rojas y una solapa con la bandera norteamericana. Los dos tenían en común sostener que el eje central de ellos es una guerra hasta ‘matar’ a los terroristas y que su nación tiene el derecho a no aceptar ningún veto externo cuando se trata de atacar un posible enemigo. Mas, cada cual tiene una visión de cómo EEUU debe garantizar su hegemonía en el concierto mundial y por ende debe reordenar su propia economía. 

El actual presidente concibe que su nación deba garantizar su propia seguridad exportando ‘libertades’ al mundo y deponiendo vía ataques militares a regímenes que no le plazcan. La invasión a Iraq y Afganistán se justificaría por que, pese a las denuncias de fraude y la extrema violencia interna, se estaría llevando la ‘democracia’ a esas tierras. Bush se enorgullece que habría capturado al 75% de la dirección de Al Qaeda, desarticulado a una red de tráfico de información nuclear pakistana y depuesto a los regímenes talibán y saddamista. 

Kerry le cuestiona porque aduce que la gran coalición que EEUU comandó tras el 11-S se ha evaporado y que EEUU casi no ha tenido aliados en invadir Iraq. Esta guerra, a su vez, ha sido contraproducente pues ha diversificado los blancos, ha permitido que Bin Laden se escape y que crezca capitalizando el anti-americanismo, ha debilitado buenas relaciones con Francia y Alemania, y ha desacreditado a EEUU en muchos musulmanes y otros pueblos. Además, la guerra ha costado $US 200,000 millones y ello ha implicado recortar obras de beneficio social o policías para los propios EEUU. Un 90% de las tropas norteamericanas están en o alrededor de Iraq y se descuidan otras áreas. Ello, mientras Irán y Corea del Norte han aprovechado la circunstancia para dotarse de peores armas.

Kerry se apoya en las recientes declaraciones en sentido Saddam ya no tenía armas de destrucción masivas ni lazos con Al Qaeda o que no había un plan de paz post-guerra, para cuestionar a Bush de aventurero. El no se escapará de Bagdad sino que se mantendrá allí pero con un nuevo plan cuyo centro será cazar a Osama.

Para Bush la política demócrata debilita a EEUU y se desmoraliza a la tropa al decir que la guerra fue errada. También se insulta a algunos aliados (como Blair, Howard o Allawi) al desdeñarles su importancia. Los dos argumentos más contundentes de Bush están en insistir que una guerra contra el terrorismo requiere de una dirección enérgica y no errática, y que para ganar dicha confrontación se requiere estar siempre a la ofensiva. Para la Casa Blanca el senador Kerry se caracteriza por ser sinuoso y sus zigazags pueden ser contraproducentes. Un ejemplo de lo positivo que es una política dura es el que se ha obligado a Khadafi, el anterior mayor enemigo de EEUU en el Mediterráneo, a que desmantele sus propios arsenales bio-químicos.

Algo sintomático de la actual política norteamericana es que precisamente la actitud ante Iraq estaría generando un efecto inverso: el de alentar a ‘los estados parias’ a dotarse de más armas de destrucción masivas. Si Iraq fue invadido en el 2003 y no en 1991 ello se debe a que hacía un año el Pentágono sabía que Bagdad carecía de gases y mísiles. La lección que bien pueden extraer Irán y Nor-Corea es que si ellos se van auto-desarmando no consiguen mucho y mas bien preparan una posible invasión. Para evitar la suerte de Hussein ambos ‘ejes del mal’ prefieren avanzar en dotarse de bombas nucleares.

Mas, Kerry no ha usado dicho argumento. Tampoco ha prometido replegar tropas de Iraq. Es mas, Kerry ha criticado a Bush por desmantelar varios batallones en otros países del globo. 

Kerry no es un pacifista. El aprobó los bombardeos a Kabul y Bagdad. El acepta el principio de los ataques preventivos. Mas, su eje será distinto: buscará ir a la guerra sólo agotando más recursos y de ir a ello buscar hacerlo en alianza con Francia, Alemania, Rusia y la ONU. 

Políticas internas

Las distintas políticas exteriores están intrínsicamente unidas a distintas estrategias internas. Kerry es de la idea que EEUU requiere reactivar su economía y por ende promover su mercado interno. Bush concibe que la mejor manera de levantar a EEUU consiste en garantizar menos impuestos y más posibilidades para que las grandes corporaciones puedan generar utilidades y dar inversiones tanto en su país como en el exterior.

Un arma muy fuerte que usa Kerry es acusar a su rival de haber sido el primer presidente en 72 años que acaba con una pérdida neta de empleos, algo que ni siquiera pasó durante la II guerra mundial. Los demócratas cuestionan al gobierno por haber perdido 1,6 millón de puestos de trabajo y por haber disminuido el número de exportaciones mientras han aumentado la deuda pública.

Kerry sostiene que los servicios de salud y policía han quedado mellados por que mucho dinero se ha enviado a la guerra y otros tantos miles de millones no se han recaudado por las exoneraciones tributarias dadas a las grandes corporaciones. De allí que propone que tributan las fortunas mayores a los 200,000 dólares anuales. Al aumentar la demanda interna y evitar que crezca aún más el ejército de marginales y de personas al margen de beneficios, Kerry busca re-lanzar la economía.

Esas medidas y un mayor proteccionismo económico son la base de su política en pro de los trabajadores. El buscará reducir la competencia ‘desleal’ extranjera y parar más alientos para invertir en el exterior.

En cuanto a la inmigración Kerry está a favor de cierta amnistía para una franja de los casi 10 millones de irregulares, mientras que Bush se opone a ello. 

Buena parte de las recetas kerristas se basan en las ideas de Keynes mientras que Bush se apunta más en la escuela monetarista. Para el presidente la clave del crecimiento consiste en permitir el máximo de concesiones posibles para las grandes petroleras y multinacionales pues ello, a su vez, revierte en más inversiones. Esta política requiere un fuerte estado a nivel global que garantice el flujo de dichos capitales.

Para Bush el aumento de impuesto golpearía a las clases medias y a las inversiones. Cuando a él Kerry le increpa por la pérdida de empleos su respuesta es desviada hacia argumentar que el eje de su política es incentivar las calificaciones y educación. Su tesis en el fondo es el que hay que incentivar una cierta desigualdad social y mejoras para los más educados a fin de propiciar un sector que invierta y reactive.

En cuanto a los temas sociales Bush propone mantener valores conservadores sustentados en las tradiciones de la mayoría blanca anglo-sajona. Kerry se identifica como parte de la minoría católica y trata de captar la simpatía de las dos minorías más importantes: los afro-americanos y los hispanos. 

Bush tiende a ser hostil al aborto y a las uniones de parejas de un mismo sexo. Kerry no apoya los matrimonios gays pero incide en darles ciertos derechos a convivientes homosexuales.

Actitud ante Latino América

Pese a que EEUU tiene 40 millones de hispanos y son la principal minoría la problemática latinoamericana no ha merecido mayor cobertura en los debates presidenciales. Kerry y Bush más han mencionado a Israel (pese a que allí viven menos de 8 millones de personas y que los judíos son menos del 3% de la población estadounidense) que a África y América Latina (de donde proviene un cuarto de su población).

Mas, se puede inferir ciertas pautas para el continente. Los republicanos tienden a permitir una mayor liberalización económica y podrían posibilitar un mayor flujo de importaciones provenientes del Sur. Kerry ha anunciado que revisar algunas concesiones hechas en tratados de libre comercio. No obstante, él probablemente adopte una línea no tan intervencionista como la desplegada por los diplomáticos bushistas en Bolivia y Venezuela donde mostraron abiertas enemistades frente a Evo Morales o al presidente Chávez.

Con Kerry es difícil que cambie mucho la política de EEUU frente a Cuba, aunque posiblemente él pueda adoptar una actitud menos belicosa ante Fidel. Esto, con la meta de ir buscando presionar a La Habana a que vaya liberalizando su sistema económico y político.

Cuál es el más conveniente?

Para muchos partidarios del libre mercado y de ir hacia el ALCA la permanencia de Bush es mejor garantía pues Kerry Edwards están sujetos a mayores presiones proteccionistas. Incluyso se dice que algunos sectores ligados a Lula pudiesen preferir que se mantenga la actual administración antes que los demócratas la tomen y pongan más trabas a la importación de productos sudamericanos.

Para el grueso de los políticos latinoamericanos (incluyendo algunos promotores del ALCA) Bush representa un peligro mayor pues su hegemonismo y dureza externa acrecientan la unipolaridad y generan mayor inestabilidad planetaria. Diversas encuestas han mostrado que para la mayoría de México y del mundo sería mejor una Casa Blanca liderada por los demócratas.

Otros sectores creen que mejor que ello es lograr que un amplio sector de los norteamericanos no vote por ninguno de ellos con el objetivo de ir preparando una nueva opción. Ambos son presentados como candidatos multi-millonarios que sirven corporaciones e intervenciones militares. Estos sectores desearían una nueva alternativa que promueva intereses sociales, la protección del medio ambiente y que plantea el desarme del mayor arsenal de destrucción masiva (el de los EEUU).

El debate ha de continuar. La campaña electoral norteamericana apunta a ser una de las más reñidas de dicho país y la más cara que haya conocido el mundo.

Isaac Bigio
Bigio2004@Yahoo.com
www.bigio.org

* El autor es analista internacional. Escribe para más de un centenar de medios. Ha recibido grados y postgrados en historia y política económica en la London School of Economics donde también ha estado investigando y enseñando.

 
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