Todo lo que está sano puede ponerse enfermo. La parte sana puede
curar a la parte enferma. Salud –bien lo saben quienes trabajan con ella-
no es ausencia de daños, inherentes a la condición humana. Salud es fuerza
para vivir con esos daños y sin embargo crecer humanamente con ellos. Esta
perspectiva vale para la crisis que alcanzó al PT y a toda la clase
política. La enfermedad de la corrupción es ocasión para mejorar la
democracia política en todos los partidos.
Esta forma de mirar las cosas no disculpa los errores cometidos, pero
denuncia el moralismo que considera esos errores como si fueran una
enfermedad terminal. Muchos tienden a abandonar el partido como una forma
de protesta que, en el fondo, oculta el moralismo. Con eso agravan la
dispersión de las fuerzas de izquierda, que quedan debilitadas como
alternativa a las fuerzas conservadoras que construyeron el país desigual
e injusto que hemos heredado. Éstas aprovechan la actual crisis, que tiene
su origen en el PT, para poder volver y continuar haciendo lo que siempre
hicieron. Quiero presentar algunos argumentos a favor de la permanencia en
el PT.
Es aconsejable quedarse en el PT porque a través de él un hijo del caos
social y representante de los movimientos sociales populares llegó a la
Presidencia después de siglos de exclusión y marginación de las clases
populares. Lula tiene rostro de pueblo y se hizo depositario de sus
esperanzas.
Es aconsejable quedarse en el PT porque él representa la ruptura del
poder político que siempre dominó la historia brasileña, organizando el
Estado y gerenciando el Gobierno en beneficio de las élites econímicas,
sociales e intelectuales.
Es aconsejable quedarse en el PT porque hizo avanzar la democracia con
calidad social y emancipatoria. La «Bolsa Familia», el microcrédito, el
crédito consignado, el apoyo a la agricultura familiar y otras iniciativas
sociales benefician a millones de personas. Eso va más allá de las
políticas meramente compensatorias, lo que marca la diferencia con la
macroeconomía del gobierno anterior. Con el PT en el gobierno serán
ampliadas.
Es aconsejable quedarse en el PT porque representa el espacio en el que
los ausentes de la historia se hacen presentes, y los injustamente
enmudecidos aprenden a discutir los problemas de Brasil y del mundo. Bajo
el Gobierno Lula hay diálogo con los movimientos sociales y no son
criminalizados.
Es aconsejable quedarse en el PT porque el partido es más que
instrumento de un proyecto alternativo de Brasil, pues encarna una
historia de resistencia y de lucha construida durante 25 años, que genera
un sentimiento de pertenencia colectivo y una verdadera comunidad de
destino, con valores políticos nuevos y amplia participación de estratos
antes excluidos.
Es aconsejable quedarse enel PT en fidelidad y lealtad a los millones
de simpatizantes y millares de militantes que, a pesar de los errores
cometidos por el gurpo dirigente, continúan creyendo en los ideales
generosos del PT y alimentando la esperanza de que todo es rescatable y es
ocasión para aprender. El PT es una construcción del pueblo concientizado.
Es aconsejable quedarse en el PT para ayudarle a curar sus heridas,
refundarlo si es preciso, para que realice la segunda abolición, de la
pobreza y de la miseria, con políticas más inclusivas, y para conferir un
carácter más social y ético a la democracia.
Es aconsejable quedarse en el PT para reforzar las izquierdas
mundiales, dispersas y confundidas frente a las artimañas siempre
flexibles de los dueños del poder mundial, para que puedan resistir y
mantener la esperanza de que otro mundo es posible.