Cecilia Bustamante - rodelu.net
9 de April de 2004
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Diplomacia y política

...”las armas de destrucción masiva

deben estar por alguna parte...” *
Cecilia Bustamante
La secrecia en el funcionamiento de la diplomacia y la política implican la sujeción del informante a los intereses del Estado, a los otros poderes que debe alimentar. La fundamental cooperación/participación con las bases de las diferentes fuerzas de la sociedad civil son aisladas, debilitadas y paralizadas por variados medios (la perdurable pobreza o el terror) para que el método funcione sin mayores trabas. Y el intercambio se puede tornar incivilizado. Quiénes, cuándo y cómo se manejó la información y, en este caso, que calificación merece el papel del Presidente Bush, su acción sobre el terrorismo anunciado. La Casa Blanca toma posiciones conflictivass con Capitol Hill. Es una instancia en la que los profundos dilemas humanos de nuestro tiempo ya no pueden seguir cultivando u ocultando las raíces de aquellos elementos con los que ha operado permanentemente el terror como estrategia a través de la historia. Es una desigual batalla contra los espíritus del pasado.

El secreto (chisme, sin padre, ni madre), se resiste al escrutinio, pero alimenta la discusión de su secrecia hasta lograr madurar en el tibio nido de la publicidad si su estrategia lo demanda. La secrecia, es una vena importante del control del poder. Fortalece la invulnerabilidad de su elite, y por eso hay que ponerle límites a sus componentes pues los líderes tienden a acrecentar la impunidad cuanto más poder acumulan. Los organismos de la secrecia les sirven para mantener una política. El peligro de hoy es que los encargados de mantener dicha política, sean ahora los que se quieran encargar de juzgar su efectividad y veracidad. Deben probar ahora que las que fueron sus propias “fuerzas del bien” son ahora “del mal”. Un verdadero ojo de la tormenta. Y cuando amaine, la forma de evitar su frecuencia es (re) estructurar el aparato del poder.

 La secrecia y el poder unidos son profundamente peligrosos sin importar el tiempo en que florecen, tanto por su propiedad de irracionalidad al autocensurarse y censurar, así como por la compulsión consecuente de ejercer creciente poder sin rendir cuentas a los que afecta. Su potencialidad básica es desorientar y hacer germinar el abuso. Los que abusan del poder que acumulan con la tal confidencialidad demandada de los otros, aumentan su propia susceptibilidad a la corrupción.

Sabemos que nuestras percepciones son influenciadas en variados términos, por el pasado. Algunas de ellas las manipulamos para justificar hasta nuestros propios prejuicios. Volvemos a la historia si nos conviene, y la manipulamos si queremos destruir Bagdad, por ejemplo. (Lo que demuestra la existencia de un prejuicio). Los hechos históricos del pasado dejan diferente huella en cada ser humano y si es un decision maker quien obrara a nivel de política internacional, podemos esperar que las experiencias históricas del pasado no logren influenciar o penetrar su conducta. Es oportuno considerar que los dirigentes políticos como los que se han aglutinado para “gobernar” el mundo y sus recursos este tercer milenio no son ningun producto 100% puro de la política ni de la diplomacia, y menos de un sistema político de gobierno que para existir e implantarse necesita de obliterar las concepciones aún vigentes sobre los recursos ideológicos que manipula; especialmente los de democracia y su ahora retorcida idea sobre soberanía que se les está transformando en otro instrumento de terror y derrota, otra batalla con los espíritus.

No quiero decir con estas divagaciones que el pasado deba refrenar, frenar, tiranizar el vuelo de la imaginación. Mas lo que hemos espectado en cuanto a capacidad destructiva nos hace temblar el alma y la mente: Gastando hasta hace poco $180 mil millones de dólares anuales en esta guerra que se inició con un método de ataque que llamaron “shock and awe” el 20 de marzo del 2003 como a las 9 de la noche, se lanzaron 1,500 rockets y misiles contra objetivos múltiples, bombas guiadas por satélite, etc. Hubo de parte de los decision makers, que ahora se confrontan, errores de todo tipo. Falta de racionalidad al omitirse los informes secretos en su poder y que pudieron haber evitado el 11 de Septiembre (?), ciertas opciones politicas – una alteración que ha afectado demasiado el comportamiento de los puntos de partida y la civilidad de los movers and shakers. Como consecuncia de la secrecia y falta de civilidad ¿se socavaron los planes del control del Oriente Medio y se escapó de control la propia Guerra contra el Terrorismo? ¿Es peligroso tratar de apaciguar a un agresor, o es el asunto más bien si este puede ser detenido, con la fuerza? ¿Habrá que contener “una gran efusión de sangre cristiana, desolación’” como dice se resume en haber enardecido a los radicales islámicos, inflamado su ideologia e incentivado odio contra los Estados Unidos. Corsi ricorsi...

* El Pdte. Bush bromeando hace unos dias ante los corresponsales y periodistas destacados en Washington, D.C.

Austin, 2004

Cecilia Bustamante©2003
Premio Nacional de Poesía del Perú
EXTRAMARES@aol.com

 
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