| Diplomacia
y política
...”las armas
de destrucción masiva
deben estar
por alguna parte...” *
Cecilia
Bustamante
La
secrecia en el funcionamiento de la diplomacia y la política implican
la sujeción del informante a los intereses del Estado, a los otros
poderes que debe alimentar. La fundamental cooperación/participación
con las bases de las diferentes fuerzas de la sociedad civil son aisladas,
debilitadas y paralizadas por variados medios (la perdurable pobreza o
el terror) para que el método funcione sin mayores trabas. Y el
intercambio se puede tornar incivilizado. Quiénes, cuándo
y cómo se manejó la información y, en este caso, que
calificación merece el papel del Presidente Bush, su acción
sobre el terrorismo anunciado. La Casa Blanca toma posiciones conflictivass
con Capitol Hill. Es una instancia en la que los profundos dilemas humanos
de nuestro tiempo ya no pueden seguir cultivando u ocultando las raíces
de aquellos elementos con los que ha operado permanentemente el terror
como estrategia a través de la historia. Es una desigual batalla
contra los espíritus del pasado.
El secreto (chisme,
sin padre, ni madre), se resiste al escrutinio, pero alimenta la discusión
de su secrecia hasta lograr madurar en el tibio nido de la publicidad si
su estrategia lo demanda. La secrecia, es una vena importante del control
del poder. Fortalece la invulnerabilidad de su elite, y por eso hay que
ponerle límites a sus componentes pues los líderes tienden
a acrecentar la impunidad cuanto más poder acumulan. Los organismos
de la secrecia les sirven para mantener una política. El peligro
de hoy es que los encargados de mantener dicha política, sean ahora
los que se quieran encargar de juzgar su efectividad y veracidad. Deben
probar ahora que las que fueron sus propias “fuerzas del bien” son ahora
“del mal”. Un verdadero ojo de la tormenta. Y cuando amaine, la forma de
evitar su frecuencia es (re) estructurar el aparato del poder.
La secrecia
y el poder unidos son profundamente peligrosos sin importar el tiempo en
que florecen, tanto por su propiedad de irracionalidad al autocensurarse
y censurar, así como por la compulsión consecuente de ejercer
creciente poder sin rendir cuentas a los que afecta. Su potencialidad básica
es desorientar y hacer germinar el abuso. Los que abusan del poder que
acumulan con la tal confidencialidad demandada de los otros, aumentan
su propia susceptibilidad a la corrupción.
Sabemos que nuestras
percepciones son influenciadas en variados términos, por el pasado.
Algunas de ellas las manipulamos para justificar hasta nuestros propios
prejuicios. Volvemos a la historia si nos conviene, y la manipulamos si
queremos destruir Bagdad, por ejemplo. (Lo que demuestra la existencia
de un prejuicio). Los hechos históricos del pasado dejan diferente
huella en cada ser humano y si es un decision maker quien obrara
a nivel de política internacional, podemos esperar que las experiencias
históricas del pasado no logren influenciar o penetrar su conducta.
Es oportuno considerar que los dirigentes políticos como los que
se han aglutinado para “gobernar” el mundo y sus recursos este tercer milenio
no son ningun producto 100% puro de la política ni de la diplomacia,
y menos de un sistema político de gobierno que para existir e implantarse
necesita de obliterar las concepciones aún vigentes sobre los recursos
ideológicos que manipula; especialmente los de democracia y su ahora
retorcida idea sobre soberanía que se les está transformando
en otro instrumento de terror y derrota, otra batalla con los espíritus.
No quiero decir
con estas divagaciones que el pasado deba refrenar, frenar, tiranizar el
vuelo de la imaginación. Mas lo que hemos espectado en cuanto a
capacidad destructiva nos hace temblar el alma y la mente: Gastando hasta
hace poco $180 mil millones de dólares anuales en esta guerra que
se inició con un método de ataque que llamaron “shock and
awe” el 20 de marzo del 2003 como a las 9 de la noche, se lanzaron 1,500
rockets y misiles contra objetivos múltiples, bombas guiadas por
satélite, etc. Hubo de parte de los decision makers, que
ahora se confrontan, errores de todo tipo. Falta de racionalidad al omitirse
los informes secretos en su poder y que pudieron haber evitado el 11 de
Septiembre (?), ciertas opciones politicas – una alteración que
ha afectado demasiado el comportamiento de los puntos de partida y la civilidad
de los movers and shakers. Como consecuncia de la secrecia y falta
de civilidad ¿se socavaron los planes del control del Oriente Medio
y se escapó de control la propia Guerra contra el Terrorismo? ¿Es
peligroso tratar de apaciguar a un agresor, o es el asunto más bien
si este puede ser detenido, con la fuerza? ¿Habrá que contener
“una gran efusión de sangre cristiana, desolación’” como
dice se resume en haber enardecido a los radicales islámicos, inflamado
su ideologia e incentivado odio contra los Estados Unidos. Corsi ricorsi...
* El Pdte. Bush
bromeando hace unos dias ante los corresponsales y periodistas destacados
en Washington, D.C.
Austin, 2004
Cecilia
Bustamante©2003
Premio Nacional de Poesía
del Perú
EXTRAMARES@aol.com
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