Los
valores en la acción política
Cecilia
Bustamante *
"Las tierras que
el Gran Khan podía haber conquistado, si hubieran sido más
accesibles..." Marco Polo
El
mundo musulmán se extiende desde la costa atlántica de África
del Norte y llega hasta el este: el Golfo Pérsico. Esas tierras
que los peregrinos y cruzados pretendieron dominar, -Jerusalén especialmente-
fueron invasiones frenadas por las conquistas árabes, el surgimieno
del Islam que las transforman en campo de batalla milenaria. Islam, la
religión de la palabra sagrada, impide que los creadores de los
Cantares de Gesta logren su cometido. Los valores de tan diferentes culturas
no existen en el vacío. Las relaciones o experiencias de los seres
humanos con el mundo son predominantemente mágicas, religiosas y
son susceptibles de convertirse en base principal de conflictos.
La mente árabe
tiende a ser extremista en cuanto al concepto de honor y del valor. Su
mirada hacia Occidente tiende a la ambivalencia. Refleja un nivel de pensamiento
ideológico cuyas prioridades entonces como hoy, se definen como
es lógico en la acción política, digamos a sotto voce
ahora en una guerra santa. Una vez convocadas por Bush II esas palabras
en el screen de la TV vibran como si dijera Delenda Iraq est. En
este caso, Estados Unidos una cultura materialista y utilitaria, representa
una diferente visión del mundo que quieren globalizar. El marcado
celo religioso de Bush ha desempeñado su papel en decisiones sobre
la invasión de Iraq. El entendimiento de los valores y la habilidad
política de ambas culturas son claves de su actual potencial en
la acción política, tanto individual como de grupo. Y como
decía el dictador Napoleón, las palabras gobiernan el mundo.
Los halcones de
George Bush armaron para el mundo del siglo XXI la madre de todas las
batallas (Sadam dixit). En esta etapa de capitalismo avanzado,
supertecnológico y globalizado; es evidente que para superar las
potenciales crisis del sistema y para garantizar su sobrevivencia se entrara
a la etapa de colonización, a establecer su imperialismo. (No se
puede dejar de proyectar en la memoria el éxtasis de Charlot cuando
representando al “Gran Dictador” abrazaba el globo terráqueo que
le resultaba inasible, flotante, blando y explosivo).
No vislumbraron
los ávidos halcones que el Este, Oeste, Sur, Centro, tendrían
que equilibrarse “para mantener el movimiento de la tierra” e impedir que
los arrastrara no sólo en el pozo oscuro del petróleo, sino
en el de la exhibición de su desprecio por valores que la humanidad
ha tratado de mantener como signo del mundo civilizado. Este estigma los
ha marcado para la historia. Hasta los propios, se han sentido aterrorizados
por la conducta de sus tropas, así como por el clima de represión
cada vez mas fuerte contra sus derechos civiles.
La táctica
del grupo de la justicia infinita, fue usar sus poderosos medios de comunicación
universal para permear las mentes de los susceptibles con la imagen de
un Oriente Medio bárbaro, oscuro, inferior, salvaje. Las
masas selectivamente ineducadas de Estados Unidos, se sintieron superiores
y quedaron disponibles como la carne de cañon que acabaría
luchando sin ton ni son en los desiertos de Babilonia – hoy, han demostrado
niveles de salvajismo, discriminación, y una crueldad que contradice
su condición humana. Su desviada conducta, sus métodos estigmatizantes
de castigo, evidentemente instalados desde los más altos niveles
y extendidos desde Guantánamo, quedarán sin presentarse en
los tribunales internacionales. Sencillamente nos han ofrecido “una dramatización
del mal”, como dice Tannenbaum, dejando al descubierto el verdadero eje
del mal/axis of evil = los crímenes de los poderosos.
No esperen aplausos.
Así como ejecutaron la desacralización
de seres humanos vencidos, ambos bandos deben aceptar en consecuencia que
deben ser instruidos en el tiempo y a precio de sangre sobre la elemental
igualdad que existe entre dos contrincantes. No se ha jugado la última
partida. El igualador, el denominador común, lo sabemos que no es
la raza, ni el sexo, ni el poder, sino la muerte. La guerra, este es el
meollo de la Guerra Santa, se justifica en el mundo musulmán por
motivos espirituales, como vía de realización sobrenatural
y de inmortalización para el héroe, una experiencia heroica:
la vida en función de la muerte. La peor y más temida de
las guerras es la que se da por motivos religiosos. Es cuando la vida es
el único don que tenemos se puede ofrendar instantáneamente
en un ritual que ciega, regresa y se extiende.
En esta primera
guerra del siglo XXI se está transformando, enriqueciendo, sus modos
de funcionamiento y aplicación, hay evidencia de que en este nuevo
milenio se está ensayando una manera nueva, una expresión
diferente del ars de la guerra, sobre el cual escribiré en
otra ocasión. El brain child de Rumsfeld y sus halcones.
Nada hay ya mucho de convencional en la conducta política, el conflicto
parece haberse constituido en parte integral constante de la poíitica
futura de occidente y la forma de presentación de tal fenómeno,
no facilita su comprensión Porque se están dando en otra
dimensión temporal fruto de cibernética. Los movimientos
cívico-sociales tratan de imponer en el tablero un otro examen ,
las propuestas de solución de los temas de igualdad social que como
vemos, son más dificiles de manejar para los políticos de
las cumbres G-8 que los de la economía. Esas son las masas que protestaron
contra la guerra.
En cuanto a las
mujeres soldados, su participación en la violencia y degradación
de otros seres humanos, conflagra con la idea base de su participación
en una utopía del futuro donde ella sea fundamento importante de
la estabilidad y la paz. No generalizamos, pero la capacidad de trivialización
del horror de estas mujeres soldados tiene que obedecer a alguna escondida
forma de control social dentro de su cultura de clases. Tarea para las
feministas: las características, la capacidad de violencia de nuestro
género.
Este "tiempo de
guerra" de los Estados Unidos, es equivocado; dijo hoy en la CBS el Gral.
Anthony Zinni. Es equivocado porque no fueron los Generales los que decidieron
la estrategia, sino los halcones del Pentágono, el elemento civil.
En lugar de enviar 300,000 soldados como querían lo militares, Rumsfeld
et al enviaron 180,000. No consideraron que se trataba de una guerra y
de la reconstrucción. Usaron datos de inteligencia ‘inflada’.
Se lanzaron en su justicia infinita sin plan, ni estrategia. Y han
fracasado.
Porque los halcones de la política
neo-conservadora, obviaron entre otros aspectos del proceso de decisión,
el liderazgo militar y la diplomacia, y hoy Estados Unidos es visto por
el resto del mundo como el moderno poder colonial. No hay salida fácil
ahora, no hay salida rápida tampoco – y aún falta elaborar
algun plan para la entrega de la "soberanía" el 30 de Junio.
*Visiting Scholar,
Universidad de Texas en Austin.
Cecilia
Bustamante©2004
Premio Nacional de Poesía
del Perú
EXTRAMARES@aol.com
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