Cecilia Bustamante - rodelu.net
15 de marzo de 2005
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Ars Bellum - I
Cecilia Bustamante *
...la indiferencia de un hombre hacia la vida o la muerte puede aterrorizar a mil hombres, estar comprometido con la muerte y estar comprometido con la vida no son comparables...
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Hacer la guerra demanda no sólo de características humanas como la agresividad y la violencia, que  exarcebadas se nutren del ansia de poder, de la compulsión de ejercer  control sobre los demás, la agresividad y la violencia se alimentan del odio que obnubila una visión de la realidad y desemboca  finalmente en la pasión  de matar.
Los guerreros del Tercer Milenio ofrecen una visión aún esfuminada de lo que realmente son, pero trataré de volcar aquí, lo que las sombras de sus fantasmas provocan en mi mente.

Ante nuestra generación -que ha vivido para entrever el siglo XXI-, se nos ofrece el atisbo de un panorama nuevo y temible sobre el cambio de definiciones y práctica del arte de la Guerra que se ha venido acuñando desde las dos guerras mundiales del siglo XX. En las dos a tres décadas últimas avanzan rápidamente desdibujando ya los conceptos y métodos tradicionales que definieron el ars bellum desde la antigüedad. 

El ars bellum demandaba tradicionalmente del diseño y aplicación de la estrategia militar, y del pensamiento táctico –que implica la evaluación comparativa de diferentes posibilidades y  del conocimiento de las realidades políticas de una guerra y su tiempo. Y por supuesto los guerreros de todos los tiempos sabían que un modo de estrategia del conquistado es la insurgencia.

En esta primera guerra del tercer milenio podemos observar que no ha funcionado para el iniciador de la Guerra el objetivo crucial de haber definido el poder estratégico de su Ejército porque la estrategia se tiñó escesivamente de política porque tal era lo necesario para Donald Rumsfeld. Así es que de estar en la ofensiva su posición se transformó en la de defensa contra la insurgencia. En el caso inicial de la primera guerra del tercer milenio los halcones civiles del Pentágono, el sector politico-civil compitieron por el poder interno con el Departamento de Estado y con los generales. A mi parecer  la nueva configuración mental y geográfica del Poder se hizo elusiva y mercúrica. Tanto como los ‘guerreros’ comandados por Rumsfeld fueron inexorables y matemáticos.

Existía, sin embargo, un largo plan para la Guerra en Irak concebido por Harlan Ulman quien es reconocido como un intelectual de la defensa educador sobre la Guerra: uno de sus alumnos fué Colin Powell. La visión de Ullman era la de una Guerra con alta tecnología que él  llamó de rápido dominio y luego “shock and awe”. Si consideramos el tiempo específico en que está dándose este proceso tenemos que admitir que al haberse  materializado el método del “shock and awe” como lo soñara Ullman y lo anunciara Rumsfeld  la raza remanente del siglo XX vivió, internalizó el espanto colectivo.

Fué el inicio de la Guerra moderna llamada hoy también Transformation (of  war).  Violencia más velocidad por minuto, por segundo. El objetivo es aterrorizar a muerte al enemigo y para triunfar no se necesitaría infligir dolor físico ni destrucción. Es decir la teoría era que nada más que con terror al dolor físico y la confusión masiva que se provoca en la población –no habría necesidad de más. Ullman tiene la convicción  de que los Estados Unidos podrán ejercer deterrence y dominación del enemigo nada más que con la percepción propia de parte del  enemigo de su vulnerabilidad y la de… "nuestra invencibilidad. Esta habilidad de imponer shock and awe masivo nos capacita en esencia para poder apagar y encender las luces sobre un adversario - a nuestro albedrío , de manera que éste tendrá tan sobrecargados su percepción y entendimiento (sobre el adversario) que no tendrá elección sino la de ‘cesar y desistir’ o arriesgar la destrucción completa y total.”

Esta habilidad para imponer rápido dominio se materializa en la diabólica mente de este intelectual de la defensa en que tiene carte blanche para usar cualquier tipo de armas para lograr el shock and awe. Cree, por ejemplo, que es una buena idea usar ondas electromagnéticas que ataquen el sistema neurológico de los seres humanos. Dice: ...para controlar la voluntad y percepción de los adversarios se aplica un régimen de shock and awe. Básicamente se trata nada más que de provocar cierta conducta.” 

Parece que básicamente son las ideas de Ullman las que pudieron servir de plan para el Pentágono. Shock and awe sobre Bagdad con 800 misiles en los dos primeros días. Es decir día  y noche, un misil (cruise misil) cada cuatro minutos, durante 48 horas.  Apocalíptico. Destrucción de lo que pudiera permitir una vida vivible en Bagdad. Así declaró este jinete del apocalipsis en la CBS: …”queremos que desistan. Queremos que no peleen… así que echamos abajo la ciudad. Les liquidamos la energía eléctrica, el abastecimiento de agua.  En 2,3,4, días estarán física, emocional y psicológicamente exhaustos.”

Ullman está convencido de que este nuevo Ars Bellum funcionará tan efectivamente como en Hiroshima y Nagasaki, pero se tiene que desarrollar usando los recursos de la edad de la informática y la cibernética, lograr con ellos los equivalentes a la bomba A. 

¿Podemos esperar un futuro si métodos tales se ensayan y aplican según los intereses del Nuevo Imperio? Quiénes no estén de acuerdo pueden ser conejillos del dominio veloz. Digamos, como Corea del Norte no se doblega a las órdenes de Estados Unidos,  ya tienen frente a ellos un submarino (o más) “Trident” que acarrean nada menos que 240 misiles nucleares. Pero, en este nuevo ars bellum se trata de  meter miedo, terror al máximo. Y estamos siendo aterrorizados ansiosos espectadores, sospechando que ciudades íntegras con sus miles de gentes que no participan en la acción bélica pueden desaparecer. El Imperio ha aterrorizado al globo. “Nuestra labor es ahora clara. Por el bien de nuestra seguridad a largo plazo, todas las naciones libres deben mantenerse con las fuerzas democráticas y de la justicia que han comenzado a transformar Oriente Medio.” Bush dixit.

Desde aquel 3 de Marzo de 2003 en que con las almas turbadas vimos en las pantallas de televisión el ataque contra Bagdad, los elude sin embargo la victoria porque se basa en la habilidad estratégica del ejército.

Consideremos la inclusión en esta fórmula, del elemento clave: la cibernética y sus avances(1). Agreguemos la necesidad vital del Capitalismo de control global como sistema económico, afianzado en la injusticia social y en una inclemente apropiación, monopolio de la riqueza global. La necesidad de mercados y comercio los empuja. El manejo/management del poder  se refina como un negocio supremo cada vez más eficiente: obtener el control o monopolio de los recursos  naturales y humanos del planeta. Esta parte del  proceso no tiene aún  cien años (una mota de polvo en la corriente de la historia) está pariéndose ya y la destrucción- anunciada primero selectiva y luego indiscriminada, generalizada, nos promete el Argamedon.

Se trató siguiendo el diseño de Ullman de una táctica aplicada por el grupo rumsfeldiano y  de una estrategia fallida. Otros factores humanos suenan a lastre de otros tiempos: la acción civil, la ofensiva cultural que pone en el tablero mundial la discusión sobre la capacidad de los comandos militares del país más poderoso de la tierra  en la Guerra contra Irak. Se trata de una conquista, de una invasión y hubo que prever las consecuencias de esa táctica con su consecuente desarticulación en una sociedad como la de Irak, el antigüo ars bellum instruía  a los estrategas de  que se trataría luego  de un constante flujo de provisiones y reemplazo de los muertos y heridos. Irak y la insurgencia se han vuelto sinónimos, y la historia demuestra que este tipo de guerras son largas (10 a 30 años) La estrategia militar ha sido un fracaso en Irak. Pero el oscuro genio de Rumsfeld que ha madurado a los pies del poder en su país, mantuvo su liderazgo, primando sobre Colin Powell.

Ahora, el pensamiento táctico quedaba cojo. Y se avecinaba delinear una nueva configuración del Poder. Y como la Victoria se basa en la habilidad estratégica del Ejército la imagen del nuevo poder también se les desconfigura (soberanía, elecciones, transferencia). El ars bellum decía que si la Conquista hace promesas fallidas de cambio, protección, producción y responsabilidad-  da paso al Caos. Dentro de aquella vorágine se está dando este otro ensayo (el primero lo llevaron a cabo en Afganistán)  del nuevo ars bellum del siglo XXI: Transformation(al) War la guerra moderna en la que participan ejércitos del aire, la marina y terrestres y la cual guerra domina, disuelve.  Los satélites dan precisa información y calculan áreas de ataque.

Esta Guerra moderna es un proceso contínuo, incluye nuevas armas del pensamiento, una nueva cultura capaz de multiplicarse en la práctica. Fuera de Estados Unidos, sólo Israel tiene acceso. Se mueven en el futuro gracias a la alta tecnología. Este desbalance de poder invita a diversos niveles de análisis porque la sociedad actual multicultural y multidimensional se caracteriza temprano por su necesidad de combinar perspectivas hacia un universo más humano.

Contemplemos por ahora el nacimiento de  los ejércitos y guerreros  del futuro para no convertirnos en estáticos blancos vacíos de razonamiento.


1) Como todo proceso de transformación histórica, la era de la información no determina un curso único de la historia humana. Sus consecuencias, sus características, dependen del poder de quienes se benefician en cada una de las múltiples opciones que se presentan a la voluntad humana. Pero la ideología tecnocratita futurológica trata de presentar la revolución tecnológica como dictando una única forma de organización social posible, generalmente asociada a la ley del mercado y al proceso de globalización. De esta forma, la aceptación del extraordinario carácter de la revolución tecnológica en curso conllevaría la aceptación, en lo esencial, de que la propuesta según la cual la ciencia y la tecnología, utilizadas racionalmente, irán solucionando los principales problemas de la humanidad. Aun reconociendo obstáculos en el proceso de difusión y desarrollo, la critica a los usos de la tecnología se identifica a la resistencia oscurantista al cambio social. La ideología de la bondad tecnológica y la ideología de una globalización fundamentalmente orientada por la ley del mercado se refuerzan la una a la otra. En ambos casos, desaparece la sociedad como proceso autónomo de decisión en función de los intereses y valores de sus miembros, sometidos a las fuerzas externas del mercado y la tecnología.
Prof. Manuel Castells en "Revolución Digital: software libre, libertad de conocimiento y libertad de expresión en la sociedad de la información
 
* Visting Scholar University of Texas at Austin.
 
Cecilia Bustamante©2005
Premio Nacional de Poesía del Perú
EXTRAMARES@aol.com
 
PORTADA CECILIA BUSTAMANTE