El aislamiento
como factor de integración
Cecilia
Bustamante
Con este
título aparentemente contradictorio, escribo sobre la significancia
y proyecciones del aislamiento geográfico, étnico, cuando
aplicados a las minorías. Delata la presencia germinal de un cambio
social inminente, dentro de un tiempo histórico. De ser una presencia
estática, incita a examinar la significancia y proyecciones de esta
etapa del desarrollo para la vida de una nación. El aislamiento
que han arrastrado los excluidos de los proyectos nacionales y del
desarrollo económico especialmente, se ha abierto hoy a la posibilidad
de continuar elaboranado y aplicando especialmente las propuestas de José
Carlos Mariátegui sobre integracion. Su pensamiento está
vigente mas que nunca, el movimiento integracionista pugna por estructurarse
en la conciencia colectiva e impulsar la partipación.
Hoy se ha definido y fortalecido
una conciencia étnica, lingüistica aparentemente minoritaria,
aclarando su rol con conciencia de clase. Informados por la
media (que el sistema global no puede acallar), denuncia con rebeldía
su situación de desfavorecidos y explotados. El centralismo estatal
aplicó sin visión futura, la discriminación de etnias,
de clases sociales, y esas relaciones se han transformado en explosivas
y orígen de confrontacion del status quo con los pueblos originarios
que estan logrado espacio como fuerza política atenta a denunciar
globalmnte la injusticia social y el arbitrario control de los medios de
producción. Suena manido, pero así es.
En el caso del
Perú, el impulso inicial y significativo del regionalismo,
del macroregionalismo, es decir, el empoderamiento que recibirían
las clases populares rurales, ya altamente emigradas por entonces a los
centros de trabajo en la costa -, proviene del gobierno del Gral. Juan
Velasco Alvarado (1969). Su Plan de Gobierno Tupac Amaru, no era perfecto.
Pero faltó el apoyo popular que cedió ante la embestida de
la herida oligarquía tradicional que complotaba, aprovechando lo
que ocurria en Chile -la presencia de Kissinger oficiando en el pais del
sur contra Allende - parecía prometernos un lógico pinochetazo
en nuestro país. La èlite económica y terratieniente
perdió piso, pero consecutivos gobiernos corruptos permiten su refortalecimiento,
sus alianzas no reconocen fronteras ni sentimientos nacionales. Tiene experiencia
en el aparato del Estado, y mantiene su enclave. Sabe cómo penetrarlo.
Esta habilidad de las èlites funciona sagazmente en todas partes
y épocas en momentos de cambio revolucionario. Velasco, pasó
a la historia, pero parece volver hoy a rescatar su justo lugar en la historia
y en la memoria de nuestra país.
***
Es curioso el efecto
secundario que está teniendo la globalización encabezada
por Estados Unidos y los G-8 – en el resto del mundo. No contaron conque
iba a existir un nuevo canal de educación e intercambio de ideas
en el ciberespacio. Ese acercamiento de los que no tenían ni voz
ni voto ha tomado como bandera la Integración, una posibilidad para
el desarrollo sostenible, comprendido y ya adaptado por los pueblos originarios,
básicamente se trata de la protección de nuestros recursos
naturales que ya la sabiduría tradicional practicaba como requisito.
El poder global
necesitó desviar las conclusiones de la Conferencia de Berlín
sobre Desarrollo Sostenible (1993), variar algunos acuerdos de entonces.
Es necesario para el actual Imperialismo manipular tales conclusiones para
poder mantener su opulento modo de vida y sus obscenos gastos en guerras.
La concepción original desde las bases (municipales como fué
desde su inicio esta idea, las comunidades) se hizo problemática
al dominio del poder global porque al intensificarse y promoverse el papel
de las comunidades, los municipios se fortalecerán y por ende la
integración, ahora empezamos a oir de que los pueblos orginarios
se han convertido en
eje del mal tambiên. Por medio de otros
mecanismos engañosos, ensayan su férreo y programado control
sobre la producción. Finalmente, pueden obviar acuerdos y
tratados.
Mentes nuevas y
muy bien informadas,[1] sin embargo, proponen hoy sin temor sus ideas
para aliviar el peor azote: el hambre, la realidad de esta trágica
barrera sangrienta en que se puede convertir el poder politico centralizado,
entretejido por lo general con las corruptas instituciones ah-hoc del Estado
les puede ser un boomerang. Se busca una equidad de participación
que parece peligrosa audacia para nosotros e insuperable tarea ante el
poder bélico del Nuevo Imperio. Pero no sólo de armas vive
el hombre. Nadie puede negar que la existencia de un Estado estable se
basa, en nuestro caso, en una coherente política agraria, minera
– es decir nuestras mayores riquezas bien administradas que nos habrían
de rendir dinero para la educación gratuita, la salud. Y por supuesto
la vigilancia de nuestra soberanía.
Los pueblos originarios,
los aislados, los olvidados, no habían desaparecido. Han despertado.
Nos hablan sólidamente de su autoridad por derecho, y buscan diálogo
y participación vis a vis con los Estados. Demandan desde
sus trincheras ser incorporados a todas las facetas de la modernidad de
la Nación - Estado, en este caso. Aunque se vislumbra al iniciarse
este milenio que esos conceptos se van a redefinir, especialmente el de
Soberanía. Hay que anotar que el nacimiento de tales conceptos han
avanzado casi sin modificación hasta el siglo XXI , viene desde
la Paz de Westphalia (1648) que nos dejó una ideología sobre
el Estado Soberano. Pero como ahora la Soberanía como tal es algo
evanescente, quiere decir que necesitará la humanidad otro Tratado?
Hay pensadores
de avanzada como Harold Laski que ya en 1917 escribía Problemas
de la Soberanía, o Jean Bodin con su contribución
teorética hacia el desarrollo del moderno nación-estado.
Es de ese proceso del estado-nación que empieza a surgir este actual
apocalíptico modelo sobre nación-estado que nos aplican los
dueños del mundo actual: el Imperialismo.
Los
pueblos originarios mientras disfrutaron de seguridad-olvido-protección
de sus tradiciones algunas muy sabias, gozaban de la relativa seguridad,
de que nadie los agrediera, ni fuera a eliminarlos culpándolos de
los problemas del poder central. Ni atribuyéndoles el orígen
de ideologías políticas y aun asi costó aproximadamente
70 mil muertos y desaparecidos, en su mayoría de las minorías
raciales de allende los Andes, se vieron hundidos en el dolor, el abandono
máximo pero ahora regresan por sus muertos y su futuro con su poder
insular y reverberante en un continente donde el oro y la variedad de la
riqueza natural yacen en las tierras de los pueblos originarios.
Marx
toma el concepto de alienación porque no quiere identificarse con
el Estado. Ser marginal es una necesaria condición. Tal vez la marginalidad
puede en verdad, ir fortaleciendo. Hegel considera el individualismo como
destructor de la comunidad. En estos tiempos, la disensión, el conflicto
se centra entre las libertades individuales, los valores acuñados
en las instituciones y los del individuo. No hay mayor problema en que
existiesen las normas básicas de participación y consenso,
pero si son viciadas, se desemboca en la violencia. “…el tormentoso
encanto del terror” como dicen Conrad, y Shelley.
Hay que reconocer que la manera
de influenciar la política es la protesta. Dentro de su contexto
concreto, la disensión, el marginalismo, persigue minar la autoridad.
Y la fatal combinación, según algunos, de democracia y nacionalismo,
es en sí un detonante. Hoy la combinación de ingredients
parece ser el terror contra el terror. Y recordar que un proceso de integración
necesita de señalar su diferenciación, es decir, que posee
sus propias fuerzas y propiedades inmanentes para provocar y participar
del cambio socio cultural. Se debe por ello, dejar espacio para que exista
la discusión y la acción política. Tratar el
proceso de cambio intensifica los lazos sociales que en los procesos de
Integración se necesitan para estabilizar y unir el sector.
El
asunto demanda proponer una buena idea sobre la transición,
las formas de relación. Voltaire clasificó a los fanáticos
como “los que no hacen nada y rezan hasta morir y los que quieren reinar
y masacrar.” Agregaremos en ´´este caso hacerlo con el erario
nacional y a costa de los pobres.
Nota
- Un indicador: hay necesidad de hacer examen de cuánto se
ha dado sin haberse reciprocado lo dado, ni haberse evaluado su
naturaleza ni las Implicaciones de este “capital”.
Cecilia
Bustamante©2005
Premio Nacional de Poesía
del Perú
EXTRAMARES@aol.com
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