Cecilia Bustamante - rodelu.net |
25 de setiembre de 2005
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Democracia no es sólo una práctica política
Cecilia
Bustamante
“...está inherente la trascendencia hacia el plano moral -, a un punto de vista ético sobre el valor de los demás...”
La Democracia del Siglo XXI ya esta aquí y el trillado escape y dicotomía de la discusión del pasado respecto al comunismo y los otros ismos, ya no es elemento definitivo para negociar. Se ‘ensaya’ ahora la Democracia como sistema político universal (¿utopía?), Debemos considerar que la Democracia no es sólo la práctica política, sino también una actitud mental que incluye el pluralismo, la búsqueda y respeto de nuestros valores y los de los demás. (v. C.B. Los Valores en la Acción Política)
En la terrible experiencia peruana de los gobiernos corruptos que uno tras otro vienen soportando principalmente los pobres del Perú desde los 90s, tenemos una evidencia de cómo los códigos de conducta de la colectividad, los valores sociales que la amalgaman, fueron esquivados e ignorados conscientemente y los desmanes de la camarilla que gobierna escoge arbitrartiamente por el resto de la sociedad, se ha evadido de manera total los intereses colectivos a favor de los personales y partidarios. Esto es la antítesis de la Democracia.
Por éso es peligroso cuando el pueblo, como ocurre en el Perú se ve catapultado a defender sus derechos, y el respeto a su condición humana; es así como se desencadenaron los sucesos de Ilave. Y la rebelión de Humala. Las huelgas de trabajadores pese a todo no tienen la coordinación necesaria como para precipitar de desestabilización del país. Eso sí, los peruanos de todas las sangres demandan nuevamente tomar parte en la transformación del status quo y del actual y corrompido poder político del Estado. Y aqui surge nítida la necesidad de respetar la Constitución como institución que establece y legisla el alcance y límites de esta interacción, pero ésta ha sido atropellada y conservamos una que respondió a las necesidades de la dictadura japonesa y sus siervos - constantemente los propios representantes llegan a acuerdos, aberraciones políticas y morales con tal de permanecer asaltando las arcas fiscales. Lamentablemente, la última Constitución fue hecha a medida del último ladrón así que tratan desesperadamente de impedir cualquier cambio.
Es lógico, por otro lado, que no seamos independientes de los acontecimientos de la polítíca global y nuestro gobierno no resiste a los intentos de intervención de parte de organismos y gobiernos extranjeros en esta crisis. No debemos llegar a ser usados como auspiciadores de medidas contra Cuba, por ejemplo. Bien puede esperar un poco más Estados Unidos y los ‘gusanos’ ya que han esperado 40 años. Tenemos que reconocer, sin embargo, que la intervención extranjera en los asuntos internos no es un problema al que sólo es vulnerable nuestro país.
Es el método, o parte del método contemporáneo de "estabilización, pacificación," de parte de los poderes globales en el siglo XXI y seguirá aplicándose cuando lo crean de necesidad estratégica; aunque queda desmostrado como vemos ahora en Irak - que un gobierno extranjero e invasor entra en inesperado conflicto cuando se quiere manipular los conceptos de democracia, soberanía. Problema y discusión que actualmente ha pesado para lograr o nó una mayor integración de la Unión Europea y el que debemos examinar. (v. ¿Nueva Utopía? La Unión Europea). Los intentos básicamente económicos por dominar al Islam - son pues, un desafío totalmente contemporáneo y (contradictoriamente) profundamente antigüo.
Los que puedan aportar algo en este tema de nuestro tiempo tienen obligación de contribuír al nuevo pensamiento del siglo XXI. Democráticamente- con un pensamiento abierto, inclusivo, porque en esta actitud está inherente la trascendencia hacia el plano moral, a un punto de vista ético sobre el valor de los demás. Y, este modo de querer enlazar política y ética nos devuelve a los pensadores antigüos que concibieron la política como la búsqueda del bien común.
En nuestro caso del Perú, los politicos debieron considerar que uno de los efectos secundarios en el camino hacia la democracia luego de un gobierno corrupto e ilegal como fue el de Fujimori, surgía primero la ilusion (la esperanza) y luego el inevitable escepticismo producto de la asombrosa corrupción que ha propiciado el gobierno de Perú Posible. (v. C.B. Crear la ilusión)
No sólo han agredido nuestra identidad nacional, los valores sociales, sino que también han atropellado nuestra soberanía nacional lo que ya habia hecho Fujimori, al entregar Tiwinza y dar entrada al Amazonas a Ecuador. Nos han creado también divisiones sociales exacerbadas al haberse promovido la corrupción de las instituciones que se debian haber reconstruído, especialmente el Poder Judicial - y por mezquinos intereses han incumplido de hecho las leyes, y bloqueado especialmente la importantísima de la Regionalización. Las consecuencias de este abuso las veremos manifestarse en las características de la próxima campaña política, tanto entre los candidatos como en el electorado. No es absurdo especular que el pueblo puede recurrir a la insurgencia.
Ya en los 80s Alvin Toffler y Michel Serres advirtieron que había que repensar, rediseñar la arquitectura democrática del mañana partiendo desde las bases actuales de entonces. Hoy, no sólo teóricos y futuristas; sino también ciudadanos comunes y corrientes pueden reconocer que ya se dió la situación crítica y que se vienen con imparable dinámica cambios en el sistema global. Así como no hay un solo tipo de democracia, no hay un solo tipo de pueblo soberano por lo tanto, el proceso será ilustrador. Se podrán extrapolar situaciones.
Próximos tal vez a elegir a nuevos líderes, nuevos representantes ante la caótica situacion que vive el pais – es importante que demandemos y examinemos los objetivos de cada partido, su Plan de Gobierno - si los presentan como implementables a corto o largo plazo, cuánto son basados en la realidad nacional, o si son sólo una maniobra inmediata para de una manera fácil complacer a los electores y mas bien lograr los intereses personales de los que quieren llegar al poder.
Los otros problemas tienen que ver con la democracia directa (participatoria) versus la indirecta. (representativa) y lo que es muy importante, se revelan inevitablemente en el discurso y debate políticos - el discurso distorsionado y manipulado sera ahora sí - reconocible. A un alto y doloroso precio el pueblo peruano, los trabajadores, los maestros, los médicos, los jubilados, los estudiantes y las mujeres se han vuelto profundamente escépticos, desconfiados. Este es el electorado que los ambiciosos de poder, vis a vis con líderes honestos (si es que éstos pueden sobrevivir en semejantes circunstancias), ha de convencer a los peruanos porqué los que ambicionen poder deberían ser sometidos a una dura competencia.
Cecilia
Bustamante©2005
Premio Nacional de Poesía
del Perú
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