lora Tristan y Moscoso (1883-1844) es precursora del socialismo y del feminismo y concibió a mediados del siglo XIX como motor de su acción para subrayar la denuncia de la injusticia social de su tiempo - la histórica idea de avanzada de que el proletariado era una clase internacional, unida por su condición de tal en todo el mundo y que, por lo tanto, esta clase se enfrentaba doquiera e igualmente a la burguesía y era evidente que la unión de este grupo debería ser universal. Su destino vital ella lo transforma desde entonces en el de convencer a la clase trabajadora de que su papel es revolucionario. Siembra el germen del sindicalismo obrero internacional. Y aclara que "no critico a las mujeres de la clase trabajadora... es a la sociedad a quien hay que culpar". En una carta a Considerant expresa aňos más tarde: "Tengo a casi todo el mundo contra mí.A los hombres porque yo demando la emancipación de la mujer, a los patrones porque demando la emancipación de los asalariados".
En su L'Union Ouvriere(Junio 1, 1843) (Workes' Union) dice: "Trabajadores, en 1791 vuestros padres proclamaron la inmortal Declaración de los Derechos del Hombre y es, gracias a aquella solemne Declaración que sois hoy hombres iguales y libres ante la ley. Todo honor a vuestros padres por esta gran conquista pero, queda a vosotros hombres de 1843, una tarea no menos grande a realizar. Liberen a su vez a los últimos esclavos que quedan en Francia; proclamen los Derechos de la Mujer y usando los mismos términos que emplearon sus padres, digan "nosotros, el Proletariado de Francia, después de 53 años de experiencia reconocemos estar convencidos de que las formas en que los derechos humanos naturales de la mujer no han sido tenidos en cuenta y son la sola causa de las desventuras del mundo y hemos decidido incluír en nuestra Carta los derechos sagrados e inalienables de la mujer. Deseamos que los hombres dieran a sus esposas y madres la libertad e igualdad absoluta que ellos mismos disfrutan". Y luego va con una delegación de la clase obrera a entregar su documento a la Cámara de Diputados.
Es precursora del feminismo (L'Emancipation de la femme. 1848) que no siempre la ha reclamado. Samuel Bernstein dice sobre ella un siglo después: "Flora Tristan fue una de las primeras entre los utopistas en proclamar que la emancipación de los trabajadores debería llevarse a cabo por la clase obrera misma. Por lo tanto, demandó no solamente la unidad nacional de los trabajadores, sino también el de la "unidad universal".
Flora se desplazaba en sus agotadoras y proselitistas tours de France iniciadas en Burdeos en 1844. El 4 de Diciembre la acompñan Arnold Ruge y Karl Marx a quienes recibía en su casa de la Rue du Bac. Los conoció en el grupo Ganneau del evadisme. El utopista Fourier la busca en dos oportunidades pero no la encuentra. En la "Sagrada Familia", p. la defienden (1845) del ataque de los hermanos Bauer hegelianos alemanes - Marx y Engels aclaran así: "En la discusión de las ideas de Flora Tristan es donde encontramos por vez primera esta afirmación (la de organizar a los trabajadores), ella pidió igual cosa y la insolencia de haberse atrevido a desafiar a la crítica es lo que le ha valido ser tratada de "canaille".
"...la fiere descendant des Tristan Moscoso a ete engagee a un titre quell conque, femme de chamber ou dame de compagnie, par des etrangeres (anglais probablement) quie du moins lui font vois divers pays. Et ce fut la certainment, un etape dns la formation intellectuelle et esthetique de Flora Tristan...donne la somme de sus observations sur la I vie angalaise dans les pages magistrals des Promenades dan Londres". Nos dice Jean Baelen.
Fue contemporánea de Teofilo Gautier, Prospero Merimee, Benjamin Constant, Victor Hugo, George Sand - con esta última existió una permanente rivalidad ya que Sand recelaba del mágico, ardiente, irresistible atractivo de Flora. Y de lo novelesco de su vida.
Hay dos aňos que no vive en Francia y lleva aparentemente una vida oculta de viajera, entretenida, prostituta, quizas "hasta" obrera... ésta era la mujer que dijo "nuestra patria debe ser el universo" un ser extraordianrio que regresará a cumplir su destino.
"Me quedé sola, completamente sola, entre dos inmensidades: el agua y el cielo". Ésta era la mujer que dijo "nuestra patria debe ser el universo" tendría una corta vida marcada por su inspiración genial, y también por lo trágico. Ella "representa una personalidad excepcional, desprovista en su patria del ambiente adecuado... se liga más bien al desarrollo del socialismo utópico francés" nos dice Antonio Melis.
Más, pese aus viscitudes personales, para 1844 tiene ya los originales de "L'Emancipation de la femme" (publicado más tarde como "Testamento de la Paria"). La literatura obrera de la época, iniciada entonces; define en el porvenir a lo que serían normas del lenguaje político militante, o sea que Flora Tristan es, asimismo, precursora de la formación de un lenguaje que empezaba a definirse: el del proletariado consciente, el lenguaje de los nuevos oprimidos como observa Yolanda Marco en Unión Obrera, Barcelona, 1977.
El germen del sindicalismo obrero internacional brota pues de la mente y corazón de una mujer de ancestro franco-peruano: Flora Celestine Theresa Henriette Tristan. Hija de Mariano Tristán y Moscoso y de Therese Leisne o Leisney. Se va la familia de Espaňa a París en 1802. La madre de Flora ya era amiga de un sudamericano llamado Simón Bolívar que los visitaba en Bilbao. En Vaugirard las visitan nuevamente Simón Bolívar y Simón Rodríguez. La madre de Flora fue confidente de Bolívar según cartas de juventud del Libertador citadas por Marcos Falcon Briceno: Teresa, la cnfidente de Bolívar, Caracas, 1955. Y recogidas también por Estuardo Nuñez en Ensayos Escogidos Lima, 1974. En verdad que la mujer, como en este caso, es la transmisora de ideología dominante dentro de la familia.
Al morir Mariano quedan en la pobreza porque el matrimonio no es reconocido por haberse efectuado sin pedir permiso al Rey y el gobierno francés les expropia la casa. Es así como Flora se casa muy joven en 1821 con Andre Chazal, pintor y litógrafo. La saga de ese tiempo culmina en violencia y ha llegado a través de su nieto el pintor Paul Gaugin: "sangre de incas, de aztecas, italianos, franceses y españoles".
Flora Tristán tiene la misma idea fundamental de Marx y Engels – para entonces aún no concebida o divulgada ya que Flora inicia su misión casi 20 aňos antes que ellos. El Manifiesto Comunista es en 1848. Tres años después de su muerte y después de aparecida La Unión Obrera, sus ideas se encuentran en la teoría que Marx y Engels expondrían en el Manifiesto Comunista. Ella había analizado la contradicción fundamental entre la mujer y el capitalismo (la propiedad privada) y dicha contradicción es la que une la causa de la mujer a la del proletariado.
Flora Tristán es en verdad la generadora del feminismo moderno y de la organización de los trabajadores. Expresó algo que hoy podemos comprobar es parte de la dinámica de la historia: "un pueblo no se rebela... se levanta cuando llega la hora y no precisa que se lo digan". Su tiempo era el de las utopías y el sentimentalismo. Tiempo de soñar y ...de avanzar, tiempo para las vanguardias. Su análisis sobre las causas de opresión de la mujer en la sociedad capitalista será profundizado por Engels quien demostraría que, en último término es la aparición de la propiedad privada lo que origina la opresión de la mujer.
La carrera literaria de Flora abarca de 1836 a 1840. Peregrinaciones de una Paria aparece en 1838 (en 1941 en Ercilla, Santiago de Chile, traducción de la peruana Emilia Romero de Huidobro, prólogo de Jorge Basadre). Su apostolado social solamente fue de dieciocho meses (1843-1844). Tuvo tiempo, sin embargo, de ir a la Cámara de Diputados en París a pedir abolición de la pena de muerte .
Este "bello genio incomprendido" fue presa ella misma de "la exageración de las almas ardientes, pero vivirá en la memoria de los amigos del pueblo" dijo Benjamin Constant el 14 de noviembre de 1844 en el entierro de Flora. Ya en una carta a Considerant Flora había reconocido la violencia a que fue sometida por los poderes de su tiempo: "...tengo a casi todo el mundo en contra de mí. A los hombres porque demando la emancipación de la mujer, a los patrones porque demando la emancipación de los asalariados.." (en Les femmes de 1849, Edith Tomas). En verdad, el sistema de su tiempo debía devorarla ya que ella dio significado de la emancipación de los trabajadores y al papel de la mujer, dentro de un significado más amplio y racional.
Está enterrada en el cementerio de Chartreau. En su testamento dejó "una trenza para Alina y otra para Eleonora Blanc". En su funeral leyeron elegías un sastre, un abogado y un carpintero. Había sido declarada "peligrosa para la seguridad del Estado" cuando estaba en Ruan. En Marsella enfermó y recibió apoyo de la Logia Masónica. Tiene que seguir viaje sin embargo, informada por su retratista y admirador Jules Laurie que empezaba agitación obrera y que la obligarían a desalojar. El 26 de septiembre está en Burdeos donde sufre una congestión cerebral. El 14 de noviembre entra en agonía y muere a las 9:45 p.m. Charles Lemonier manda a hacer su mascarilla. En su testamento dejó su cuerpo para estudio científico, pero esto no se cumplió. Para adquirir su Mausoleo contribuyeron los obreros, y Eugenio Sue, George Sand, Victor Hugo, Louis Blanc, Victor Blanqui, etc. Iba a cumplir recién 42 años.
El 22 de octubre de 1848 inauguran en Burdeos un monumento que dice: "A la memoria de Madame Flora Tristan autora de la Unión Obrera. Los trabajadores agradecidos. Libertad, Igualdad, Fraternidad y Solidaridad." A la sociedad peruana la juzgó, casi anematizó en su libro Peregrinaciones. Hilda Tizoc Lindley publicó en 1971 Flora Tristan y el Movimiento Feminista. Ya en los 70s Neilson Gatey publica su best seller Gaugin's Astonishing Grandmother