a política y el gobierno de nuestro tiempo pretende desechar en su definición la inclusión y praxis; la presencia de un sistema de valores en consideració a que éste puede amenazar su control del poder político que es de características tradicionales – desata ciertas complicaciones. En este tiempo se intenta el desarrollo de la articulación social, hacia el logro de la acción social . El poder político abarca firmemente no sólo éste, sino el control de la ley también, creando la presencia de conflictos constitucionales dentro de sus propios sistemas.
Un divertimento entre la verdad y el alma, estigmatizante en ciertos momentos y cuando les conviene, de los instrumentos adquiridos y utilizados por la crítica.
Es posible por supuesto intentar relacionar las revoluciones o rebeldías nacionales con el extremismo ideológico, los intelecualtes especialmente porue son los que discurren libre y audazmente por ese aire enrarecido que les ofrece la sociedad a la curiosidad de su pensamiento.
Una sociedad occidental y moderna que está corroída ofrendando la vida de sus gentes contra cualquier amenaza de cambio que amenace sus instituciones, defensa de la existente división de su sociedad según las ideas y propuestas contemporáneas. Es que pese a todos sus esfuerzos, tales estructuras evolucionan a ser transformadas en el siglo XXXI si queremos una existencia más humana de la sociedad y del mundo. Los modelos que hasta hoy se nos han impuesto serán los de los recientes y actuales poderes politicos y militares más fuertes – pero no tienen conexión con el alma humana y ya están desligados de la historia actual.
La corrupción e inhumanidad que han impuesto está en conflicto con las fuerzas restauradoras por una verdadera civilización. Nos ofrecen (el gobierno, el Estado) solamente formas de combate político, entrampamiento a través de las elecciones, por intervención son transformadas en lucha política suplantando solamente la competencia electoral.
Luego de elecciones manipuladas, los ganadores tienen problemas por lo general para organizar su gobierno porque tendrían que cumplir con las promesas electorales que casi siempre se hacen sin calcular cabalmente el impacto en las existentes luchas sociales , ni las implicaciones en los intereses colectivos. Los instrumentos burocráticos durante campañas electorales en su mayoría se tornan en campo o arma del combate político y este comportamiento erosiona su capacidad de implementar luego la políca pública.
El resultado puede ser gobiernos divididos y debilitados, que significan a la larga un impedimento para lograr los propósios colectivos nacionales. La presencia de conflictos de este tipo en el proceso gubernamental vicia el ejercicio del poder por su alterada manera de diseñar política sin enlace con los problemas nacionales. Y no traigamos a colación, que cuando se presentan instancias de corrupción se debe demandar responsabilidad legal; asi los funcionarios públicos tendrán temor de ser examinados por las consecuencias de sus decisions dudosas, interesadas, desligadas de los intereses del pueblo, y del plan de gobierno electorero. Lo que obtiene el sistema, lamentablemente y para todos es una especie de parálisis, fragmentación, divisionismo en desmedro de los intereses nacionales.
Es fundamental la coordinación entre la Presidencia y el Congreso. Y sus discusiones, acuerdos y desacuerdos, deben ser informados, trascender – como esfuerzos (legítimos) que hace un gobierno realmente participatorio para evitar la fragmentación o ruptura de algunos procesos propuestos o en marcha. No es ocioso repetir que el control administrativo debe mantenerse sobre partidismos y deudas electorales.
El desprecio por la condición humana ha llegado a ser practicado de manera tan profunda de parte de los powers to be, que tomará por lo menos una generación seguir analizando las condiciones de las estructuras de la realidad. En el camino habrá que despojarse del aburrimiento y ociosidad espiritual. Propiciar nuestra reacción ante un afán de destrucción de los valores más elevados que el dinero y la conquista de las riquezas naturales de nuestros vecinos. Reaccionar. Que ya antes en la historia del pensamiento y la acción de los hombres ha habido una reintroducción de valores.
18 de febrero de 2006