Cecilia Bustamante Cecilia Bustamante - rodelu.net
26 de marzo de 2006

Una ética social

Cecilia Bustamante
La participación es la base de una ética social ya que el indivuo está destinado a ser parte del todo social*, más allá de esta cierta totalidad existe otra totalidad más significativa desde el punto de vista de la efectividad y libertad individual de participación. Los miembros de los grupos sociales, por otro lado, tienen que estudiar, analizar, -entre otros aspectos- las creencias morales (éticas) de su grupo. Examinar si se pueden adquirir, asimilar, las creencias morales de tal o cual grupo. Es muy importante para el individuo las características de la temprana socialización recibida, la sustancia ética, diremos, que lo ayuda a desarrollar, integrarse a la comunidad, y crecer como ser humano, no como un lobo con perdón de los lobos.

Es claro que en la familia se desarrolla desde ya una dialéctica, que encuentra su antítesis en la sociedad civil. Y su síntesis en el Estado. Se suma (se asocia) el individuo a un grupo social por unidad de concepciones: cómo ‘entrar ’ en la sociedad, cómo ser un miembro aceptado dentro de una unidad en la que juegan su papel las clases sociales.

En una sociedad civil muy extensa, se agudiza la autoconciencia, la individualización, las características de las necesidades sociales.

Así como las características de las células sociales deformadas, sin claridad ni ligazón como unidad familiar, o con la comunidad debido a efectos secundarios de la pobreza lo que les implica falta de acceso a la educación comúnmente. Porque hay otra realidad de agonía que demanda ésta pérdida irrecuperable generacionalmente en la estructura social.

Aumentan los ricos, crece la clase obrera (el urban proletariat) Y les ocurre un fenómeno que se revela como el efecto posible de una falta de identidad con la sociedad. Tanto Hegel como Marx necesitaron definir la división del trabajo. El primero piensa que en verdad dichas relaciones están satisfaciendo los intereses de la economía existente. Claro que existían otras variables. Una es la demostrada por la demografía, el aumento de población. Se ven los conflictos claramente dentro de la estructura social: tanto los internos como los del Estado que se empodera grandemente en esta situación. Marx pide el derrocamiento del Estado, Hegel piensa que más bien de éste proviene la sustancia ética de la sociedad. Pero el dominio de uno de los protagonistas ideológicos no implica la existencia de la libertad. Ni de una ética.

Esta situación se enfrenta a la(s) cultura(s) y contribuye a definir la oposición a las ideas morales del Estado, las instituciones. ¿Es decisivo pertener a alguna de ellas? Esta decisión empieza a definirse en el siglo XX y en el siglo XXI mas que nunca, cuando la discriminación, racismo, mala distribución de la riqueza, imperan; grandes masas sociales empobrecidas se sienten aisladas, incomunicadas con esa otra realidad donde la condición de pobreza y discriminación no existen. En resumen , ven su destino ligado a una necesaria condición marginal y de infelicidad. La ‘sociedad’ tal como la han experimentado no tiene significado, embates reales de los sectores de poder son constantes; y entonces se han dado las condiciones para que surga un líder .

Mas, el líder, (ver:Poder y Liderazgo) tal individuo, es un elemento de cambio y enemigo natural, posible destructor de la sociedad sin ética cimentada por el Estado según sus reglas y vigorizadas por las clases dominantes; ignorando, omitiendo, al individuo y sus derechos. El medio en que se mueve tal gobierno, estado, sistema legal, etc., no puede ser sino corrupto por naturaleza. El líder va en busca de libertad y derechos.

Y muchas veces de su muerte. Le es necesario reconstruír un Estado. Agenciarse de los instrumentos con la aprobación del pueblo, de la sociedad, es fácil de escribirlo aquí en blanco y negro pero la praxis de semejante labor que ha de permitir, desmontar la corrupción, por ejemplo, diseñar las características de un Nuevo Estado,la nueva república, que opere a traves de un Congreso sin precio, responsable y con la ética social de fidelidad a la patria; es muy difícil.

Esto nos ayuda en el Perú en este caso, a comprender porqué el surgimiento de un líder concentra todos los métodos de defensa de cualquier sistema existente (status quo). Es comprensible, por lo tanto, la satanización de Hugo Chávez, el pavor/admiración que les inspira Evo Morales y la presencia de otro líder como es Ollanta Humala -de origen popular y andino, pero con educación superior, un profesional, logros que les han echado en cara a él y a su familia, revelando lo profundo de la discriminación social, esta vez manifestada como racismo.

Si sale elegido Ollante Humala, ya escogerá sus métodos, para transformar el inhumano estado de los pobres en Perú.

*Hegel

Austin, 26 de marzo de 2006


Cecilia Bustamante©2005

Premio Nacional de Poesía del Perú
Visiting Scholar en la Universidad de Texas en Austin
www.cecilia-bustamante.com
EXTRAMARES@aol.com
 
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