Gennaro Carotenuto Gennaro Carotenuto - rodelu.net
10 de noviembre de 2007

Italia

¿Qué revolución?

El aniversario de la revolución de octubre pasó prácticamente desapercibido en Italia. Casi no hubo eco. Apenas alguna jornada de estudio en fundaciones y facultades. El mayor de los dos partidos comunistas en el parlamento, el Partido de la Refundación Comunista (prc, un 5 por ciento de los votos), a pesar de haber mantenido el nombre “comunista” (que en Italia vale algunos millones de votos) cambió hace tiempo la bandera roja por la pacifista del arco iris y en su diario arremete todos los días contra el comunismo cubano y el socialismo del siglo XXI de Venezuela.
Gennaro Carotenuto desde Roma

En este contexto, el más chico de los dos partidos (Partido de los Comunistas Italianos, pdci, algo más del 1 por ciento en las últimas elecciones) aprovechó para levantar la bandera de octubre. Su secretario general, Oliviero Diliberto, fue a Moscú y desde ahí entabló una polemiquilla con algunos exponentes de la derecha italiana sobre el hecho de que si los rusos ya no quieren la momia de Lenin, entonces ésta podría encontrar una digna colocación en Italia.

Esto fue lo máximo que se permitieron los que aún se declaran comunistas. Sin embargo, Italia es probablemente el país con la mayor concentración de ex comunistas en el mundo. Los que se mueven en el nuevo Partido Democrático, la unión entre pos democristianos y pos comunistas, hicieron simplemente caso omiso y evitaron hablar del embarazoso aniversario. El jefe de este partido, el actual intendente de Roma, Walter Veltroni, tampoco habló directamente del evento. Sin embargo, casi como en una guerra preventiva, hace una semana había hecho unas declaraciones relevantes con respecto al comunismo en general. Tomando la palabra en la presentación de un libro, y citando como ejemplo la Camboya de Pol Pot, había dicho que el comunismo fue igual al nazismo.

Es una evidente aunque no novedosa elección de campo para quemar las naves con toda la historia pasada del viejo Partido Comunista, el pci, que llegó en su mejor época a tener casi diez millones de votos y a ser el primer partido en Italia*. La opción de equiparar nazismo y comunismo, que todos los historiadores serios consideran inapropiada, llegó contemporáneamente a otra polémica política. Un diputado de un partido pos democristiano aliado con la derecha (lamentablemente en el parlamento italiano en este momento hay unos 50 partidos y el lector entenderá las dificultades que tienen los pobres políticos para hacer aparecer su nombre en la prensa), Luca Volontè, presentó una propuesta de ley con la cual pretende sancionar la apología del comunismo de la misma forma en que se considera delito la apología del fascismo y del nazismo. La propuesta de Volontè no prosperó pero generó un fenómeno interesante: fue más criticada por la derecha que por la izquierda moderada.

Otra vez, el pecado original de haber sido comunistas impedía a los herederos del mayor partido comunista de Occidente defender su historia. Tanto es así que la mejor respuesta la dio otro líder de otro partidito pos democristiano, aliado del otro partido pos democristiano, ambos aliados de la derecha, Gianfranco Rotondi, quien dijo: “hay comunismo y comunismo; y el comunismo italiano nos dio la libertad con la sangre de los partisanos”. Una respuesta impecable que sin embargo debe haber horrorizado a Walter Veltroni.


* Veltroni fue dirigente del PCI, pero ahora dice que “nunca compartió la ideología comunista”.

Publicado en Brecha el 9 de noviembre de 2007


Gennaro Carotenuto
Columnista del semanario Brecha de Uruguay
gc@gennarocarotenuto.it
http://www.gennarocarotenuto.it
 
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