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A JORNADA de México - 30 de April de 2003
Chomsky, Said y Zinn, entre los
firmantes
Intelectuales
critican
políticas
de Washington y La Habana
Un grupo
de intelectuales se pronunció sobre los recientes sucesos en Cuba,
entre ellos Noam Chomsky, Edward Said y Howard Zinn. A continuación
el texto:
"Los abajo firmantes protestamos
enérgicamente contra la actual ola de represión en Cuba.
Condenamos los arrestos de decenas de opositores al gobierno cubano a causa
de sus actividades políticas no violentas, así como las escandalosamente
largas condenas de prisión -algunas hasta de 28 años- que
se les impusieron a raíz de procesos injustos. Según Amnistía
Internacional, entre los detenidos figuran periodistas, propietarios de
bibliotecas privadas y miembros de partidos políticos de oposición
considerados ilegales. Condenamos asimismo el juicio y ejecución
de tres presuntos se-cuestradores en el lapso de una semana, tanto por
la falta de los procedimientos debidos como porque por principio nos oponemos
a la pena capital.
"Como opositores a la guerra y defensores
de la justicia y los derechos humanos, condenamos el régimen brutal
de Saddam Hussein y nos oponemos a la ocupación estadunidense de
Irak. Propugnamos las libertades civiles y los derechos democráticos
en todos los países, con independencia de su régimen económico,
político o social. Consideramos un imperativo ser consistente en
oponerse a la represión dondequiera que ocurra, sea en Irak o en
Saudiarabia, en Israel o en Cuba, en Turquía o en Estados Unidos.
El cambio democrático en Cuba debe ser llevado a cabo por el pueblo
cubano. Las violaciones a los derechos de-mocráticos que comete
el gobierno cubano no justifican las sanciones o cualquier otra forma de
intervención de Estados Unidos en Cuba. El gobierno de Washington
-que emplea la retórica de los derechos humanos cuando conviene
a sus objetivos imperiales, pero mantiene un discreto silencio o realiza
protestas meramente simbólicas cuando se trata de sus aliados, y
que otorga total respaldo a la práctica bárbara de la pena
de muerte, aplicada como cosa de rutina en territorio estadunidense- no
está en posición de predicar la democracia y los derechos
humanos.
"Asimismo evocamos el largo y criminal
historial de las intervenciones estadunidenses en América Latina.
Ha comprendido seis décadas de explotación y control imperial
de Cuba, seguidas por un intento de invasión y una campaña
de terrorismo in-ternacional y guerra económica que ha quedado plenamente
documentada. Sólo un gobierno que repudiara este historial, que
renunciara a toda intención de restaurar su dominio económico
o político sobre Cuba, ya fuera por sí mismo o por medio
de sus comparsas cubano-estadunidenses de la extrema derecha, y que prometiera
respetar la voluntad democrática del pueblo cubano en sí
mismo, tendría legitimidad moral para convocar al cambio democrático
en Cuba.
"En momentos en que el gobierno de
George Bush, aún más ensoberbecido por su victoria militar
en Irak, amenaza con lanzar guerras de prevención por todo el planeta,
reafirmamos nuestro apoyo al derecho de Cuba a la autodeterminación,
y nuestra enérgica oposición a la política estadunidense
de sanciones económicas que tanto sufrimiento ha causado al pueblo
cubano.
"Al mismo tiempo, estamos por la
democracia en Cuba. El encarcelamiento de personas por intentar ejercer
sus derechos de libertad de expresión es escandaloso e inaceptable.
Llamamos al gobierno de Fidel Castro a liberar a todos los presos políticos
y dejar que el pueblo cubano hable, escriba y se organice con libertad".
Firman: Michael Albert, Stanley Aronowitz,
Eileen Boris, Robert Brenner, Noam Chomsky, Joshua Cohen, Mike Davis, Haroldo
Dilla, Manuela Dobos, Ariel Dorfman, Barbara Ehrenreich, Samuel Farber,
Janeane Garofalo, Barbara Garson, Adam Hochschild, Doug Ireland, Naomi
Klein, Jesse Lemisch, Rabbi Michael Lerner, Nelson Lichtenstein, Grace
Paley, Katha Pollitt, Edward Said, Ellen Schrecker, Stephen Shalom, Adam
Shatz, Immanuel Wallerstein, James Weinstein, Naomi Weisstein, Cornel West,
Reginald Wilson, y Howard Zinn.
Traducción:
Jorge Anaya
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