| Brecha
de Uruguay - 7 de Noviembre de 2003
Noam Chomsky
en Cuba
Lo que
está en juego es la supervivencia
En el marco de la XXI Asamblea
de Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), donde confluyeron
300 destacados intelectuales de todo el mundo, Noam Chomsky analizó
en La Habana la situación por la que atraviesa el planeta.
Bajo el título "Dilemas de
la dominación", Chomsky disertó sobre la violencia y el terror
como los instrumentos principales de la llamada doctrina de la seguridad
nacional puesta en práctica por Estados Unidos, en nombre de la
cual se justificó ante la opinión pública la intervención
militar en Irak. "El gran dilema es que la violencia genera más
violencia, y las víctimas potenciales de las armas de destrucción
masiva y del terror van a usar las armas de los débiles, el terrorismo.
Frente a esa realidad, las perspectivas son horrorosas", sostuvo.
Sobre el control de la opinión
pública, Chomsky aseguró que "el logro más espectacular
de la campaña militar del último año fue la aceptación
de la visión inspiradora del presidente Bush de llevar la 'democracia'
a Oriente Medio" y la manipulación de las críticas a Estados
Unidos. Puso como ejemplo la percepción que se tiene de Europa en
la cúpula del poder estadounidense. "¿Cómo diferenciaron
a una 'vieja Europa' de otra 'nueva Europa'? La vieja (los malos) fueron
los gobiernos que acataron la opinión mayoritaria de sus pueblos
contra la guerra, y criticaron a Estados Unidos -Francia y Alemania-, mientras
la nueva Europa resultó la de Aznar, Blair y Berlusconi, que pasaron
por encima de la voluntad de sus poblaciones."
El lingüista se refirió
también a la manipulación de la opinión pública
estadounidense, basada en la práctica de que una mentira repetida
se convierte en verdad, coherente con un objetivo estratégico definido
desde la década del 40: dominar el planeta. "Todos los pasos dados
por Washington para lograr el dominio unipolar del planeta, no sólo
con la adopción de las llamadas agresiones preventivas que puede
determinar arbitrariamente para cualquier lugar del Tercer Mundo, sino
con una serie de eslabones como el abandono del principio de un espacio
cósmico pacífico, la renuncia al tratado de prohibición
de armas biológicas, la no firma del Protocolo de Kioto y otras
acciones que lo caracterizan", afirmó.
Parte de todo el diseño del
actual gobierno es también la reducción de los impuestos
y el aumento de los gastos militares a costa de aumentar el déficit
fiscal y reducir las asignaciones a los programas de carácter social.
Añadió que no se puede olvidar que la manipulación
de la opinión pública fue algo que funcionó durante
los 12 años de los gobiernos de Ronald Reagan y Bush padre.
La estrategia de seguridad nacional
adoptada por George W Bush ha provocado escalofríos en todo el mundo,
dijo Chomsky, y en los principales periódicos se han publicado artículos
sobre el peligro que constituye para el mundo la extensión de las
armas de exterminio masivo. Aseguró que la administración
de Bush sigue la lógica que ha marcado a otros gobiernos, pero en
un contexto nuevo: identificar al enemigo siempre que éste represente
un desafío exitoso contra la política estadounidense.
"Es la lógica de siempre,
la lógica de la dominación imperial", concluyó; y
añadió que la situación actual de Cuba es muy peligrosa,
porque "no sólo ha estado siempre bajo amenaza, sino porque ya han
sido expresados los pretextos para convertir esa amenaza en realidad. Bush
ha llegado a afirmar que la isla está produciendo armas biológicas
y químicas. No hacen falta pruebas. Como establece la doctrina de
la seguridad nacional -y éste es el elemento nuevo incorporado en
2002-, ya no hace falta que un país tenga las armas de destrucción
masiva, sino que basta con que esa nación tenga la 'intención
o el potencial' para producir esas armas. Cualquier país con un
aula o un laboratorio de química en una escuela, hipotéticamente
está en condiciones de ser un blanco estadounidense. El problema
es que Cuba ya está considerada en esta categoría".
Bush encabeza una administración
que requiere de un factor de terror y de una amenaza creíble para
ganar las elecciones en 2004, señaló al contestar preguntas
del plenario, e hizo hincapié en que para ese imperio América
Latina constituye una preocupación. Dio a conocer fragmentos de
un informe desclasificado, de los años sesenta, de la Agencia Central
de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), en el que esta institución
reconocía el éxito de la revolución cubana, a la cual
consideraba como un desafío y un ejemplo que no se podía
permitir.
La gran influencia de Fidel Castro
está dada por las situaciones económicas y sociales que vive
América Latina, y ello provoca que la gente se oponga y abogue por
cambios radicales como en Cuba, aseguró el catedrático estadounidense
que revela el informe desclasificado. Afirmó que los hechos del
11 de setiembre de 2001 supuestamente generaron un cambio en la concepción
de la defensa, con costos altos y limitando múltiples derechos civiles,
pero en verdad se envió un mensaje muy claro al mundo: debe actuarse
bajo los designios de Estados Unidos. |