| elPeriódico
de Catalunya - 7 de Marzo de 2004
EEUU,
santuario de terroristas
Noam
Chomsky *
• La Administración de Bush
acoge a activistas y conspiradores de Cuba, Haití o Venezuela
Todo presidente que se precie tiene
una doctrina unida a su nombre. El principio básico de la doctrina
de Bush hijo es que Estados Unidos debe "librar al mundo del mal",
tal como dijo el propio presidente inmediatamente después del 11-S.
Declarar la guerra contra el terrorismo, con el corolario de que todo Estado
que da refugio a terroristas es un Estado terrorista y debería ser
tratado en consecuencia, comporta una responsabilidad especial.
Vamos a plantearnos una cuestión
simple y oportuna: ¿Cuáles serían las consecuencias
de tomarnos en serio la doctrina de Bush, y tratáramos a
los estados que dan cobijo a terroristas como estados terroristas, susceptibles
de ser bombardeados e invadidos? Durante mucho tiempo, EEUU ha sido un
santuario para una galería de delincuentes cuyas acciones les califican
como terroristas, y cuya presencia compromete y complica los principios
proclamados por EEUU.
EXAMINEMOS
el caso de los Cinco Cubanos, ciudadanos
cubanos condenados en Miami el año 2001 como integrantes de una
red de espionaje. Su recurso de apelación se verá el próximo
10 de marzo en Miami. Para comprender el caso, que ha suscitado protestas
internacionales, hay que considerar la sórdida historia de las relaciones
EEUU-Cuba (dejando aquí de lado el asunto del aplastante embargo
estadounidense durante varias décadas).
EEUU ha llevado a cabo ataques terroristas
a pequeña y gran escala contra Cuba desde 1959, incluyendo la invasión
de la Bahía de Cochinos y los estrambóticos complots para
matar a Castro. La participación directa del Gobierno norteamericano
en los ataques se dio por terminada a finales de los 70, al menos oficialmente.
En 1989, el presidente George Bush, padre del presidente actual,
indultó a Orlando Bosch, uno de los terroristas anticastristas
más notorios, acusado de ser el cerebro del atentado contra un avión
cubano en 1976. Bush invalidó la decisión del departamento
de Justicia de rechazar la petición de asilo de Bosch, concluyendo:
"La seguridad de esta nación se ve afectada por su capacidad para
instar de manera creíble a otras naciones a que nieguen su ayuda
y protección a terroristas cuyo objetivo, con frecuencia, también
se centra en nosotros".
Sabedores de que EEUU iba a dar
refugio a terroristas anticastristas, agentes cubanos se infiltraron en
esas redes. En 1998, oficiales de alto nivel del FBI fueron enviados a
La Habana, donde les entregaron miles de páginas de documentación
y cientos de horas de grabaciones en vídeo sobre acciones terroristas
organizadas por células en Florida.
El FBI reaccionó arrestando
a quienes habían proporcionado la información, entre los
que se encontraba un grupo conocido como los Cinco Cubanos. A los arrestos
siguió lo que llegó a ser un juicio espectáculo
en Miami. Los Cinco fueron declarados culpables (tres condenados a cadena
perpetua por espionaje; y el líder, Gerardo Hernández,
por conspiración para asesinato).
Entretanto, personajes considerados
por el FBI y el Departamento de Justicia como terroristas peligrosos viven
alegremente en EEUU y siguen conspirando y llevando a cabo actos criminales.
La lista de terroristas residentes en EEUU también incluye a Emmanuel
Constant, de Haití, conocido como Toto, un antiguo líder
paramilitar de la época de Duvalier. Constant es el fundador
del FRAPH (Frente Revolucionario para el Avance y el Progreso de Haití),
el grupo paramilitar que consumó la mayor parte del terrorismo de
Estado a principios de los años 90 bajo la junta militar que derrocó
al presidente Aristide. Según informaciones recientes, Constant
está viviendo en Queens, Nueva York.
EEUU ha denegado la solicitud de
extradición que presentó Haití. La razón, según
el análisis general, es que Constant podría revelar
vínculos entre Washington y la junta militar que asesinó
de 4.000 a 5.000 haitianos, hecho en el que las fuerzas paramilitares de
Constant desempeñaron el papel principal. Entre los gánsteres
que lideran el golpe actual en Haití se encuentran los dirigentes
del FRAPH.
CUBA HA SIDO,
durante mucho tiempo, la principal
preocupación de EEUU en el hemisferio. Un documento desclasificado
del Departamento de Estado con fecha de 1964 declara que Fidel Castro
es una amenaza intolerable, porque, señala el texto, "representa
un desafío de éxito contra EEUU, la negación de toda
nuestra política hemisférica durante casi un siglo y medio",
desde que la doctrina Monroe declaró que no se toleraría
ningún desafío a la dominación de EEUU en el hemisferio.
En la actualidad, Venezuela presenta
un problema similar. Un artículo publicado recientemente en The
Wall Street Journal dice: "Fidel Castro ha encontrado un benefactor
clave y un sucesor evidente para la causa de desbaratar la agenda de EEUU
en Latinoamérica: el presidente de Venezuela Hugo Chávez".
Da la casualidad de que, el mes
pasado, Venezuela solicitó a EEUU la extradición de dos exoficiales
del Ejército que están pidiendo asilo en aquel país.
Ambos habían tomado parte en un golpe militar apoyado por la Administración
de Bush, que se echó atrás en medio de la indignación
de todo el hemisferio. Sorprendentemente, el Gobierno venezolano cumplió
una decisión del Tribunal Supremo de Venezuela, salvo el procesamiento
de los líderes del golpe. Posteriormente, ambos oficiales se vieron
implicados en un atentado terrorista y escaparon a Miami.
La indignación ante el desafío
está profundamente arraigada en la historia de EEUU. Thomas Jefferson
condenó implacablemente a Francia por su "actitud de desafío"
al mantener Nueva Orleans, que él codiciaba. Jefferson advirtió:
"El carácter de Francia está situado en un punto de eterna
fricción con nuestro carácter, que si bien ama la paz y la
búsqueda de la riqueza, es altruista".
"El desafío de Francia exige
que nos unamos a la flota y a la nación británica", recomendó
Jefferson, variando su primera actitud, que reflejaba la crucial
contribución de Francia a la liberación de las colonias de
la dominación británica.
Gracias a la lucha de liberación
de Haití, sin ayuda y con una oposición casi universal, el
desafío de Francia ha terminado pronto. Pero, entonces como ahora,
los principios rectores se mantienen, determinando quiénes son amigos
y quiénes enemigos.
* Profesor de Lingüística
en el Massachusets Institute of Technology.
©Noam Chomsky
Distribuido por The New York Times
Syndicate
Traducción de Xavier Nerín. |