| LA
JORNADA de México - 13 de Junio
En 1981 declaró una guerra
contra el terrorismo
con retórica similar a
la empleada tras el 11-S
Fue "terrorista"
el gobierno
de Ronald
Reagan, acusa Chomsky
• Equivalentes a 2.5 millones de
estadounidenses,
los muertos per cápita en
Nicaragua por culpa de EE UU
• El gobierno de Bush, "una selección"
de los elementos más extremistas
de la era reaganiana, afirma
De
la Redacción
Cuando la mayoría de los medios
de comunicación estadunidenses realzan de manera acrítica
la figura del recientemente fallecido ex presidente estadunidense Ronald
Reagan, Noam Chomsky desnudó la naturaleza conservadora y "terrorista"
de su gobierno, particularmente en Nicaragua y por su apoyo al apartheid.
Para el intelectual, el número
per cápita de muertos que dejó el conflicto armado
en Nicaragua es equivalente a 2.5 millones de estadunidenses, cifra superior
al "total de bajas sufridas en todas las guerras de Estados Unidos, incluyendo
la guerra civil y todos los conflictos armados del siglo XX, lo que dejó
una sociedad en ruinas".
En entrevista con Amy Goodman, de
Democracy Now (Democracia Ahora), red alternativa de noticias independiente
con servicios de radio y televisión con sede en el Barrio Chino
de Nueva York, el lingüista evocó los vínculos entre
el gobierno de George W. Bush y el de Reagan.
"Uno puede decir que el actual gobierno
es una selección de los elementos más extremistas, arrogantes,
violentos y peligrosos de la administración Reagan. Esto es verdad
tanto en las políticas doméstica e internacional ya que
el gobierno de Reagan y el actual están comprometidos en desmantelar
los componentes que sirvan a la población en general: seguridad,
social, escuelas públicas, entre otros", afirmó.
Chomsky agregó que "muchos
de los antiguos personajes centrales reaganianos y bushianos han estado
involucrados en apoyar el extremismo de la actual administración
en el terreno internacional.
Este es el porqué de una
crítica de la elite sin precedentes de la estrategia de seguridad
nacional y su implementación en Irak, acotada pero significativa".
Respecto de uno de los personajes
clave de la guerra en Nicaragua, John Dimitri Negroponte, recordó
que fue embajador en Honduras y convirtió la sede diplomática
estadunidense en ese país centroamericano en la estación
de la Agencia Central de Inteligencia más grande de todo el mundo.
Asimismo, Negroponte estuvo a cargo
de la seguridad nacional en la primera mitad de la década de los
años 80, y en la segunda de manera indirecta al ser asesor del Departamento
de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional, en ese entonces a cargo
del general Colin Powell.
En Nicaragua "lo llamaban el procónsul
y recientemente el Wall Street Journal fue lo suficientemente honesto
para publicar un artículo que encabezó como 'El moderno procónsul',
mencionando sus antecedentes en Nicaragua pero sin profundizarlos. Y ahora
él será el procónsul en Irak".
Al referirse al conflicto en América
Central, Chomsky señaló que "ellos (los reaganianos) declararon
en 1981 la guerra contra el terrorismo con retórica muy parecida
a la usada (tras los atentados) de septiembre de 2001. Esa fue una guerra
asesina y terrorista. Devastó América Central y dejó
horrorosos efectos en otras partes del mundo. En el caso de Nicaragua,
fue tan extrema que fueron condenados por la Corte Mundial y por dos resoluciones
del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, las cuales, por supuesto,
fueron vetadas por Estados Unidos".
El profesor de lingüística
del Instituto Tecnológico de Massachussets subrayó que Nicaragua
es hoy la segunda nación más pobre del hemisferio después
de Haití, "lo cual no es coincidencia ya que fue el segundo país
más intervenido por Estados Unidos en el siglo XX después
de Haití, que fue el primero".
Otro personaje de la era Reagan actualmente
involucrado en la política exterior estadunidense, al que se refirió
Chomsky, es Elliot Abrams, quien funge como jefe de la sección de
Medio Oriente en el Consejo Nacional de Seguridad y fue sentenciado por
mentirle al Congreso estadunidense en relación con el caso Irán-contras.
"El obtuvo perdón presidencial,
pero es uno de los principales responsables de las atrocidades en América
Central y Medio Oriente durante los años 80", señaló.
Amy Goodman le recordó a Chomsky
que el ex canciller mexicano durante el sexenio de José López
Portillo, Jorge Castañeda padre, declaró que la política
estadunidense era vista negativamente y que Reagan, considerado la figura
más odiada en América Latina, presionó a México
para que cambiara su política exterior.
Chomsky estimó que la posición
de Castañeda era "diplomática", ya que Estados Unidos fue
responsable en esos años del asesinato de unas 200 mil personas
en cuatro continentes.
"Washington tiene el honor de ser
el único gobierno en el mundo condenado por la Corte Mundial por
terrorismo internacional", dijo.
Condenado por terrorismo
Chomsky resaltó que mientras
Estados Unidos utilizaba una retórica agresiva y emprendía
acciones hostiles contra los sandinistas, como minar los puertos de ese
país, Nicaragua optó por una defensa legal y diplomática.
"Ellos (los sandinistas) ganaron
el juicio en la Corte Mundial, la cual ordenó a Estados Unidos terminar
todas las acciones violentas contra Nicaragua, que iba más allá
que minar los puertos".
Añadió: "El término
usado por la corte fue 'uso ilegal de la fuerza', que en términos
técnicos significa terrorismo internacional. No hay definición
legal de terrorismo internacional en el ámbito diplomático,
así que apuesto que esa fue una condena de terrorismo internacional
con significado mucho más amplio".
Chomsky consideró que las
guerras en Guatemala y El Salvador fueron peores que la de Nicaragua. En
esos países "las fuerzas terroristas que atacaban a la población
eran el ejército y las fuerzas de seguridad", entrenadas por Estados
Unidos.
Al referirse a la política
de Reagan hacia Sudáfrica, Chomsky aseveró que "la administración
encontró maneras para evadir el embargo económico impulsado
por el Congreso y de hecho incrementó el comercio en los últimos
años de su gobierno, cuando Colin Powell era consejero de Seguridad
Nacional", dijo en alusión al actual secretario de Estado.
Destacó que Reagan apoyó
el régimen del apartheid, de manera directa o indirectamente
con aliados como Israel.
"En Angola y Mozambique, países
vecinos, los asesinatos sudafricanos fueron de al menos un millón
y medio de personas y los daños causados en 60 mil millones de dólares.
Fue una historia de horror", concluyó Chomsky. |