Amy
Goodman: Acabamos de establecer conexión telefónica con
Noam Chomsky, catedrático de lingüística y filosofía en el Massachusetts
Institute of Technology, autor de docenas de libros. El último se titula Failed
States: The Abuse of Power and the Assault on Democracy (“Estados fallidos: el
abuso de poder y el ataque a la democracia”). En mayo, viajó a Beirut, donde se
reunió, entre otros, con el líder de Hezbollah Sayyed Hassan Nasrallah. Lo
tenemos al otro lado del teléfono, en Massachusetts. ¡Bienvenido a Democracy
Now!
Noam Chomsky: Hola, Amy.
Amy Goodman: Nos alegramos de
tenerle con nosotros. Bien, ¿puede hablarnos de lo que está ocurriendo ahora,
tanto en Líbano como en Gaza?
Noam Chomsky: Bueno, por supuesto yo no
tengo información privilegiada distinta de la que dispone usted o los oyentes.
Lo que está ocurriendo en Gaza, por comenzar con eso (básicamente la situación
actual en la que nos encontramos; hay mucho más) empieza con la elección de
Hamás, a finales de enero. Israel y los EEUU inmediatamente anunciaron que iban
a castigar al pueblo de Palestina por no votar lo correcto en unas elecciones
libres. Y el castigo ha sido duro.
Al mismo tiempo, es parcialmente en
Gaza, y en cierto sentido, -como escondido pero aún más extremo- en Cisjordania,
donde Olmert anunció su programa de anexión eufemísticamente llamada
“convergencia” y aquí a menudo descrita como “retirada”, pero que de hecho
consiste en una formalización del programa de anexión de tierras valiosas y de
la mayoría de los recursos, incluida el agua de Cisjordania, así como en una
parcelación del resto, ya que Olmert también anunció que Israel ocuparía el
Valle del Jordán. Bueno, pues eso se lleva a cabo sin violencia extrema y sin
que se hable mucho de ello.
En Gaza por su parte, la última fase comenzó
el 24 de junio. Fue cuando Israel raptó a dos civiles de Gaza, un médico y su
hermano. No sabemos sus nombres. No se saben los nombres de las víctimas. Se
supone que se los llevaron a Israel, y nadie sabe lo que ha sido de ellos. Al
día siguiente ocurrió algo de lo que sí sabemos mucho. Militantes de Gaza,
probablemente de la Jihad islámica, secuestraron a un soldado israelí, a quien
se llevaron al otro lado de la frontera. Se trata del cabo Gilad Shalit. Y esto
es bien conocido; el primer secuestro, en cambio, no. A esto siguió la escalada
de ataques de Israel a Gaza, que no tengo que repetir. Hay información
suficiente al respecto.
La siguiente fase fue el secuestro por parte de
Hezbollah de dos soldados israelíes, dicen que en la frontera. La razón oficial
que dan es que quieren que se liberen prisioneros. Hay unos cuantos, nadie sabe
el número. Oficialmente, hay tres prisioneros libaneses en Israel. Presuntamente
se echan en falta varios cientos de personas. ¿Quién sabe dónde
están?
Pero la auténtica razón del secuestro, creo que en esto los
analistas están por lo general de acuerdo, es que -se lo leo del Financial
Times, que casualmente lo tengo aquí delante-: “La magnitud del ataque y la
fecha escogida apuntan a que la intención era, en parte, reducir la presión
sobre los palestinos forzando a Israel a luchar simultáneamente en dos frentes.”
David Hirst, que conoce bien la zona, lo describía, creo que ha sido esta misma
mañana, como un despliegue de solidaridad con la gente que sufre, el impulso de
abrazarlos.
Se trata, ojo, de un acto muy irresponsable. Para los
libaneses, puede dar lugar, sin duda, a mucho terror y posiblemente a un
desastre extremo. En cuanto a si puede dar algún resultado, ya se trate de la
cuestión secundaria de liberar a los prisioneros o de la cuestión primaria, es
decir, de algún tipo de solidaridad con la población de Gaza, a mí me gustaría
que así fuera pero las probabilidades no me parecen muy altas.
Juan Gonzalez: Noam Chomsky, en la prensa comercial de aquí los últimos días, se ha
insistido mucho en señalar que Irán y Siria son, básicamente, quienes están
detrás de gran parte del resurgimiento de los combates en el Líbano. ¿Cuál es su
opinión sobre estos análisis que, por así decirlo, parecen quitar importancia al
movimiento de resistencia real que allí existe e intentan reducir éste una vez
más a indicaciones procedentes de Irán?
Noam Chomsky: La verdad es que no
tenemos información sobre eso, y mucho dudo que la gente que lo escribe tenga
información. Francamente, dudo que el servicio de información de los EEUU tenga
información. Desde luego es plausible. Quiero decir, indudablemente hay
conexiones, probablemente fuertes conexiones, entre Hezbollah y Siria e Irán,
pero sobre si esas conexiones contribuyerona motivar los últimos actos, creo que
no tenemos la más mínima pista. Cada cual tendrá su idea. Es una posibilidad. Es
incluso probable. Pero, por otra parte, hay muchas razones para suponer que
Hezbollah tiene sus propias motivaciones, tal vez aquellas a las que apunta
David Hirst, el Financial Times y otros. Eso también parece verosímil. Mucho más
verosímil, de hecho.
Amy Goodman: Ayer incluso se informó de que
Hezbollah podría intentar enviar a Irán los soldados israelíes que había
capturado.
Juan Gonzalez: Bueno, Israel lo que dice es que tiene pruebas
concretas de que eso es lo que va a pasar. Por eso está intentando bloquear el
mar y bombardear el aeropuerto.
Noam Chomsky: Eso es lo que afirman. Es
cierto. Pero repito que no tenemos pruebas de ningún tipo. Las afirmaciones de
un estado que está llevando a cabo los ataques militares realmente no tienen
mucho valor en términos de credibilidad. Si tuvieran pruebas sería interesante
verlas. Y de hecho podría ocurrir, pero aunque esto sucediera, no demostraría
gran cosa. Si Hezbollah, donde quiera que tengan a los prisioneros -los
soldados-, si deciden que no los pueden mantener en el Líbano por la magnitud de
los ataques de Israel, podrían enviarlos a otra parte. Yo dudo que Siria o Irán
los aceptaran en este momento, o que los pudieran llevar ahí, pero es posible
que esas sean sus intenciones.
Amy Goodman: Noam Chomsky, tenemos que
hacer una pausa. Cuando volvamos le preguntaremos por los comentarios que ha
hecho sobre el Líbano el embajador israelí ante las Naciones Unidas. Además
también tendremos con nosotros a Mouin Rabbani, que hablará con nosotros desde
Jerusalén, un analista de Oriente Próximo en el Grupo Internacional de Crisis.
Luego vendrá Ron Suskind, autor de The One Percent Doctrine: Deep Inside
America’s Pursuite of its Enemies Since 9/11. Siga con nosotros.
Amy Goodman: Nuestro invitado al otro lado del teléfono es Noam Chomsky, catedrático
de lingüística en el Massachusetts Institute of Technology. Su último libro es
Failed States: The Abuse of Power and the Assault on Democracy (“Estados
fallidos: el abuso de poder y el ataque a la democracia”). Quería preguntarle
por el comentario del embajador israelí ante las Naciones Unidas, que defendió
las acciones de Israel como una respuesta justificada. Es Dan
Gillerman.
Dan Gillerman: Estamos aquí en estos días tan difíciles, y yo
le insto a usted e insto a mis compañeros a que nos planteemos esta cuestión:
¿qué harían ustedes si sus países estuviesen sometidos a este tipo de ataques,
si sus vecinos se infiltrasen por las fronteras para secuestrar a la gente, y si
les lanzaran cientos de cohetes a sus ciudades y pueblos? ¿Se quedarían sentados
como si tal cosa, o harían exactamente lo que Israel está haciendo en estos
mismos momentos?
Amy Goodman: Este ha sido Dan Gillerman, embajador
israelí ante las Naciones Unidas. Noam Chomsky, ¿cuál es su
respuesta?
Noam Chomsky: Se refería a Líbano, no a Gaza.
Amy Goodman: Efectivamente.
Noam Chomsky: Sí. Bien, tiene razón al decir que
se han lanzado cientos de cohetes, y por supuesto eso hay que pararlo. Pero no
mencionó, al menos no en esta ocasión, que los cohetes se lanzaron después de
los fuertes ataques israelíes contra el Líbano, que mataron, según los últimos
informes, unas 60 personas, y destruyeron mucha infraestructura. Como siempre,
las cosas tienen sus precedentes, y hay que decidir cuál fue el detonante. Desde
mi punto de vista, el detonante, en este caso los detonantes, fueron los que he
mencionado: la represión intensa y constante; abundantes secuestros; numerosas
atrocidades en Gaza; la continua toma de poder en Cisjordania -que de hecho, si
continúa, supondrá simplemente el asesinato de una nación, el fin de Palestina-;
el secuestro, el 24 de junio, de dos civiles de Gaza; y por último la reacción
al secuestro del cabo Shalit. Y hay una diferencia, por cierto, entre secuestrar
civiles y secuestrar soldados. Incluso la legislación humanitaria internacional
establece esa distinción.
Amy Goodman: ¿Puede usted explicar esa
distinción?
Noam Chomsky: Cuando hay un conflicto -al margen de una
guerra física, de un conflicto militar que está en marcha-, si se produce el
secuestro o si se capturan soldados, éstos deben ser tratados de forma humana.
Pero no es un delito del orden de la captura de civiles que son llevados al otro
lado de la frontera hasta el propio país. Eso es un delito grave. Y eso es de lo
que no se ha informado. Y de hecho, recuerde que, quiero decir, no hace falta
que le diga que en Gaza se producen ataques constantes, Gaza es básicamente una
cárcel, una enorme cárcel, todo el tiempo bajo un ataque constante: se la ahoga
económicamente, hay ofensivas militares, asesinatos, etc. En comparación con
eso, el secuestro de un soldado, cualquiera que sea la opinión que uno tenga
sobre eso, no ocupa un lugar muy destacado en la escala de
atrocidades.
Juan Gonzalez: También tenemos al otro lado de la línea a
Mouin Rabbani, un analista de Oriente Próximo del Grupo Internacional de Crisis,
y redactor de Middle East Report. Está en Jerusalén. ¡Bienvenido a Democracy
Now!
Mouin Rabbani: Hola.
Juan Gonzalez: ¿Nos podría exponer su
punto de vista sobre esta escalada del conflicto allí, y la posibilidad de que
Israel se vea envuelto, una vez más, en una guerra contra el
Líbano?
Mouin Rabbani: Es difícil decirlo. No he oído los comentarios del
profesor Chomsky. Sólo he oído una de cada seis palabras. Pero creo que Israel
ahora, básicamente, por así decirlo, está intentando reescribir las reglas del
juego y planteando unos términos nuevos para sus adversarios, fundamentalmente
están diciendo que no se permitirán ataques de ningún tipo a las fuerzas de
Israel, y que cualquier ataque de este tipo traerá consigo una respuesta severa
que supone un riesgo para la infraestructura civil de todo el país o territorio
del cual emane el ataque. A juzgar por lo que hemos visto hasta ahora, Israel
más o menos goza del consentimiento internacional, ya sea tácito o explícito. Y
pienso que en este momento, hay una posibilidad real de que este conflicto se
siga expandiendo hasta convertirse en un conflicto regional que tal vez incluya
a Siria.
Amy Goodman: ¿Puede usted hablar sobre la resolución de la ONU,
sobre la votación del proyecto de resolución sobre Gaza, de 10 votoscontra 1,
con el voto negativo de EEUU y la abstención de cuatro países: Reino Unido,
Dinamarca, Perú y Eslovaquia?
Mouin Rabbani: Pues creo que habría sido
noticia si se hubiera aprobado esa resolución. Creo que a lo largo de la última
década, por no decir desde mucho antes, la ONU se ha convertido de hecho en una
organización incapaz de llevar a cabo ninguna de sus obligaciones y
responsabilidades de mantener o restaurar la paz y seguridad en Oriente Próximo,
principalmente debido al derecho de veto de los EEUU en el Consejo de Seguridad.
Y creo que ahora hemos llegado a un punto en el cual incluso una condena
retórica de las acciones israelíes, como las que hemos visto en Gaza a lo largo
de las últimas semanas, incluso una condena retórica sin consecuencias prácticas
se ha convertido en algo impensable, de nuevo por el derecho de veto de los EEUU
en el Consejo de Seguridad.
Amy Goodman: Mouin, ¿qué piensa usted que va
a ocurrir ahora, en Gaza y en el Líbano?
Mouin Rabbani: Pues me temo que
las cosas van a ir muy a peor. En el Líbano parece que Hezbollah tiene una
agenda más limitada que consiste en obligar a Israel al intercambio de
prisioneros, mientras que Israel apunta más alto, busca obligar al desarme de
Hezbollah, o al menos empujarlos a varias docenas de km de la frontera entre
Israel y el Líbano. Las perspectivas de ambos países sobre este punto son
totalmente incompatibles, lo cual significa que el conflicto probablemente
continuará escalando hasta que comience algún tipo de mediación.
En Gaza
es un poco distinto. Creo que allí Hamás tiene objetivos más amplios, entre los
cuales el intercambio de prisioneros con Israel es sólo una parte, e incluso
diría que es algo secundario. Pienso que el objetivo principal de Hamás es
obligar a Israel a aceptar un cese mutuo de hostilidades y, lo que creo que es
aún más importante, asegurar su derecho a gobernar. Pienso que, al menos en lo
que respecta a la parte palestino-israelí, el objetivo principal de Hamás ha
sido enviar un mensaje muy claro, no sólo a Israel, sino a todos sus
adversarios, ya sean israelíes, palestinos o extranjeros, para recordar al mundo
que la integración política y la política democrática para ellos son un
experimento, que tienen alternativas, y que si no se les permite ejercer su
mandato democrático no dudarán, si es necesario, en ejercitar dichas
alternativas.
Amy Goodman: Por último, Noam Chomsky, ahora mismo los
líderes del mundo industrializado están reunidos en San Petersburgo con ocasión
del G8. ¿Que papel desempeña en esto EEUU?
Noam Chomsky: ¿En la reunión
del G8?
Amy Goodman: No. Qué papel desempeña (están reunidos justamente
ahora) en este conflicto, no cabe duda de que el asunto del Líbano, Gaza y
Oriente Próximo dominará las conversaciones. ¿Pero qué importancia tienen en
esto los EEUU?
Noam Chomsky: Creo que se parecerá mucho a la resolución
de la ONU que usted ha mencionado, (lo lamento, no pude oir lo que dijo Mouin
Rabbani), el veto de los EEUU es algo estándar. Desde hace décadas. Los EEUU han
bloqueado, prácticamente en solitario, la posibilidad de una acuerdo
diplomático, la censura de los crímenes y las atrocidades de Israel. Cuando
Israel invadió el Líbano en 1982, los EEUU vetaron de entrada varias
resoluciones, apelando a que cesaran los combates etc., y aquello fue una
invasión espantosa. Y lo mismo ha ocurrido con todas las administraciones. O sea
que imagino que continuará en las reuniones del G8.
Los EEUU consideran a
Israel prácticamente como un retoño militarizado; lo protegen de críticas o
acciones, apoyan pasivamente y, de hecho, abiertamente, su expansión, sus
ataques a los palestinos y su progresiva apropiación de lo que queda del
territorio palestino.Actúan como para hacer realidad un comentario que hizo
Moshe Dayan a principios de los años 70 cuando era el responsable de los
Territorios Ocupados. Dijo a su gabinete que deberían decir a los palestinos que
no tienen solución para ellos, que vivirán como perros, y que quien se haya de
ir que se vaya, y ya veremos a dónde nos lleva eso. Esta es, en resumen, la
política a seguir. Supongo que EEUU continuará con esa política de una manera u
otra.
Amy Goodman: Noam Chomsky, quiero darle las gracias por estar aquí
con nosotros. Su último libro es Failed States: The Abuse of Power and the
Assault on Democracy (“Estados fallidos: el abuso de poder y el ataque a la
democracia”). Y Mouin Rabbani, analista de Oriente Próximo en el Grupo
Internacional de Crisis, que se ha unido a nosotros desde Jerusalén. Gracias a
los dos.
• Título original:
Israel/Palestine
• Autor: Rebekah Ward
• Origen: Democracy Now; Sábado 15 de Julio, 2006
• Traducido por Anahí Seri y revisado por Juan Aballe