LA
JORNADA de México - 28 de Mayo de 2003
Dos estadounidenses muertos y
9 heridos en Fallujah
Virtual
inicio
de la
guerra de resistencia en Irak
En los muros
de Bagdad ya se lee: "muera Estados Unidos"
Robert
Fisk The Independent
Bagdad, 27 de mayo. ¿No
es hora ya de que hablemos de una guerra de resistencia en Irak? Dos estadunidenses
muertos a tiros y nueve heridos a manos de pistoleros no identificados
en Fallujah, dos policías militares estadunidenses gravemente lesionados
por una granada arrojada con lanzacohetes contra una estación policial
al norte de Bagdad. Una granada más fue lanzada contra soldados
estadunidenses cerca de Abu Ghraib. Ese es el pequeño saldo violento
de este martes, en el cual no se cuenta a la mujer musulmana que se acercó
a las tropas estadunidenses con una granada en cada mano. Le dispararon
antes de que pudiera arrojar sus bombas, pero ella todavía intentó
arrojar una de las granadas desde el suelo, hasta que finalmente los militares
le dieron muerte.
Tony Blair y George Bush hijo planean
visitas triunfales al Irak "liberado" dentro de unos días, pero
harían bien en mantener la retórica en niveles mínimos.
Ya sé, por supuesto, lo que dirán las conferencias informativas
oficiales. Fallujah era el bastión de Saddam, donde es de esperarse
que haya "restos" del viejo régimen a los cuales se seguirá
combatiendo. Son "restos" iguales a los "restos" del talibán y de
Al Qaeda que están volviendo a inundar Afganistán y que parecen
estar llegando con la fuerza de un batallón. Blair y Bush serán
informados de que más tropas están en camino.
El orden se restablece. Sí,
hasta cierto punto. La mayor parte de los pobladores de Bagdad tiene sólo
dos horas de electricidad al día. Las colas para el reparto de gasolina
miden varios kilómetros, en un país cuyos campos petroleros
ya han sido acorralados por el ejército de Estados Unidos, al igual
que los lucrativos contratos de limpieza en manos de compañías
de ese país.
Los niños abandonan las escuelas
recién inauguradas porque hay versiones de secuestros y violaciones.
Las estaciones policiales, bajo resguardo de las tropas estadunidenses,
se parecen a los retenes instalados por la guardia del Ulster en Irlanda
del Norte, rodeados de vehículos blindados y guardias con ametralladoras
pesadas, y camuflados con lonas.
Tampoco me sorprende. Hace una semana,
dos soldados estadunidenses fueron muertos a tiros en Bagdad. En Estados
Unidos los medios trataron el incidente como si los soldados hubiesen muerto
en un desastre natural, como un terremoto, o en un accidente de tráfico.
Es muy extraña esta voluntaria
suspensión de la incredulidad que debemos tener todos los que aquí
vivimos. Enjaulados en los salones de mármol de los más ostentosos
palacios de Saddam, miles de funcionarios estadunidenses y servidores públicos,
literalmente aislados de los cinco millones de iraquíes que los
rodean, libran una batalla con sus computadoras portátiles para
crear la "democracia" neoconservadora concebida por Rumsfeld, Perle y demás.
Cuando se aventuran a salir lo hacen con chalecos antibalas, en vehículos
blindados y escoltados por tropas fuertemente armadas.
Como en Beirut
Así era Beirut en 1982. Primero
llegaron los marines estadunidenses, los franceses y los italianos
a proteger a los palestinos y a respaldar un nuevo gobierno derechista
libanés. El primer pequeño indicio de que había problemas
apareció seis meses después, cuando escolares chiítas
musulmanes empezaron a arrojar piedras a los soldados estadunidenses apostados
a lo largo de unas vías ferroviarias fuera de uso. Luego se pintó
"Muera Estados Unidos" en las paredes. Transcurrió casi un año
antes de que por primera vez alguien disparara a los estadunidenses, antes
de que se arrojaran las primeras granadas. Ya había pasado un año
cuando la primera base de marines fue hecha estallar por un atacante
suicida, lo que costó la vida a 241 estadunidenses. Pero en Irak
las fuerzas de Washington comenzaron a ser objeto de estos ataques en el
primer mes de su llegada y ahora los sufren casi a diario.
Me pregunto qué implica que
la pinta "Muera Estados Unidos" ya se vea en las paredes de Bagdad.
El tiroteo de este martes en Fallujah
ha sido lo más serio que ha ocurrido hasta la fecha. Los estadunidenses
afirman que les dispararon desde muchas direcciones, incluida una mezquita,
aunque los testigos hablaron de dos hombres que se subieron a una camioneta
pick-up
y tirotearon a los soldados, todos del tercer regimiento de caballería
armada. Los soldados respondieron con ametralladoras montadas en vehículos
de combate Bradley, uno de los cuales, en medio del caos, se estrelló
contra un helicóptero que había aterrizado en el lugar para
trasladar a los heridos al hospital.
Fallujah se ha convertido en la ciudad
más peligrosa de Irak desde el mes pasado, cuando soldados estadunidenses
dispararon contra una multitud de manifestantes y mataron a 18 iraquíes
e hirieron a 78. En esa ocasión los estadunidenses afirmaron que
les dispararon manifestantes armados, pese a que no se encontró
una sola bala que hubiera impactado en la posición que ocupaban
los invasores.
Las fuerzas estadunidenses ahora
transitan por Bagdad en forma muy parecida a como los israelíes
patrullaron alguna vez el sur de Líbano, ordenando a los conductores
que no se acerquen ni intenten ocupar el mismo carril que ellos. Esta es
otra característica de la conducta estadunidense que desagrada a
los iraquíes.
Este martes, por ejemplo, encontré
un vehículo de combate Bradley estacionado en la calle Yasser
Arafat ante una multitud de niños. En lo alto del vehículo
estaba parado un soldado estadunidense de anteojos oscuros mirando por
encima de las cabezas de los pequeños, con las manos en la cadera
y fumando un enorme puro mientras sus colegas apuntaban sus armas a los
automóviles que pasaban. ¿Qué mensaje puede dar esto?
Yo sé cómo puede modificarse
este mensaje. Sí, se están distribuyendo periódicos
gratis en las calles. Sí, se están pagando salarios a los
trabajadores de las plantas eléctricas. Sí, hay un pequeño
milagro económico en los cafés Internet. Sí, los partidos
políticos lanzan propuestas, aseveraciones y amenazas. Sí,
pueden comprarse bebidas alcohólicas en las calles pese a que los
clérigos chiítas han prometido prender fuego a cualquier
establecimiento que las venda. La prostitución -el más obvio
símbolo del libre mercado- está de nuevo en la capital (donde
los fedayines de Saddam tenían propensión a decapitar
a las prostitutas).
Y además, uno puede decir
lo que quiera de quien sea. ¿No es eso libertad? Pero hace tres
días, cerca de una de las fosas comunes de Saddam, pedí orientación
a un grupo de hombres que viajaba en un automóvil. Entonces vi por
las ventanillas que dos de ellos llevaban rifles Kalashnikov sobre
las rodillas. ¿Por qué los rifles?, les pregunté
con inocencia. "Porque no vamos a permitir que los ladrones nos roben el
auto", respondió uno.
¿Era ésa la única
razón? Estaban sentados en su vehículo, estacionado en la
carretera que es la principal ruta de suministro del ejército estadunidense
apostado en Bagdad.
Circula la anécdota de que
el embajador de Washington en Irak tomó un vuelo de helicóptero
hacia el sur del país la semana pasada y pidió ver desde
el aire los sitios arqueológicos de Mesopotamia. Cuando llegaron
al lugar vieron a un ejército de saqueadores en los sitios, y supuestamente
los guardias del embajador hicieron disparos de advertencia al aire. ¿Qué
hicieron, entonces, los saqueadores? Respondieron al fuego.
Traducción:
Gabriela Fonseca